
Por Carlos Enrique Botero Restrepo
Arquitecto Universidad del Valle; Master en Arquitectura y Diseño Urbano, Washington University in St: Louis.
Profesor Maestro Universitario, Universidad del Valle. Ex Director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle (de2012 a 2015) y Director del CITCE (Centro de investigaciones Territorio Construcción Espacio) de 2006 a 2010.
Área Metropolitana del Sur del Valle y Norte del Cauca y la 2a a la que se integraría Cartago con la conformada hasta hoy por Pereira, Dosquebradas, La Virginia Risaralda y Viterbo Caldas
Parece un tema vedado en el Valle del Cauca, en sus fronteras sur y noreste, la formalización de áreas metropolitanas. La primera que los profesores de Univalle Pedro Martínez y Zaida Liz Patiño denominan AMVACA Área Metropolitana del Sur del Valle y Norte del Cauca y la 2a a la que se integraría Cartago con la conformada hasta hoy por Pereira, Dosquebradas, La Virginia Risaralda y Viterbo Caldas. La razón aparente e ingenua es que la formalización de tal figura, le significaría a cada municipio asociado a ella, ceder a la ciudad principal, el manejo y control de buena parte de sus recursos.
Quienes piensan así, simplemente no entienden el significado ni los alcances que para el desarrollo urbano y territorial tienen ésta y los instrumentos de planificación asociados con ella. Y esto se puede entender cuando tal idea la expresa uno que otro ciudadano despistado; pero que provenga de un Concejal, de un Alcalde o de un funcionario público con poder de decisión sobre el manejo territorial más bien ilustra los niveles de ignorancia que caracterizan a tales personajes elegidos popularmente.
la del Valle de Aburrá (Medellín, Barbosa, Girardota, Copacabana, Bello, Envigado, Itagüí, La Estrella, Sabaneta y Caldas
En Colombia hay un número suficiente de leyes y decretos que explican y respaldan la creación formal de áreas metropolitanas como un recurso para el planeamiento territorial, más allá de los absurdos límites político-administrativos de municipios y departamentos. Pero, para no hacer una exposición minuciosa de los alcances de las leyes 128 de 1994, 288 de 1997, 505 de 1999 y 1454 de 2011, todas bajo el amparo de la Constitución del 91, baste al menos pedir a quienes se oponen a la estructuración de áreas metropolitanas como la del sur del Valle y norte del Cauca (AMVACA), que analicen los resultados que pueden mostrar al menos cinco de las existentes en Colombia: la del Valle de Aburrá (Medellín, Barbosa, Girardota, Copacabana, Bello, Envigado, Itagüí, La Estrella, Sabaneta y Caldas; la de Barranquilla con los municipios de Soledad, Galapa, Puerto Colombia, Malambo; la de Centro Occidente con Pereira, Dosquebradas, La Virginia, Viterbo y próximamente Santa Rosa de Cabal (Caldas); la de Bucaramanga que incluye los municipios de Floridablanca, Girón y Piedecuesta; la del Valle de Upar que incluye a Valledupar, San Diego, La Paz , Manaure, Codazzi.
El G-11 planteado por los municipios del sur del Valle del Cauca alrededor de Cali (Palmira, Candelaria, Yumbo, Pradera, Florida, Dagua, Jamundí, Buenaventura, La Cumbre, Vijes) debería derivar en la estructuración de una región que incluya a los municipios nortecaucanos de Puerto Tejada, Santander de Quilichao, Villa Rica, Padilla, Guachené, Caloto, Corinto, Buenos Aires y Suárez.
Los hechos metropolitanos acumulados históricamente desde la década de los años cuarenta del siglo pasado son señales inequívocas de una tendencia creciente de dependencia mutua entre todos los municipios mencionados. El establecimiento del área industrial de Yumbo fue, en buena parte, resultado de la falta de oferta predial en el área urbana de Cali para alojar industrias del tamaño de Cementos del Valle, Eternit, Goodyear y varias otras empresas de magnitud comparable.
Calipuerto, el primer aeropuerto capaz de recibir vuelos comerciales internacionales regulares se localizó en Candelaria, en el camino hacia Palmira; el de Palmaseca está en Palmira; la central de abastos más grande está en Candelaria ocupando el área del antiguo aeropuerto; hasta el estadio del Deportivo Cali se levanta en Palmira.
la mayor parte de proyectos de vivienda nueva –para todos los estratos socioeconómicos de Cali- se reparten entre Jamundí, Puerto Tejada, Palmira, Candelaria y Yumbo.
Para completar el panorama, la mayor parte de proyectos de vivienda nueva –para todos los estratos socioeconómicos de Cali- se reparten entre Jamundí, Puerto Tejada, Palmira, Candelaria y Yumbo.
Nuestros gobernantes, alcalde de Cali, gobernadores del Valle, Risaralda y Cauca, alcaldes municipales, a pensar en las próximas generaciones y en el futuro del desarrollo económico y social de sus territorios.
