Mario Germán Fernández de Soto
Lo que se observó en Buenaventura este fin de semana, es una protesta pacífica que nunca se había visto en Colombia
Lo que se observó en Buenaventura este fin de semana, es una protesta pacífica que nunca se había visto en Colombia, donde se movilizaron todos los ciudadanos , más de 100.000, paro que el gobierno central no ha atendido como debe ser . Y ver a miles de personas de las comunidades ‘Afro’, de Buenaventura, vestidas de blanco, atravesando el puente ‘El Piñal’, a la entrada del principal puerto sobre el Pacífico colombiano, y gritando al unísono que no creen en el gobierno ni sus autoridades, es por demás conmovedor. Pero saber que el primer paro cívico en esta ciudad se realizó en 1969 y con las mismas peticiones, es también sorprendente.
Lo único que parece haber quedado de los cuatro grandes paros cívicos que ha vivido Buenaventura, ha sido el Plan Pacifico del Presidente Gaviria y el Plan Maestro de Desarrollo, o Plan de Desarrollo Integral de la Costa Pacífica, Pladeicop, llevado a cabo por la Corporación Autónoma Regional Valle del Cauca CVC, ejecuciones importantes , necesaria e insuficiente. No se han visto resultados concretos contra la pobreza, la cultura del todo vale y menos contra la corrupción administrativa. Si se revisa la historia de los últimos 60 años en Buenaventura, es fácil descubrir que esa misma situación, es decir el tema de la miseria, la pobreza y las altas necesidades básicas insatisfechas de sus habitantes y la corrupción, han sido repetitivos desde hace màs de 100 años.
Y siempre son los Obispos sin excepción, quienes llaman la atención sobre los males de Buenaventura. Como Gerardo Valencia Cano, quien falleció a principios de 1972 en un confuso accidente de aviación y luego, su actual Obispo, Monseñor Héctor Epalza , quien, incluso en el paro actual que este sábado, 20 de mayo, se atrevió a decir que el Puerto vive en un mar de corrupción y que la pobreza de sus habitantes debería ser una vergüenza para el Gobierno.
Ni siquiera haber logrado mayor autonomía administrativa y más ingresos, con la designación como Distrito Especial Portuario, Ecoturístico y Biodiverso, mediante el acto legislativo número 2 de julio de 2007, sancionado en el 2013 por el Presidente Santos, ha permitido que Buenaventura salga del abandono estatal, lo cual quiere decir que el asunto no es de cambio de normas, sino de cultura, actitud y decisión política, para volver los ojos hacia el Puerto, pensado no tanto en la Sociedad Portuaria y demás puertos, sino en la Sociedad Civil, porque está demostrado que hay puerto, pero no ciudad, como lo estableció un reciente estudio del Icesi y Planeación Nacional.
La Presidencia y la Gobernación deben intervenir constructivamente a Buenaventura, se ha demostrado que los porteños solos no pueden. Por eso, una de las soluciones es concretar la designación de un enlace entre la comunidad y el gobierno central, algo así como el DELEGADO PRESIDENCIAL que anunció hace un año el Presidente Santos. Y que nunca llegó.
Para Buenaventura, ser Distrito Especial representa la oportunidad de poner la casa en orden, es urgente edificar un plan de acción inmediata, MASTER PLAN POR BUENAVENTURA
Para Buenaventura, ser Distrito Especial representa la oportunidad de poner la casa en orden, es urgente edificar un plan de acción inmediata, MASTER PLAN POR BUENAVENTURA con cronograma en el tiempo, que bajo medidas excepcionales que da la Constitución, se pueda tener en 1 semana el marco jurídico del acuerdo, sea desarrollado en un mes, de tal manera que en 6 meses todos los acuerdos sociales y económicos, estén en construcción física. Lo otro, es seguir en dejar que el Presidente Santos se vaya y sigamos padeciendo los males.
Twitter, instagram y Facebook: @fernandezDsoto
