
Por Guillermo E. Ulloa Tenorio
Economista de la Universidad Jesuita College of the Holy Cross en Estados Unidos, diplomado en alta dirección empresarial INALDE y Universidad de la Sabana. Gerente General INVICALI, INDUSTRIA DE LICORES DEL VALLE, Secretario General de la Alcaldía. Ha ocupado posiciones de alta gerencia en el sector privado financiero y comercial.

Desde hace más de diez años, se creó la figura del Bloque Regional o Parlamentario. Su creación correspondió en acercar los miembros de la dirigencia empresarial con la representación democrática a las altas corporaciones nacionales. Se buscaba cerrar la brecha del divorcio existente entre estas dos vertientes de poder territorial y dar vida monolítica a las iniciativas de prosperidad regional. Interactuaba la sociedad civil, a través de la Cámara de Comercio, con las bancadas de senadores y representantes al Congreso. Se establecieron agendas de trabajo y se apoyaban mutuamente en temas de interés local.
El desgaste de las relaciones entre sus integrantes ha dado como resultado un alejamiento irreconciliable y ojala temporal. La Cámara de Comercio, al igual que las corporaciones publicas, es escenario de intrigas políticas, intereses particulares y luchas internas por el poder. La clase política ha tomado distancia aduciendo que la agenda gubernamental es iniciativa pública y la injerencia de la sociedad civil, específicamente la Unidad de Accion Vallecaucana, en temas de estado, traspaso el límite.
Ante esta circunstancia es el momento de repensar y realizar una reingeniería en su interior. La región, hoy convertida en ciudad-región, requiere la intervención en algunos temas básicos y de imperiosa necesidad, dando continuidad a los temas más apremiantes que competen tanto a la sociedad civil como al sector publico. Quizás es menester no solamente cambiar el nombre de la iniciativa, sino crear una entidad regional que de apoyo y permanencia a los programas a desplegar, ejerciendo un verdadero liderazgo regional, alejado de pretensiones personales.
El egoísmo y antropofagiavallecaucana debe ser superada para dar paso a la búsqueda de soluciones en el agobio diario de sus habitantes.
El primer tema que merece profundo análisis y un concertado plan de acción es la inseguridad. Políticas e iniciativas aisladas entre los organismos de prevención, consejos de seguridad, observatorios de epidemiologia delincuencial, organismos no gubernamentales, incluida la Curia, terminan en insulsas batallas. Igual que la Consejería Presidencial para la Convivencia y Seguridad Ciudadana se requiere un homologo regional que coordine y articule las políticas nacionales para combatir el flagelo.
El segundo tema es movilidad e infraestructura. Esta agenda debe abarcar e integrar los diferentes actores. El sistema de transporte masivo es responsabilidad de una política de estado. La integración del sistema caleño a las poblaciones vecinas, complementar con la red férrea existente y unificar al sistema vial departamental incluyendo la inconclusa vía al puerto significa dotar la región de herramientas para la competitividad.
Un tercer tema es la solución definitiva a las fuentes de recursos hídricos para una infraestructura regional de acueductos. Igual atención merece la búsqueda de fuentes alternas de energía que contribuyan a la competitividad regional. La CVC, como entidad regional, debe liderar este proceso articulando las prestadoras de servicios y generadoras energéticas.
Programas de inclusión social e igualdad, a través de amplias plataformas de educación, apoyados en presupuestos nacionales, de regalías, de contratos plan y en la extensa red fundacional permite preparar ciudadanos para la convivencia más que una plataforma de instrucción y educación convencional.
La deteriorada infraestructura de salud pública es un reto que merece atención prioritaria. Se deben involucrar partidas del presupuesto nacional con un trabajo permanente de la representación parlamentaria.
Satisfechas estas necesidades básicas la región atraerá fuentes inagotables de recursos de inversión generando empleo formal en los clústeres que la academia, el sector gremial y el estado han identificando, fortalecido y empeñado como ejemplos de competitividad, eficiencia y progreso.
