Ha sido designado el nuevo gerente de EMCALI ingeniero agrónomo Ramiro Tafur Reyes quien es un directivo gremial, empresario del sector agropecuario, alcalde de Cali encargado en el último semestre del 2007, con motivo de la destitución de Apolinar Salcedo. Inicia la nueva gerencia interventora el último tramo de la toma que hiciera la Superintendencia de servicios públicos, de la que fuera en otrora primera empresa del sur-occidente colombiano.
El balance de la intervención de 12 años es muy pobre, en razón a que se va a entregar una empresa cuya cultura empresarial es igual o peor, que la que condujo a su quiebra financiera. Es decir, en corrupción su desempeño ha sido el mismo excepto en tramos como el de Eduardo José Victoria quien no se prestó para el manejo de la SSPD y por eso prefirió retirarse; los intereses privados la siguen manejando a base de influencias empresariales y políticas. Y qué decir de la proyección de la empresa en el largo plazo en donde no existe el escenario de solución al problema del agua en la ciudad, ni del alcantarillado (recordemos los pasados días Santos) y mucho menos de la energía, en donde solo somos un intermediario del sistema nacional.
Sigue siendo EMCALI un gigante dormido por la ausencia de una dirección que marque un norte administrativo claro, con fortaleza negocial y concertación laboral, lo que ha conllevado a un desempeño de su recurso humano muy regular, perdiendo en la captación de los mejores hombres y mujeres de las universidades para la primera empresa de la ciudad, los cuales eran capacitados en Colombia y en el exterior sumada la gran escuela profesional que allí existía. Esto hay que recuperarlo.

Visto el desempeño por la operación de los servicios públicos, de conformidad al informe de la Contraloría de Santiago de Cali del 2010, es deficitario en agua, energía y hasta en telecomunicaciones perdimos el norte. Los clientes de telefonía bajaron de 510.000 a 451.000, es decir se perdió un 12% del mercado, más de 7.000 clientes de banda ancha se retiraron, las ventas de banda ancha se redujeron en 9.000 unidades y la cobertura pasó del 95% en el 2009 al 63.54% en el 2010.Las pérdidas en telefonía y sus negocios se incrementaron en un 2.21%, es decir, pasó de un 21.57% al 23.74%. Bajó una participación del mercado no regulado del 40.37% al 35%. La ejecución presupuestal fue tan sólo de $22.000 Millones, lo que representa tan sólo el 49.5%. Por ello su gestión ha sido deficiente.
De acuerdo con el balance energético, a Diciembre 31 del 2010, EMCALI, perdió 514 Millones de Kilovatios/hora, con un costo de compra $164.21 KW/H, para determinar una pérdida de $84.000 Millones. Las pérdidas no técnicas sumaron $210 Millones KW/H, que indican una pérdida acumulada de $34.000 Millones. Es decir, por este concepto EMCALI está perdiendo más de $119.000 Millones.Por concepto de acueducto, en el 2010 se perdió aproximadamente $46.000 Millones, tomando como referencia los costos de operación de $94.000 Millones.
La gestión interventora solo le resta vender el componente de telecomunicaciones y unas acciones de EPSA, pero la recomendación es desarrollar una alianza estratégica con ETB y EPM (UNE), todas amenazadas por el alto desarrollo tecnológico a nivel global, que origina unos servicios y costos, que no están al alcance de nuestras empresas públicas. Pero todas unidas podrían lograr la economía de escala para ser altamente demandados en el mercado internacional a fin de satisfacer las necesidades tecnológicas de los clientes en servicios y planes que le favorezcan. Ya el alcalde y EMCALI se la jugaron y de qué manera por la presentación y aprobación del proyecto de acuerdo que permite la venta del área de telecomunicaciones.
Ha sido imperdonable que después de más de 12 años de intervención por parte del gobierno nacional, los gerentes interventores Carlos Alfonso Potes, Eduardo José Victoria y Susana Correa, no hayan dejado estructurada técnica, económica y jurídicamente la solución del agua potable de Cali, ha sido humillante observar como la ciudad ha tenido racionamientos producto de la inoperancia de las plantas de Puerto Mallarino y Rio Cauca, ante la alta contaminación del rio.
La compra y la venta de TERMOEMCALI generaron la quiebra de nuestra empresa pública y el mayor detrimento patrimonial de la historia de la ciudad. Se perdieron más de 1.2 billones de pesos del 2011 y nadie asume esa responsabilidad. No se conocieron públicamente los socios de EMCALI que se llevaron la plata, se escondieron los gestores del negocio y voces muy aisladas claman justicia, ante aberrante pérdida económica. El nuevo gerente interventor, debe denunciar este detrimento, a fin de que la historia de la empresa pueda algún día identificar por lo menos la causa primigenia de su caos económico, para que no se vuelva a repetir la historia producto del voraz apetito de algunos empresarios sin hígado para tomarse lo público.
Debería la nueva gerencia de abstenerse de vender su patrimonio mas valioso en cuanto a inversión calificada en sector eléctrico, como es la propiedad de un pequeño porcentaje de acciones de EPSA, inversión en el sector que debería de incrementarse en el largo plazo y porque no, con alianzas externas para liderar una central hidroeléctrica con aguas del sur o del pacifico y que al mismo tiempo sea la solución al problema de agua de la ciudad. Pero al mismo tiempo debe incursionar en la exploración de la energía nuclear, eólica, etc. a fin de poderle responder a una ciudad en desarrollo, que crece a pasos agigantados.
Desafortunadamente tenemos que decirlo, no hay un norte claro para la empresa, ojala el nuevo gerente interventor trabaje por el futuro de la empresa y de la ciudad, acabando esa manguala en las decisiones con muchos empresarios, conciliando con la fuerza sindical y desde allí UNIR LA CIUDAD, de tal manera que con cambios de fondo se gane la respetabilidad ciudadana.Ojala se inicie una nueva vida empresarial en EMCALI, con un gerente de largo plazo que nos permita corregir el rumbo equivocado de 12 años perdidos, pues debemos salir del statu quo en que se encuentra la empresa.
