
Por Carlos Jose Holguin
La primera es que a 15 días de ir a las urnas se siente una gran apatía popular en torno del tema.
Como soy persona que no se queda solamente en los anuncios sino que me gusta actuar consecuente con mis posiciones, desde hace una semana comencé a participar y organizar diferentes actividades promocionado el SI. Asistí al denominado Maratón Pedagógica por la Paz, realizada por los negociadores del gobierno en diferentes ciudades, el pasado lunes el turno fue para Cali, pude sacar nuevas en interesantes conclusiones y confirmar otras.
Lúcido, concreto y convincente como en el tema de las fumigaciones aéreas
La primera es que a 15 días de ir a las urnas se siente una gran apatía popular en torno del tema. Le falta pueblo al asunto. Y aunque este podría catalogarse como un evento propagandístico del gobierno, el mismo fue en plaza pública, abierto al público y ampliamente difundido en medios de comunicación. Los pocos asistentes ya estábamos todos convencidos, no se veía fervor de masas por el SI. Por el NO contrario a lo que pensé no hubo arengas ni cuestionamientos a los negociadores, brillaron por su ausencia y salvo por una joven espontanea que reconociendo anticipadamente la derrota del NO, interrumpió la intervención De La Calle para regalarle la bandera de Colombia a cambio de que se comprometiera a reabrir las negociaciones en caso de ganar el NO. Se perdió una buena oportunidad para que los defensores del NO, tan quejosos de falta de garantías y escenarios hubiesen aprovechado para fustigar y cuestionar a los negociadores. Definitivamente le falta pueblo al asunto tanto por el SI como por el No y esto puede ser el anuncio de una alta abstención.
La intervención De La Calle que fue prácticamente el único que habló, en momentos estuvo lúcido, concreto y convincente como en el tema de las fumigaciones aéreas, no solo desmintió que las mismas se hubieran desmontado como consecuencia de los acuerdo de La Habana, sino que explicó de manera clara, que la razón por las cuales existieron era precisamente por la imposibilidad de la erradicación manual por la presencia de las FARC en las zonas de cultivo. Reiteró que si bien es cierto el narcotráfico no se acaba por la firma de los acuerdos (no sé quién haya sido tan ingenuo de creer que eso podría pasar, pero hay quienes por ello critican el Acuerdo), sí es de mucha importancia sacar de esa dinámica infernal del narcotráfico el elemento FARC, como quiera que era uno de los factores que más incidía en la cadena y que más difícil y cruenta hacia la lucha contra el narcotráfico.
La inmensa alegría que a cada aplauso reflejaba su rostro es indicio claro de una optimista campaña triunfadora que ya arrancó.
Otras fueron verdades a medias que creo ni él mismo se las cree como afirmar que en la circunscripción especial de las 16 curules para la Cámara, las FARC competirán en igualdad de condiciones con el resto de organizaciones políticas en dichos territorios. Si bien es cierto hoy por hoy en algunas de esas regiones como el Caguan los alcaldes actuales son de partidos como el Centro Democrático o el Partido Conservador, una cosa era en épocas de la guerra y otras es ahora haciendo política con mucho dinero en territorios en donde han ejercido presencia y control durante muchos años. Pero como ya lo he dicho, el hecho de que de todas formas tengan que ir a las urnas a hacerse contar, es positivo, allí sabremos realmente que tanto rechazo sembraron durante tantos años de violencia.
Finalmente quería confirmar si hay alguna posibilidad de que De La Calle, sea candidato presidencial si gana el SI. Y definitivamente no hay duda de que el menos las ganas las tiene todas, no escatimó esfuerzos para hacer un discurso en momentos veinte juliero tanto con el tema de la paz, como con las consabidas frases de cajón de acabar con la corrupción y mejorar la salud. La inmensa alegría que a cada aplauso reflejaba su rostro es indicio claro de una optimista campaña triunfadora que ya arrancó.