Redacción
De nuevo ha comenzado la cuenta regresiva para volver a tener parquímetros en la ciudad de Cali, el Acuerdo Municipal aprobado por el Concejo Municipal, está siendo reglamentado por la Secretaria de Movilidad y la Dirección Jurídica de la Alcaldía, en la búsqueda de $5.600 millones anuales para el MIO. Y ya se sabe que hay negocio implícito…..donde los concejales han sido cuestionados por su aprobación.
El Concejo Municipal aprobó el Acuerdo 088 de 2018

El Concejo Municipal aprobó el Acuerdo 088 de 2018, en el pasado mes de diciembre, para establecer las áreas en vías públicas donde habrá demarcación en este año para que el Municipio cobre $2.800 a la ciudadanía por cada parqueo (estacionamiento regulado o zonas azules), y los parqueaderos que no están dentro de las 12 zonas azules pagarán $597. Esto se hará de nuevo con un contrato en licitación, para tener parquímetros, medida que ya fue discutida en la ciudad de Cali, concejales implicados donde el Municipio perdió en la justicia, $8 mil millones con el concesionario Utaru y ahora también se implica en el negocio a otros concejales.
La instalación de parquímetros en algunas zonas de la ciudad, está siendo estudiada por el sector comercial, dispuesto a no dejarse colocar este nuevo negocio , como sistema de cobro de parqueo en las vías en sectores donde la congestión vehicular es mayor o donde hay negocios comerciales para establecer estos parquímetros, como en el barrio Granada, versalles , Centenario, Juanambu, Ciudad Jardin, Pance, etc, con destinos comerciales, servicios, gastronómicos y turísticos, donde permanentemente asisten un alto número de clientes con carro.
Antecedente: El municipio de Cali perdió demanda con Utaru.
$8 mil millones tuvo que pagar la administración municipal Cali, a la Unión Temporal Administración de Recursos Urbanos- Utaru, contratada en la Administración del Alcalde Ricardo Cobo.
negocio hecho por el entonces Secretario de Tránsito Carlos Campillo y unos empresarios de Cali
El contrato generador de este conflicto de concesión número 00095 de la Secretaría de Tránsito Municipal del año 2000 hoy Secretaría de Movilidad, se hizo precisamente entre el municipio de Cali y la Unión Temporal Administración de Recursos Urbanos UT-ARU. Fue un negocio hecho por el entonces Secretario de Tránsito Carlos Campillo y unos empresarios de Cali , alguno vinculado a la política.
Sectores políticos en el concejo son los que están impulsando este negocio en la reglamentación, como lo hicieron en la aprobación del Concejo municipal de Cali.

El Secretario de Tránsito en el mes de mayo del año 2000 dio apertura a la licitación pública para la contratación del sistema de concesión de la ubicación de taxímetros en la ciudad de Cali, a Carlos Campillo por delegación que le hizo Ricardo Cobo, lo que le dio la adjudicación del contrato a la Unión Temporal Administración de Recursos Urbanos -Utaru, firmando el contrato el 1 de noviembre del año 2000 y el contrato de concesión fue anulado por el Tribunal de Arbitramento previsto. En su momento el Tribunal Administrativo del Valle del Cauca declaró la nulidad de la reglamentación que profirió el Concejo Municipal de Cali, a través de la Comisión del Plan respectivo.
En diciembre del año 2000, el Municipio, Transito con el Alcalde Ricardo Cobo otorgaron el contrato con la Utaru, empresa a quien se le entregó una concesión al año 2015, para la administración de los parquímetros y sus parqueaderos. Ante la inconveniencia el contrato fue reversado por el exalcalde John Maro Rodríguez y por eso se dio la demanda, ante la reacción ciudadana en diferentes áreas comerciales de la ciudad, por la ubicación de este negocio, como reguladores del parqueo en vía pública.
La entregado a particulares del manejo de los parquímetros
Lo entregado a particulares del manejo de los parquímetros en Cali, para controlar el estacionamiento de la vía pública de vehículos en la vía pública, controvertido y cuestionado. El Concejo de Cali había autorizado el cobro de la tasa por derecho de parqueo en vía publica por hora o fracción mayor a 30 minutos, parquímetros instalados en el Centro Comercial del Norte, alrededor de Imbanaco, Clínica de Occidente, Parque Versalles, Av. 2ª Norte, etc
Utaru tenia entre otros empresarios al ex contralor del Valle, Antonio José Vallejo, al ex asesor del gobierno del alcalde Guzman , Manuel Guillermo Londoño y al empresario, Eduardo Gonzales. El negocio fue demandado y finalmente obligaron mediante sentencia judicial, a que el Municipio les pagara $8.000 millones, como expectativa del negocio, pues el equilibrio técnico lo dio la concesión y operaron parcialmente.
Los concejales metidos en el cuento…..
No pocos concejales apoyaron en el pasado este negocio de la administración Cobo y ahora, el mismo concejal Carlos Pinilla Malo, lidera la defensa de la iniciativa, apoyado por la coalición del Concejo y no pocos concejales, que buscan el pedasito de su concesión
La reglamentación, cultura e inconveniencia
El Municipio de Cali está haciendo la reglamentación para definir como parte fundamental las zonas de paqueo, su manejo, la utilización de guardas para su control, publicidad exterior, patios, grúas y señales viales.

El problema es que hay una realidad que es muy costosa….la ciudad le entregó de hecho a particulares la administración del espacio público, llámese ventas ambulantes, vigilantes de “trapo rojo”, que compran sus puestos…etc, hay un monopolio con cada de intermediarios, que manejan los andenes y las vías mas concurridas,
Si este negocio de parquímetros se hace sin ellos fracasa, por su oposición, engranaje con los locales comerciales…si se hace con ellos, no hay cifras que resistan esos costos.
Ahora la verdadera reglamentación, en el estudio de factibilidad del negocio, debe definir si el recaudo da con 8 horas, 2 o 3 horas. Si se define como 8 horas es irreal y se vienen las demandas de los futuros ganadores…si se hace por 3 horas, no da la rentabilidad anual que espera el Municipio, para cumplirle al MIO
Ahora, otro problema es la cultura de los dueños empleados y principales clientes de los almacenes o comercio, acostumbrados a parquear , por comodidad y seguridad, al frente de su negocio y obviamente sin pagar…esto es un conflicto real.
Y los cepos o manera de inmovilizar los vehículos que no pagan a los parquímetros, es un hecho violento, que lo rechazan los usuarios y genera más violencia
este tipo de proyectos no sean viables
Todo esto dentro de una ciudad con gravísimos problemas sociales y económicos, más alta tasa de desempleo y subempleo, más alta tasa de violencia en Colombia y nuestra cultura de ciudad informal, como capital de la pobreza y miseria del Pacifico y del sur del país, hace que este tipo de proyectos no sean viables ,como en la mayoría de las ciudades colombianas. A diferencia de países con otras economías donde el estado responde por la seguridad y que hay un PIB percapita, inferior a US6500 y no un país desarrollado, con cifras superiores a US15.000/ persona /año.
