Por Guillermo Ulloa T.
Fueron divulgados recientemente, por el Ministerio de Educación, los resultados de las pruebas Saber a estudiantes de 11° evaluados el pasado mes de Agosto. El Valle del Cauca ocupó un deshonroso puesto 16 de los 32 departamentos y Cali, el puesto 42 de 70 municipios analizados, por debajo de Palmira, Buga, Tuluá y Jamundí. A la prueba se presentaron 548.704 estudiantes de colegios oficiales y privados de Calendario A, con lo cual no puede alegarse imparcialidad, ni favoritismos.
Es para la región y la ciudad un reto y oportunidad de mejoramiento, la cual apoyada por el Ministerio de Educación, se traduce en encauzar al Valle hacia la meta del mismo Ministerio, cuyo objetivo consagrado para el año 2025 es hacer de Colombia “la mejor educada en América Latina”.
Tomando como referente a Cundinamarca y la población de Chía, que ocuparon respectivamente el primer lugar, se requiere un trabajo de capacitación a los docentes y apoyados en dotar los estudiantes de herramientas tecnológicas, que permitan impulsar el uso de nuevas tecnologías. Estos pilares fueron acompañados por el mejoramiento de la cobertura del transporte escolar, seguridad alimentaria y formación cultural y deportiva.
Cali cuenta con una vasta red de establecimientos educativos de educación básica y bachillerato, por lo cual dar continuidad a los planes en los cuales viene trabajando la Secretaría de Educación, será fácil consolidar un modelo que permita mejorar los actuales niveles de medición.
La ciudad debe fortalecer el modelo de establecimientos de menor tamaño, en vez de ciudadelas educativas de gran formato. Sí bien es cierto, generan gran cubrimiento poblacional, han afectado la cobertura del transporte escolar y la movilidad de los estudiantes, donde ha hecho carrera las fronteras invisibles interbarriales delincuenciales. Establecimientos de menor tamaño, más cercanos al lugar de residencia, con menos estudiantes por docente, son garantía de mejor nivel y calidad de la educación.
La jornada única, en la cual la dedicación académica ocupa buena parte del día se complementa con jornadas culturales y deportivas, que posteriormente ocupan el tiempo del estudiante, alejándolo de prácticas y hábitos no saludables para su formación física, cultural, intelectual y de esparcimiento.
La educación para adultos es una prioridad para la ciudad, Cali recibe permanentemente flujos migratorios de zonas deprimidas que no ofrecen oportunidad educativa. Mejorar el nivel educativo del inmigrante complementa la posibilidad que se capacite en competencias técnicas y eventualmente acercándose al mundo de ciencia y tecnología.
El proceso de bilingüismo debe empezar por la señalización misma de la ciudad. La señalización bilingüe es una herramienta simbólica de conocimiento e institucionalización del contexto bilingüe de una ciudad. El esfuerzo se complementa con docentes bilingües capacitados para integrar la población al movimiento globalizado sin fronteras del siglo XXI.
El reto de mejorar los niveles de medición educativa de la ciudad es una oportunidad sin precedentes.
@geulloa