Por Humberto Giratá
A pesar de la enorme publicidad que se le da a la cultura de los nuevos emprendimientos, en Colombia se siguen registrando cifras alarmantes respecto a la liquidación de empresas, el último reporte sobre el tema lo entregó la Red de Cámaras de Comercio Confecamaras.
De acuerdo a esta entidad gremial, en el último año se crearon 275.000 empresas, pero, el número de las que tuvieron que cerrar operaciones llegó a 89.000; una tercera parte del total de sociedades que nacieron a la vida comercial.
Por ese motivo, la presidenta de la Cámara de Comercio de Barranquilla, María Bengoechea advirtió sobre la rapidez con que diariamente se cierran empresas en la región Caribe. Aseguró que “Más del 50% de las sociedades que inician su vida, fracasan en el intento y son liquidadas ante la Cámara de Comercio”.
Liquidaciones por regiones:
1. Bogotá, con 17.719 firmas.
2. Antioquia, con 14.261 casos.
3. Valle del Cauca con 9.341 empresas.
4. Santander con 5.620 liquidaciones
5. Tolima, quinto, con 3.498 casos.
Liquidación por actividades:
1. Manufacturero, con el 33,21%
2. Comercio, con el 25,9%; Servicios, con 14,94%,
3. Construcción, 10,15%,
4. Agropecuario, con el 4, 42%.
Por su parte, la Superintendencia de Sociedades indica que más de 1.360 compañías inscritas ante la entidad han tenido que cerrar sus puertas, con corte a septiembre. Dichas empresas tenían en nómina 30.687 empleados y acumularon pasivos por $5.821 millones.
Para los directivos gremiales, un alto porcentaje de empresas, alrededor de los tres años de fundadas, atraviesan una crisis ocasionada por el agotamiento de recursos de capital o crédito que le dan el impulso inicial a los emprendimientos.
Una primera solución es la Ley de Formalización y Primer Empleo, instrumento que sirve para que las firmas que se crean y las que vienen de la informalidad, puedan sobrevivir con el pago de los parafiscales y el registro mercantil, lo que les permite aliviar en parte sus costos.
Así mismo, Confecamaras, en alianza con Innpulsa Colombia y la Universidad de los Andes, avanza en la construcción de un observatorio para identificar la magnitud y las características de este tipo de emprendimiento con el propósito de fomentarlo de una manera sostenida.
Falta mucho para consolidar una política de emprendimientos, sin embargo, las experiencias exitosas han tenido un camino claro para avanzar, a saber:
· Definición del plan de negocios que es la carta de navegación para la toma de decisiones y es la presentación ante entidades financieras del proyecto.
· Investigación de mercado: análisis del Sector, mercado objetivo y potencial; análisis del consumidor/cliente y de la competencia.
· Estrategia de mercadeo
· Análisis técnico-operativo
· Plan financiero
· Plan de contingencias
Estas etapas deben cubrirse con el acompañamiento de gremios y universidades y para disminuir los riesgos del fracaso estar dentro de una estrategia colectiva que le permita primero vender y luego producir a través de mecanismos como el de la tercerización, la producción en maquila, la especialización de proveedores o el trabajo en equipo de pequeñas empresas como si fueran una sola como sucede en las cadenas productivas y en los cluster –como el de la ropa interior femenina-, por ejemplo.
Es muy triste consignar esta noticia porque con las liquidaciones de las nuevas empresas se van esfumando sueños de progreso de un puñado de personas que, de alguna manera, representan los anhelos de nuestra nación.
