
Por Hugo Andrés Arévalo González
Norman Maurice Armitage Cadavid, es el presidente de la Siderúrgica de Occidente (Sidoc), una de las empresas más rentables del país.
Es un caleño con nombre y apellido inglés,quien desde los 20 años de edad y hoy a sus 70, continúa trabajando; y aunque tiene una posición económica privilegiada como para vivir cómodamente en cualquier otro país del mundo, decidió construir su vida en Cali.
Habla con rapidez y desparpajo, como vaya encontrando las palabrasy las anécdotas en la entrevista. Así, de una; así como se le atravesó en su vida la guerra.
La primera guerra que se le interpuso, fue cuando nació, el 14 de febrero de 1945, año en que el mundo evidenciaba la Segunda Guerra Mundial; y de allí en adelante, durante toda su vida,sería espectador y hasta víctima de otras surgidas en Colombia,como por ejemplo, las ocasionadas por la guerrilla de las Farc.
Este hombre de cara de pocos amigos y considerado un llorón en público, nació en la época de unaguerramundial,vivió dos secuestrosde un conflicto armado colombiano que lleva más de 50 años de existencia, y sin embargo, no le han sido obstáculos para que como persona y empresario, deje de apostarle a los diálogos del fin del conflicto armado en La Habana con el grupo guerrillero.

H.A – En 2011 para las elecciones locales y regionales, hubo un abstencionismo electoral en Cali del 58%, ¿cómo afrontar esta situación?
M.A – Estos meses que he tenido de vida política, he visto el rechazo de la gente por la política mala. Cali necesita urgentemente que vuelva a creer en el civismo. Necesita un líder y en la medida en que se vean mejorías, la gente vuelve a creer, sobre todo la juventud. Para mí es increíble la apatía de la juventud en la política.
Los jóvenes tienen que dejar la apatía porque es un error: a la Alcaldía de Cali no la eligen los estratos bajos; aquí han dicho toda la vida que Aguablancaelige al alcalde de Cali pero a este lo eligen los abstencionistas, y estos son la gente joven que no se interesa por la política.
Quiero ver a los jóvenes participando en las Juntas de Administración Local (JAL), en sus barrios y comunidades; cogiendo posiciones. Yo no veo otra manera.
H.A – ¿Cómo manejaría el tema de reciclaje y de basuras que se presenta sobre todo en el centro de Cali?
M.A – Nosotros tenemos bastante experiencia en eso en Sidoc. Yo creo que Cali tiene que empezar por incorporar a todos los recicladores en ese proceso porque eso es ley general de la nación. Cali tiene que generar ciclos estratégicos de acopio y transferencia de reciclaje en la ciudad, y que la gente clasifique las basuras porque este proceso ha empezado pero está muy tibio.
En la medida en que la gente clasifique sus desechos, logramos que los recicladores pasen y puedan vivir de eso. En la medida en la que pase eso, habrá más empleo, orden y limpieza en la ciudad.
H.A – ¿Cómo manejar el crecimiento de las invasiones; cuáles serían sus estrategias para abordar esta problemática?
M.A – Mire, lo primero que tiene que cuidar Cali son sus vertientes de agua y los caleños estamos deforestando los bosques y apropiándonos de las orillas de los ríos. Hay que multiplicar el trabajo que está haciendo la CVC en este sentido.
La cosa es tan grave que he pensado en hacer el día sin aguapara que la gente se dé cuenta lo importante que es. Uno no sabe lo que es la salud sino cuando se enferma; uno no sabe qué es la libertad sino cuando la pierde. Y uno no sabe lo que es el agua hasta que se queda sin agua.
Las invasiones no pueden darse;es un problema de tipo administrativo. Hay que trasladar a la gente decentemente, que no se pierdan los negocios de los habitantes de esa zona que tienen algunos entre 16 y 20 empleados. A los que tienen su casita, pues tienen que irse para su casita que les está dando el municipio.
El arreglo del jarillón no tienereversa; es como saber que nos vamos a morir. ¿Usted se imagina usted de alcalde y que el jarillón se le rompa porque no fue capaz de arreglarlo y se inundó un millón de personas?

H.A – ¿Qué piensa de empresas de gran factura como Michelin, Bayern y Cadbury Adams que decidieron irse de la ciudad?
M.A –El hecho de que se vayan una o dos grandes empresas no quiere decir que las otras no estén ganando.
Yo creo que es más importante generar microempresas que generar grandes empresas: las grandes empresas multinacionales son bienvenidas y se están yendo es porque nos volvieron a nosotros unos grandes compradores y consumidores.
Mire, eso no es un problema de la ciudad sino del país que ha generado una cantidad de TLC. EL problema no es de impuestos sino de TLC mal firmados. A Cali le están llegando otro tipo de empresas y hay que incentivarlas.
La balanza comercial con México está en tres mil millones negativa para Colombia. Firmamos un TLC con México y este nos está ganando en todo. Y los colombianos aceptamos eso sin voltear a mirar.
Mi mensaje a los empresarios que dicen que no hay garantías en la ciudad: los negocios no necesitan de garantías sino de efectividad. La gente está acostumbrada a pedir mucho. Hay es que trabajar y ser perseverantes. Si usted tiene un negocio bien craneado y es perseverante, lo saca adelante así sea un medio hostil.

H.A – Usted es el dueño de Sidoc ¿Cómo es la relación con sus trabajadores?
M.A – De golpe no los conozco a cada uno porque tenemos 1200, pero trato de estar enterado de ellos; les distribuyo utilidades. Trato todos los días de que la gente gane más plata.
La única forma de tener una empresa sana es saber que la gente que trabaja con usted, está contenta.
H.A – El sistema MIO ha mostrado ser inviable ¿Qué hará de alcalde con él y las rutas de transporte tradicionales?
M.A – Es una realidad en Cali; ya se hicieron las obras. Más reversa tiene el Río Cauca. Yo tengo una teoría: si los operadores del MIO no van a cumplir, entonces se está en la obligación de ponerles competencia. Cali les ha dado todo: ruta, financiación. Vamos a utilizar más formas para que el MIO funcione con bicicletas, gualas, de todo, pero Cali no se puede parar.
Se ha concertado con los dueños de los buses tradicionales de que debe salir pero no mientras el MIO no preste un buen servicio. Hay que mejorar la velocidad de las rutas y fomentar las ciclo-rutas; hay clima y topografía para ellas.
Cali necesita incentivar la bicicleta a toda costa; ¡y la moto!, está diseñada para dos. El MIO va a tener competencia con la bicicleta y con la moto. Aquí tenemos que caber todos. Que todo el mundo compita; la competencia es el fruto del éxito.

H.A – En la cárcel de Villahermosa a enero 2015 había 6 mil reclusos, cuando el lugar tiene capacidad apenas para 1.667 personas. ¿Cómo se maneja esto?
M.A – Ante el hacinamiento, la Alcaldía tendría que propiciar a través del Ministerio de Justicia y la empresa privada, la construcción de cárceles. Y la reforma al sistema penitenciario y judicial ya es competencia de la nación, no de la alcaldía. El alcalde no lo puede hacer todo.
H.A – Hay recurrentes denuncias sobre la calidad de atención de los centros de salud y hospitales. ¿Qué piensa al respecto?
M.A –Si hay alguna cosa que ha mejorado en Colombia, es la salud. Ya los colombianos tenemos derecho a morirnos por lo menos dentro del hospital. Antes la gente se moría por fuera de él. Lo que sí hay que tratar de mejorar es los establecimientos de salud.
H.A – Cali estuvo en contextos más complejos años atrás ¿Por qué ser alcalde ahora y no antes?
M.A –Yo sí creo que la vida le da a uno oportunidades. Algo me ha ido colocando en esto de la política. Hasta hace unos meses yo nunca pensé en ser alcalde.Yo no sé porqué estoy de candidato a la alcaldía. Varias personas me expresaron el trabajo social que he hecho. Entonces tomé la decisión de lanzarme por allá entre el 15 y 20 de diciembre de 2014.
H.A – ¿Qué piensa sobre las siguientes figuras y/o alianzas políticas?
H.A – Roy y Angelino:
M.A –Les tengo mucho aprecio. Si está Roy con Angelino, sus razones tendrán.
H.A – Dilian Francisca Toro…
M.A –Es una gran trabajadora. Mucha gente la cuestiona y otra no.
H.A -¿Roberto Ortiz?
M.A –Si me gana, quiere decir que era mejor candidato que yo
*Fotografías por Mauricio Triviño y Arturo López.