
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
Economista de la Universidad Jesuita College of the Holy Cross en Estados Unidos, diplomado en alta dirección empresarial INALDE y Universidad de la Sabana. Gerente General INVICALI, INDUSTRIA DE LICORES DEL VALLE, Secretario General de la Alcaldía. Ha ocupado posiciones de alta gerencia en el sector privado financiero y comercial.
Un trazado que hace cien años le dio vida al sistema ferroviario del occidente colombiano aún existe, con sus preciosas estaciones, a lo largo de su recorrido, que son patrimonio arquitectónico e histórico. Algunas reconvertidas en museos u oficinas, otras a la espera de volver a escuchar el ruido singular del movimiento de pasajeros, carga, vagones y locomotoras. Toda una infraestructura a la espera de la decisión y política de estado que devuelva la importancia de este importante medio de transporte, mástil de desarrollo social y económico.

La Fundación FDI, la Gobernación del Valle del Cauca y el gobierno francés nos ilusionan con reactivar y actualizar los estudios del tren de cercanías
La Fundación FDI, la Gobernación del Valle del Cauca y el gobierno francés nos ilusionan con reactivar y actualizar los estudios del tren de cercanías. Pese a estar contemplado en el actual POT caleño, por donde atraviesa su trazado de sur a norte, como columna vertebral urbana, brilla la administración municipal por su silencio cómplice y falta de liderazgo en tan importante proyecto.
Pero Cali, a diferencia de los otros municipios que beneficiará el tren de cercanías, posee la oportunidad única e histórica de integrar al tren de cercanías, un metro o tren ligero, como lo propuso y proyectó, la administración de Mauricio Guzmán Cuevas, hace veintitrés años.
Fue precisamente el afán de Enrique Peñalosa, en su primera alcaldía distrital, que doblegó al gobierno nacional de Andrés Pastrana, en beneficio de los buses articulados, cuyo fracaso estructural es similar en todas las ciudades que adoptaron el sistema y por ende abortando el proyecto caleño.
El corredor férreo que atraviesa la ciudad, de propiedad de la ANI (Agencia Nacional de Infraestructura), se encuentra en la mayoría de su paso aún despejado de invasiones. Es deber de la ANI, recuperar la el ancho del corredor, duplicando su capacidad actual, permitiendo diseños para integrar otros medios, como ciclo rutas, andenes peatonales, tranvía y el metro elevado.
El único que se ha pronunciado y comprometido con la iniciativa de impulsar el Metro para Cali es Iván Duque. Es consciente y consecuente que parte de la solución de movilidad de los caleños y las poblaciones dormitorios

El único que se ha pronunciado y comprometido con la iniciativa de impulsar el Metro para Cali es Iván Duque. Es consciente y consecuente que parte de la solución de movilidad de los caleños y las poblaciones dormitorios de municipios vecinos se pueden realizar a través de un sistema integrado de transporte aprovechando el eje fundamental del existente corredor farreo, a un costo significativamente inferior a la propuesta del metro capitalino. Su compromiso radica en comprometer recursos de la Nación, como se ha hecho en Bogotá y en Medellín, situando el 70% de los recursos que requiere la iniciativa. Corresponde a los gobiernos locales de Cali, los municipios vecinos de Jamundí, Yumbo, Palmira y el Departamento del Valle aportar y asignar los recursos de contrapartida del 30% restante.
En hora buena la dirigencia regional ha sido escuchada y ha tenido la receptividad del más firme aspirante a ocupar la Presidencia
En hora buena la dirigencia regional ha sido escuchada y ha tenido la receptividad del más firme aspirante a ocupar la Presidencia. La iniciativa proyectaría la ciudad a un desarrollo ordenado de movilidad para los próximos cincuenta años. El Metro para Cali, integrado al tren de cercanías y el actual sistema MIO es fundamental.
