Skip to content
Archivo Caliescribe
Archivo Caliescribe
  • Confidenciales
  • Cali: Ciudad y ciudadanos
  • Reporte urbano
  • Política
  • Economía
  • Deporte
  • Columnistas
  • Archivo
  • Ver contenidos recientes
Archivo Caliescribe
Entrevista a Eduardo Delgado

Entrevista a Eduardo Delgado

Redaccion Caliescribe, 22 September, 2012

El gran mariscal Sucre fue asesinado. Eduardo Delgado, casi dos siglos después, intenta reconstruir el crimen en una novela que retrata al gran estratega y pensador.

Entrevista a Eduardo Delgado

C.E: ¿”Por los aminos del sur” es más una novela  o un documento histórico”?

La novela es una novela histórica, que tiene una trama policiaca. Y es una novela porque así la pensé. Es una ficción fundamentalmente. El argumento no es casual. Yo tenía un cuento sobre un crimen, ese cuento no lo había hecho porque no estaba preparado para hacerlo. Cuando hice el primer libro de cuentos no lo incluí porque era un texto extemporáneo, hablamos de 1810. Esta historia yo la escuché de niño en unas tertulias que hacía mi padre, a las que concurrían muchos escritores e intelectuales. Había cierta confusión porque en esa historia había un crimen pasional. Después, leyendo unos documentos en Popayán, en la biblioteca Tomás Cipriano Mosquera, encontré que el crimen no correspondía a este hecho sino que era anterior. Había una fábula ahí.

C.E: ¿Cuándo decide hacer una novela de esta historia?

La idea de este libro surge como un cuento. Un día mis amigos, los escritores, me comenzaron a presionar para escribir una novela. En ese entonces era el género del cuento el que me había atrapado, pero decidía revisar todos los documentos que tenía sobre el asunto. Me metí a la biblioteca del la Universidad Nacional y comencé a investigar. La historia era entonces más una fábula, pero comencé a ver documentos interesantes. Había hechos que se desconocían, como es el mito de la tropa bolivariana. Yo empiezo a recrear esas batallas, de una manera épica, pensando un poco en una acción. Trato de reconstruir, a través de las batallas, el mundo de la colonia. Ahí ya la empecé a pensar como una trama policiaca, porque había que develar un crimen, el crimen del mariscal Sucre. Yo creo que la novela histórica, como documento, no es novela. La novela tiene que ser más creíble, porque va más allá de los antecedentes. 

C.E: ¿Entonces no es tanto un retrato de los libertadores?

Es inevitable fijarse en personajes como Sucre. Bolívar era el jefe máximo, pero Sucre tenía esa personalidad particular: un hombre recto, gran pensador, estratega, un guerrero. Sucre se metía en las batallas y además era un hombre de ideas, un teórico. En ese sentido es un tipo interesante, porque pelea sus batallas. Cuando se mete a Pasto, en la noche decembrina que le tocó a él, hubo una mortandad tenaz. La gente allá no lo quiere. 

C.E: ¿Cuál es la imagen que tienen de Sucre en Pasto?

No muy buena. La noche que Sucre entra a Pasto con la tropa mueren muchos niños y mujeres. Cogían a la gente, la amarraban y la tiraban al río Guaitara. La mortandad que nunca había provocado Sucre ocurrió en Pasto. A las espaldas de él estaba Juan José Flórez, que es un vergajo, un bandido. Además influyó que Bolívar estaba cansado de Pasto, porque era uno de los obstáculos más tenaces, entonces había que acabarlos. Los pastusos eran realistas, pro españoles, por lo menos un gran sector. Había librepensadores, un sector independiente. Pero Pasto era un escollo para Bolívar. Había un desfiladero, el cañón del Patía, y pasar por Nariño era difícil, era un fortín. Por su situación geográfica era la piedra en el zapato de Bolívar. El pastuso, por su naturaleza, por sus convicciones, era cristiano, era realista, porque el rey les daba muchas prebendas. Por eso las grandes iglesias, los grandes monasterios están en pasto. El pastuso era muy bien tenido, muy bien tratado por los españoles. Cuando Bolívar llega a romper con una forma de pensar, a romper con un estabilidad económica, espiritual, moral. Entonces hay una incomodidad, ellos tenían que acabar con esa incomodidad.

En el libro el narrador es pastuso, pero hace parte de las huestes de Sucre, es un hombre clave. En primer lugar es corresponsal, es escribiente. Es un personaje de confianza de Sucre, es bolivariano.

C.E: ¿Había mucha información sobre Sucre? ¿Hay tanta bibliografía de él como la hay de Bolívar, de Santander?

Sí, de hecho el mejor librado de toda la campaña bolivariana es Sucre. Tanto así que en el camino a Bolívar el más cercano era él. El reemplazo de Bolívar era Sucre, por eso lo matan. Santander era el segundo al mando, pero Sucre era el hombre de confianza de Bolívar, era el estratega. Santander tiene su lado torcido. Era un hombre de leyes, pero era un político oscuro. Sucre en cambio era recto, humano. A él se le debe la Gran Batalla de Ayacucho, de Junín. Las grandes batallas del Perú y el Ecuador se le deben a él. 

C.E: ¿Cómo eran esas tertulias en que su padre le contaba esas historias?

A mi padre le encantaba la poesía. Recitaba de memoria a Silva. Mi padre era un tipo de ideas, de ideas revolucionarias, gaitanista, pero fundamentalmente bolivariano. Entonces a la casa iban muchos intelectuales. Hablaban mucho de Bolívar, de la campaña. Desde muy niño esas historias lo impregnan a uno. Había un ambiente muy interesante, literario, cultural. Leer libros, escuchar las historias, eso me enriqueció mucho. La novela se empezó a formar en mi inconsciente, aunque primero era un cuento. Porque también me encanta el género negro, policiaco, el género urbano. Impregnado por esas, viendo la tensión, el drama, la estrategias narrativas.

C.E. Pero uno relaciona el género urbano con la modernidad…

En la composición, en el arte de escribir, primero está la lectura. Uno forma una realidad, un sueño. Y ese sueño tiene que ser primordialmente urbano, porque uno es un ser urbano. Las estrategias que trato de montar en la novela pertenecen al género policiaco. El crimen de Sucre. Construyo la tensión a partir de los principios de la escritura, de un trabajo estético. En esta novela es fundamental es lenguaje. Hay que ubicar la historia, hay una arquitectura, hay un lenguaje, pero eso no basta. Hay una historia, hay unos próceres, hay unos héroes. Uno trata de meterle carne a esos monumentos a través de la ficción. Yo creo que para hacer literatura, de cualquier tipo hay que hacerla ficción, sino se cae la novela. Yo trato de meterle humanidad al personaje, a Sucre. Un tipo perro, que va a los burdeles, que se codea con prostitutas, que es apasionado.

C.E: ¿Entonces Sucre es un guerrero más que un político?

Yo creo que ambas cosas. Sucre era un hombre mucho más sanguíneo, entraba en la batalla. Se metía al combate, con su logística, obviamente. Aunque hay que respetar la otra opción, porque la posición lógica es dirigir desde afuera, como estratega. Era un gran revolucionario político, tanto así que Bolívar le comisionaba muchas misiones, para arreglar problemas políticos. Lo manda a Venezuela, en los últimos momentos, a hablar con Páez. El tipo era muy inteligente. Uno de los grandes hombres: Bolívar, Sucre y Santander. Bolívar lo respetaba, pero murió muy joven. Seguía él, por eso lo matan.

C.E: ¿era necesaria la revolución bolivariana?

Claro que era necesaria. Bolívar pasa a la historia por eso. La equivocación de los pastusos se debió a que estaba muy bien acomodados. El clero entró allá con mucha fuerza. Económicamente estaba bien. Después de la revolución el pueblo queda diezmado. La mortandad que cometen Bolívar y Sucre es tenaz, violan mujeres. Por eso es que a Sucre no lo quieren. Yo trato de desmitificar eso. Aclararle al pastuso que la causa de Sucre era correcta. Agualongo, por ejemplo, era un gran guerrero, perteneciente al ejército realista. Un pastuso tenaz, corajudo. Pero su posición no era errada, no porque sí, sino porque había razones políticas claras.

Frases de descanso

1. “. Yo trato de meterle humanidad al personaje, a Sucre. Un tipo perro, que va a los burdeles, que se codea con prostitutas, que es apasionado”

2. “Mi padre era un tipo de ideas, de ideas revolucionarias, gaitanista, pero fundamentalmente bolivariano”

3. “Sucre se metía en las batallas y además era un hombre de ideas, un teórico. En ese sentido es un tipo interesante, porque pelea sus batallas”

Uncategorized

Post navigation

Previous post
Next post

Esta viendo los contenidos del archivo histórico de Caliescribe entre abril 2011 y noviembre de 2023.

Ver contenidos recientes
  • November 2023 (108)
  • October 2023 (171)
  • September 2023 (162)
  • August 2023 (142)
  • July 2023 (163)
  • June 2023 (113)
  • May 2023 (116)
  • April 2023 (141)
  • March 2023 (110)
  • February 2023 (106)
  • January 2023 (94)
  • December 2022 (99)
  • November 2022 (143)
  • October 2022 (138)
  • September 2022 (97)
  • August 2022 (130)
  • July 2022 (124)
  • June 2022 (118)
  • May 2022 (109)
  • April 2022 (120)
  • March 2022 (106)
  • February 2022 (101)
  • January 2022 (104)
  • December 2021 (84)
  • November 2021 (152)
  • October 2021 (246)
  • September 2021 (209)
  • August 2021 (168)
  • July 2021 (203)
  • June 2021 (175)
  • May 2021 (177)
  • April 2021 (132)
  • March 2021 (147)
  • February 2021 (134)
  • January 2021 (87)
  • December 2020 (90)
  • November 2020 (138)
  • October 2020 (151)
  • September 2020 (135)
  • August 2020 (183)
  • July 2020 (179)
  • June 2020 (185)
  • May 2020 (177)
  • April 2020 (171)
  • March 2020 (181)
  • February 2020 (196)
  • January 2020 (127)
  • December 2019 (158)
  • November 2019 (173)
  • October 2019 (179)
  • September 2019 (167)
  • August 2019 (198)
  • July 2019 (168)
  • June 2019 (192)
  • May 2019 (167)
  • April 2019 (161)
  • March 2019 (203)
  • February 2019 (168)
  • January 2019 (162)
  • December 2018 (180)
  • November 2018 (188)
  • October 2018 (185)
  • September 2018 (221)
  • August 2018 (175)
  • July 2018 (206)
  • June 2018 (230)
  • May 2018 (237)
  • April 2018 (198)
  • March 2018 (218)
  • February 2018 (175)
  • January 2018 (169)
  • December 2017 (202)
  • November 2017 (189)
  • October 2017 (198)
  • September 2017 (224)
  • August 2017 (194)
  • July 2017 (206)
  • June 2017 (197)
  • May 2017 (196)
  • April 2017 (215)
  • March 2017 (185)
  • February 2017 (130)
  • January 2017 (108)
  • December 2016 (162)
  • November 2016 (126)
  • October 2016 (170)
  • September 2016 (149)
  • August 2016 (145)
  • July 2016 (152)
  • June 2016 (140)
  • May 2016 (114)
  • April 2016 (166)
  • March 2016 (137)
  • February 2016 (149)
  • January 2016 (168)
  • December 2015 (142)
  • November 2015 (149)
  • October 2015 (208)
  • September 2015 (168)
  • August 2015 (188)
  • July 2015 (161)
  • June 2015 (149)
  • May 2015 (161)
  • April 2015 (143)
  • March 2015 (142)
  • February 2015 (148)
  • January 2015 (161)
  • December 2014 (155)
  • November 2014 (174)
  • October 2014 (149)
  • September 2014 (149)
  • August 2014 (164)
  • July 2014 (150)
  • June 2014 (141)
  • May 2014 (170)
  • April 2014 (145)
  • March 2014 (171)
  • February 2014 (128)
  • January 2014 (120)
  • December 2013 (116)
  • November 2013 (179)
  • October 2013 (143)
  • September 2013 (146)
  • August 2013 (157)
  • July 2013 (150)
  • June 2013 (163)
  • May 2013 (155)
  • April 2013 (128)
  • March 2013 (141)
  • February 2013 (127)
  • January 2013 (112)
  • December 2012 (149)
  • November 2012 (120)
  • October 2012 (130)
  • September 2012 (189)
  • August 2012 (132)
  • July 2012 (122)
  • June 2012 (145)
  • May 2012 (134)
  • April 2012 (126)
  • March 2012 (146)
  • February 2012 (120)
  • January 2012 (137)
  • December 2011 (151)
  • November 2011 (131)
  • October 2011 (142)
  • September 2011 (124)
  • August 2011 (133)
  • July 2011 (151)
  • June 2011 (122)
  • May 2011 (141)
  • April 2011 (77)
©2026 Archivo Caliescribe | WordPress Theme by SuperbThemes