Por Juan E. Marchant Triana
La continua migración hacia Cali, la incertidumbre de la población futura y la falta de tierras dentro del municipio, nos crea el mayor reto urbano, social y económico. Se equivocan los alcaldes al anunciar que habrá viviendas baratas por miles. Esta publicidad es engañosa y atrae a muchas familias colombianas que llegan sin recursos y se encuentran con la triste realidad que Cali no les ofrece oportunidades de trabajo y mucho menos de vivienda.
Debemos pensar en una política de alianzas con las ciudades intermedias de nuestra región, para concertar el proyecto que podemos denominar “Cali y la Región de Ciudades”. Se deben crear los incentivos regionales y nacionales para que las ciudades intermedias ya existentes puedan crecer y así conformar un conjunto armónico que lograría una distribución equilibrada territorial de la población. Los municipios conservarían su actual autonomía política, económica y estarían comunicados con buenas vías vehiculares y ferrocarril.
La Región de Ciudades estaría conformada por Cali, Yumbo, Vijes, Yotoco, Mediacanoa, Buga, Ginebra, Cerrito, Palmira, Pradera, Florida, Miranda, Corinto, Caloto, Santander de Quilichao, Timba, Robles y Jamundí.
Este conjunto de ciudades crearía una dinámica con grandes potenciales económicos. Su crecimiento espacial debe buscar las faldas de las cordilleras central y occidental. Urbanizar el valle agrícola es un grave error ecológico y económico.
El modelo actual, que venimos aplicando, denominado “laissez faire” (dejar hacer) no permite en forma confiable planificar programas, proyectos y presupuestos.
En su lugar el modelo propuesto apunta a dimensionar el futuro de la población de Cali y las ciudades intermedias. Este nuevo enfoque apoyado en “incentivos” permitirá planificar para atender las necesidades de la población en cuanto a: usos de la tierra, vivienda, salud, educación, empleo, servicios, movilidad, espacio publico y recreación, saneamiento básico, seguridad y medio ambiente, reforestación y protección de cuencas.
Tenemos que diferenciar entre “Cali y la Región y la Ciudades” yotras propuestas denominadas “Cali Ciudad Región y Área Metropolitana”. Esta se convierte en el modelo urbanístico equivocado que se denomina conurbación. Si seguimos este proceso nos llevaría a unirnos con Palmira y Candelaria, repitiendo los errores de Aguablanca. Son muchos los ejemplos negativos, de este modelo como el caso del gigantismo amorfo del sur de Bogotá.

