Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.
una gran crisis que se salió de las manos institucionales del alcalde y del concejo municipal, que en su tiempo aprobaron los planes y programas que hoy han resultado ser un fracaso total
El tratamiento desafortunado de los asuntos de la ciudad en materia de seguridad, movilidad, transporte público, servicios públicos, renovación urbana, medio ambiente, etc., ha hecho que los problemas hayan aumentado y vueltos más complejos y en algunos casos casi que insolubles, generándose con ello una gran crisis que se salió de las manos institucionales del alcalde y del concejo municipal, que en su tiempo aprobaron los planes y programas que hoy han resultado ser un fracaso total.
La pregunta que se hacen los caleños es quien responderá por el deterioro de la ciudad y los daños causados a sus habitantes. Lo más probable es que como en fuente ovejuna todos terminen respondiendo por todo y por tanto nadie responderá por nada.
Había que oír en el inmediato pasado a los funcionarios del equipo de gobierno hablar de las bondades del MIO como el sistema de transporte ideal que le permitiría a los caleños desplazarse en un tiempo razonable a su sitio de trabajo o residencia a diferencia de lo que sucedía con el transporte en los antiguos buses del servicio público, además de que se decía que al interior de los buses articulados se garantizarían la seguridad y la comodidad de los pasajeros, los cuales no tenían por qué someterse a las congestiones ni a los atrasos en los viajes de destino. Para tal efecto por supuesto, había que entregar los exiguos carriles a los operadores del sistema MIO, restringiéndose de esta manera el espacio para el tránsito regular y con ello contribuyendo a la producción de una gran congestión vehicular, agravada con el ingreso permanente de nuevos vehículos automotores y motocicletas, que hoy ya no caben en las calles de la ciudad.
En la actualidad este asunto no se soluciona con aumentar el horario del pico y placa o imponiendo el pago de una suma de dinero por congestión, pues en todo esto existe una gran contradicción que se ha vuelto prácticamente insoluble en la medida en que crece de manera desbordada el parque automotor y la ciudad no cuenta con las vías suficientes para garantizar la circulación de los vehículos.
En estos momentos los habitantes que viven en los alrededores del río Pance han solicitado al concejo municipal que se modifique el plan de ordenamiento territorial POT, para evitar que se continúen construyendo nuevos complejos habitacionales impuestos por urbanizadores, constructores, terratenientes, con la complacencia de las autoridades municipales, sin considerar los efectos negativos de la falta de planeación de los servicios públicos, la movilidad y todos aquellos aspectos relacionados con la protección del medio natural en su conjunto.
Hasta cuándo continuará este estado de cosas del cual solo existen unos responsables a quienes el pueblo caleño no les exige cuentas
Hasta cuándo continuará este estado de cosas del cual solo existen unos responsables a quienes el pueblo caleño no les exige cuentas y seguramente seguirán reproduciéndose en el poder, cómo si se tratara de un destino manifiesto que habrá que romper contando para ello con la voluntad y la acción política y social de todas las fuerzas progresistas y democráticas de la ciudad que se merecen vivir en una ciudad realmente incluyente, participativa y respetuosa del paisaje y del medio ambiente.
Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social
El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social
