8 medallas: 1 de oro, 3 de plata y 4 bronces fueron el balance general que dejaron los juegos olímpicos de Londres para Colombia.
Si bien este es un hecho jamás logrado en la historia de los olímpicos de verano y es que desde que nacieron estas olimpiadas en 1896, tuvieron que pasar 76 años para que Colombia se subiera al podio:
El primero en lograrlo fue Helmuth Bellingrodt en 1972, quien logró una medalla de plata en tiro al jabalí. Realizó 565 puntos de 600 posibles y por tan solo 4 puntos, un ruso se llevó el oro. Helmut, un barranquillero de origen alemán y quien hoy es cónsul en Cuba, se convirtió en el primer colombiano en nuestra historia que se subía al podio olímpico.
Clemente Rojas y Alfonso Pérez, obtuvieron medallas de bronce en esas mismas olimpiadas. Gracias a estos costeños, nacidos en Cartagena, Colombia logró tres medallas en los olímpicos de 1972.
Pasaron 12 años para poder celebrar de nuevo y de nuevo también lo hizo el gran Helmut, quien mejoró su desempeño anterior, logrando 587 puntos en los olímpicos de Los Ángeles, 1984. Se volvió a repetir la misma historia: un chino y no un ruso, logró 591 puntos y se colgó la de oro. Esta gran hazaña de Helmut Bellingrodt es la que hoy repite nuestra gran luchadora, oriunda de Cali, Valle del Cauca: repitió 2 medallas de bronce y a diferencia de Helmut, ella lo hizo consecutivamente.
Jorge Eliecer Julio obtuvo la medalla de bronce en Seul 88 y Ximena Restrepo siguió sus pasos en Barcelona, 92. Pero por casi 30 años, la medalla de plata era el rango más alto logrado por un colombiano en el podio olímpico y tenia que llegar otra negra grande vallecaucana, oriunda de Candelaria para romper la brujería impuesta en la historia olímpica: 245 kilos levantó y nos bañó en oro a todos los colombianos.
Fue en Sidney 2000 que la historia olímpica se parte en dos y que hoy, gracias a nuestra acertada escogencia de ser la abanderada nacional en los presentes juegos, Mariana Pajón, oriunda de Antioquia, nos regala un oro impecable en el bicicrós BMX femenino.
De ahí en adelante, todo es historia. Las medallas comenzaron a llegar: Mabel Mosquera en pesas y María Luisa Calle en ciclismo, ganaron bronce en los Olímpicos de Atenas 2004 y hace 4 años, en Beijing 2008, el pesista Diego Salazar ganó plata y Jackeline Rentería obtuvo un bronce.
Sin duda alguna, lo que hemos logrado en las actuales olimpiadas británicas, es un reto a lo impensable: 8 medallas olímpicas cuando por lo general, solo ganábamos 1, 2 y máximo 3, que fueron las logradas en el 72.
Hoy nos mostramos al mundo con 8, ocupando el puesto 36 de la tabla de medalleria y posicionándonos como los mejores terceros a nivel latinoamericano, pasando por encima de Cuba que ocupa el puesto 18, Brasil, quien ocupa el 21 lugar y posteriormente Colombia, en el puesto 36.
A esto le sumamos que en estos Juegos Olímpicos, Colombia ha ganado una medalla por cada 13 deportistas que llevó a competir, mientras que en Munich, 1972, se logró una por cada 20. En la primera semana de competencia, logramos 3 medallas con Rigoberto Urán, Oscar Figueroa y Yuri Alvear.
En la segunda semana, fue Catherine Ibargüen quien nos dio la gloria junto a Oscar Muñoz, Jackeline Rentería y el cierre con broche de oro del bicicrós: Mariana Pajón y Carlos Mario Oquendo.
Estos ganadores olímpicos, junto a los demás 104 atletas representantes de nuestro país, son el reflejo de Colombia ante el mundo y no podemos negar que ese reflejo muestra a una Colombia que va logrando hazañas importantes en los podios olímpicos mundiales. Podemos decir que se ha avanzado, que pasar de un máximo de 3 a 8 medallas es una gran hazaña y por supuesto, hay que mejorar y seguir el camino demarcado por nuestros deportistas.
No nos podemos comparar con las otras potencias deportivas como lo son China, Estados Unidos, Rusia y demás, que le apuestan a un complejo sistema de beneficios donde el atleta solo debe enfocarse en ganar y listo. Lo demás, su estudio, su salario, su familia están corriendo con las mejores ofertas del Estado.
Esperamos que este ejemplo sirva para que nuestros dirigentes deportivos sientan esa necesidad tan grande de consolidar un proyecto de vida deportivo en las ligas locales y nacionales, y sea un llamado de atención para todos nuestros gobernantes que en lugar de robarse la plata y gastarla en compra de armas, se invierta en el deporte, como una alternativa en la mejora de la calidad de vida.
Para muestra un botón: 7 de los 8 ganadores olímpicos, provienen de familias humildes, se han formado con las uñas, venden rifas y boletas para lograr apoyo y competir a nivel nacional e internacional, y solo cuando consiguen el oro, la plata o el bronce es que el Gobierno les presta atención.
Cuantos más deportistas silenciosos no sufren a diario y sueñan con un podio, no tanto por la medalla y sí para comprarle una casita a sus padres y sacar a su familia adelante.
