*Redacción
Ha comenzado el gobierno nacional y la estructuración de su Plan de Desarrollo 2018 – 2022, para buscar satisfacer las necesidades del país en este cuatrienio y al mismo tiempo cumplir con las promesas de su programa gobierno, que hacen parte ya de la estructura normativa del estado.
Nuestro análisis se centra en uno de los programas del gobierno Santos (2010 – 2018), bandera en su administración y de su Vicepresidente, German Vargas Lleras, no sostenible en el largo plazo. Hablamos de la vivienda popular gratuita. Presentamos aquí la solución, ante la necesidad de reactivar la economía, ofrecer VIP y VIS al alcance de los destechados y detener esa manchar subnormal en los bordes de los Distritos especiales y los municipios capitales principalmente.
Vivienda gratuita, realidad… que es una utopía
En sus 8 años del gobierno del Presidente Santos, se proyectaron 100 mil viviendas gratuitas, en un déficit de un millón y medio de familias, A través del Ministerio de Vivienda se construyeron 134.000, en los cascos urbanos de las ciudades. La realidad y a pesar del costo del programa, superior a $4 billones, insostenible con recursos ordinacios de la nación, no se cubrió ni el crecimiento de las familias en estratos 1 y 2, que llegaron a ser doscientas mil familias, que viven en la pobreza o pobreza extrema.
Uno de los objetivos del programa es la generación de empleo como mecanismo multiplicador del gasto público, pero eso no se justifica desde el punto de vista que no hay un circuito monetario continuo , sino que finaliza en el momento en que el activo fijo se convierte en patrimonio y escasamente empieza el consumo de servicios públicos y gasto en impuestos.
El mismo gobierno de Santos, no tuvo el recurso presupuestal para seguir ejecutando el programa y murió a través del tiempo en sus mismos periodos constitucionales. Hasta el punto, que el programa dejó de ser un modelo de admirar, no solamente por la falta de continuidad sino una serie de elementos: faltó integración con los servicios sociales de trasporte, seguridad, educación y salud; la estructuración del gasto de servicios públicos por vivienda se ha convertido en un problema; no se tuvo en cuenta la integración con el entorno de los barrios que ocuparon, ni con los mismos hábitos culturales y sociales de la comunidad que recibió el beneficio.

Y como si fuera poco, los candidatos presidenciales no lo tocaron en la campaña, solamente el mismo Vargas Lleras y a pesar de tener 8 años de alto gobierno y hasta vicepresidente, quedó de 4º, lo que demostró que el programa fue fallido, es modelo fracasado.
Tratar de disminuir el déficit cuantitativo, cuando no se asume ni el costo, ni el crecimiento de la población o de los hogares, es un programa inviable en nuestro país. La tarea es atacar con oferta real para derrotar las invasiones en los bordes urbanos y de esta manera evitar que sigan creciendo los tugurios en la zona subnormales, problema latinoamericano y obviamente colombiano.
1.040.000 viviendas nuevas – Presidente Duque
Es el compromiso del gobierno nacional , aumentando el indicador de cartera hipotecaria al 8,5% del PIB y con el programa para el
Semillero de Propietarios
200.000 familias arrendatarias tengan la oportunidad de convertirse en nuevos dueños a través de un esquema de arriendo social-, se desarrollará por etapas, dependiendo de las necesidades de cada familia y atendiendo desde el proceso de titulación hasta el mejoramiento del entorno. Le falta la estructuración económica.
Y LA RESPUESTA A LAS INVASIONES
Como se observa no hay la respuesta a las familias en pobreza extrema y las desplazadas que son las que invaden o compran en predios subnormales y es allí, donde se generan los grandes problemas de ciudad, para formalizar los tugurios, reordenar urbanísticamente, dotar de servicios públicos, sociales y comunitarios. El gobierno debería de liderar los PROGRAMAS ASOCIATIVOS DE VIP EN MULTIFAMILIARES Y PLANES LOTES CON SERVICIOS PUBLICOS, AUTOURBANIZADOS, VIP GRACIAS A LA AUTO – CONSTRUCCION DIRIGIDA y así detener el alto déficit.
