Por Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.
Con ocasión de la nueva edición del Foro Económico Mundial que se celebró en la ciudad de Medellín al cual asistieron grandes empresarios, representantes de organizaciones financieras (BID, FMI, Ocde), autoridades políticas, académicas, analistas económicos, etc., se abre la posibilidad de que el gobierno del presidente Santos aprovechara dicho evento para poner en venta el país al capital financiero nacional e internacional que ve en Colombia toda una oportunidad para apropiarse de los recursos y empresas como puede suceder con PROPILCO de propiedad de ECOPETROL, conjuntamente con las riquezas sociales que produce la explotación económica del trabajo en el mundo capitalista globalizado de hoy.
Y de ahí que algunos voceros y representantes de las clases económica y políticamente dominantes estén planteando de manera ansiosa y jubilosa la promoción de este tipo de foros, pensando en la posibilidad de contar con una nueva y mayor inversión extranjera, con la cual supuestamente se podrían superar las épocas de desindustrialización y desaceleración económica que vive el país y que han creado situaciones de inseguridad e incertidumbre, que a su vez impiden que Colombia posea una economía competitiva y con oportunidades para todos.
En el fondo de todo esto, de lo que se trata es de impulsar las recetas de corte neo liberal que como dicen algunos analistas nos permitirán incursionar en una economía más sofisticada, formalizada e integrada al circuito del mundo capitalista transnacional, lo cual nos haría más diversos y productivos, pero al mismo tiempo, subrayamos nosotros, más dependientes y proclives a las crisis económicas que hoy son más frecuentes y destructivas que tienden a socavar los cimientos económicos, políticos y sociales, particularmente de los países en desarrollo como el nuestro.
Si bien es cierto el país atraviesa por un momento histórico al punto de poder lograrse la terminación del conflicto armado y comenzar una nueva etapa de su desarrollo y de cambios, con los cuales se podrá conseguir una eventual paz social, también es preciso advertir la necesidad de poner en marcha un conjunto de reformas económicas, políticas y sociales, acordes con los intereses y necesidades del pueblo colombiano, dirigidas no solo a lograr una transformación de los territorios en donde ha tenido lugar la confrontación armada, sino a desarrollar las acciones tendientes a desmontar los monopolios que incursionan en sectores claves y estratégicos de la economía nacional y que interfieren con el proceso de reindustrialización y el derecho de los pequeños y medianos comerciantes e industriales a competir en igualdad de condiciones, en tanto el país no puede continuar sometido a la servidumbre y dependencia de otras economías y organizaciones internacionales que imponen sus políticas, acogidas deliberadamente por los gobiernos de turno sin mayores reservas ni reticencias, condenando de esta manera al país y al pueblo a vivir subordinados al gran poder económico y político del capital transnacional.
Veeduría Ciudadana por la Democracia y la Convivencia Social
El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social