Vida Nueva
Por P. Héctor De los Rios L.
31 domingo del tiempo ordinario
SanLucas 19,1-10: «El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido»
«Te compadeces, Señor, de todos, porque amas todos los seres». El lirismo de este texto no es menor que la profundidad de su contenido. Es realmente una teología de la creación, revelación ella misma del amor expansivo de Dios. Podemos decir que es un texto fundamental para un sentido ecológico cristiano. No hay aquí nada de divinización de la naturaleza, sino una afirmación neta y precisa del respeto que Dios tiene por sus obras, y del que, en consecuencia, hemos de tener nosotros, a causa de Dios. Esto llega a su culminación en el hombre, el que Dios ha puesto su «soplo Incorruptible». Las palabras del libro de la Sabiduría se transforman en oración y en alabanza en el salmo responsorial. El texto más paralelo es el versículo: "El Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas". Una meditación serena de estas palabras excluyen de nuestro espíritu el temor, el fatalismo, la discriminación. Invitan, al mismo tiempo, a la alabanza, al gozo, a la confianza.
Con el texto de la segunda lectura empieza la lectura de una carta paulina centrada en deshacer las falsas alarmas sobre la venida de Cristo. La respuesta de Pablo es la oración por la comunidad, para que sea digna de lo que esencialmente es: la Iglesia de Cristo. En el contexto de la conclusión del año litúrgico, con sus referencias escatológicas, esta llamada a la identidad de la comunidad cristiana es muy oportuna: que el Señor encuentre a su Iglesia tal como El la quiso y la quiere.
Esta lectura de S. Pablo está en forma de oración. Pablo reza por los fieles, para que siempre tengan en mente su vocación, sean firmes y constantes en su fe, estén preparados a encontrar a Jesucristo como amigo cuando él vuelva.
Este Evangelio es el relato de la conversión de Zaqueo. El texto es interesante porque resulta ser la conversión de una persona muy rica y poderosa. Tiene también relevancia actual con respecto a la evangelización de la gente rica. Algunas cosas que podemos aprender de este Evangelio:
Primero: Jesús vino a traer esperanza y salvación a todos, pero especialmente a los pecadores y desviados, sin considerar su posición social. Por eso es que pasa la noche en casa de Zaqueo.
Segundo: Sus críticos rumoran que él busca la comodidad y la compañía de gente rica. A Jesús esto no podía importarle menos; va a Zaqueo por misericordia y preocupación apostólica. La cuestión no es evitar o no los lugares y las personas ricas y poderosas. La cuestión es por qué se está rechazando a esas personas, o por qué no juntarse con ellas, con qué preocupación; dónde está nuestro corazón.
Tercero: Zaqueo experimenta una sincera conversión. Como la parte más débil de su vida era su riqueza y manera injusta de hacer negocios, su conversión involucra su futura relación con el dinero, y su uso del dinero. No hay conversión sólida de una persona rica si no hay cambio y mejoría en este sector de su vida. Al hacerse discípulo de Jesús, Zaqueo se hace una persona justa y solidaria con los pobres: «Doy la mitad de mis bienes a los pobres, Señor. Si he defraudado a alguno en algo, le devolveré cuatro veces».
Algunas preguntas para pensar durante la semana
1. Cuando he sido injusto con alguien (no sólo con respecto al dinero), ¿tomo después medidas prácticas para compensarlo?
2. ¿Soy crítico superficial de gente de Iglesia que trata con ricos y poderosos?