Skip to content
Archivo Caliescribe
Archivo Caliescribe
  • Confidenciales
  • Cali: Ciudad y ciudadanos
  • Reporte urbano
  • Política
  • Economía
  • Deporte
  • Columnistas
  • Archivo
  • Ver contenidos recientes
Archivo Caliescribe
drfjgmnfg

Remembranzas de Cali Viejo

fdb
<em>Las paredes de bahareque, altura hasta de cinco metros de los techos, patios de piedra fina, circundados por pequeños canales </em>

Por Guillermo E. Ulloa Tenorio

Economista de la Universidad Jesuita College of the Holy Cross en Estados Unidos, diplomado en alta dirección empresarial INALDE y Universidad de la Sabana. Gerente General INVICALI, INDUSTRIA DE LICORES DEL VALLE, Secretario General de la Alcaldía. Ha ocupado posiciones de alta gerencia en el sector privado financiero y comercial.


La casa colonial de mis abuelos maternos, en el tradicional barrio céntrico de la pequeña ciudad ( Carrera 6a con calle 8a ). era de un solo nivel con varios patios empedrados a su interior. Cada uno de ellos constituía un eje diferente. Dos patios centrales a la entrada de la casa separaban las zonas sociales de las alcobas. En la parte posterior y a un lado del enorme patio se encontraban los aposentos de las empleadas domesticas. Del otro lado, la cocina, dotada con su característico horno de barro, estufa de leña y carbón, comunicaba hacia un gran solar, para el secado de ropa al aire libre.

Las paredes de bahareque, altura hasta de cinco metros de los techos, patios de piedra fina, circundados por pequeños canales alimentados con el agua de las fuentes coloniales de su centro y majestuosas materas florecidas con geranios y buganvillas daban frescura primaveral a la casa todo el día.

dsfdbf
<em>En el alba del amanecer, nos despertaba el pisoteo de caballos, azotando el hierro fundido de sus herraduras en el pavimento</em>

Una de los aciertos de la arquitectura colonial del trópico era situar las ventanas apartadas del piso y cercarlas al alero del techo. En esta posición, el sol nunca entraba a las habitaciones manteniendo una agradable temperatura todo el día a su interior. Además, al distanciarlas del piso se protegían de la humedad propia que causaba la lluviosa época de torrenciales aguaceros.

En el alba del amanecer, nos despertaba el pisoteo de caballos, azotando el hierro fundido de sus herraduras en el pavimento. De las vagonetas utilitarias que las bestias tiraban, campaneaban el carretillero, dejando en cada portón las garrafas de leche cruda y fresca, ordeñada esa misma madrugada en fincas cercanas. 

Cuando estábamos a punto de conciliar de nuevo el sueño, escuchábamos en la distancia las destempladas voces de devotos feligreses, coreando el himno a la Virgen “Dios te salve María”, acompañando la temprana procesión del Santísimo Sacramento de los curas franciscanos.

Gozábamos subir las gradas del antepecho de las ventanas y deleitarnos con el bullicio de la pintoresca procesión. Las indeterminadas voces eran ahogadas por la banda de cuatro músicos que acompañaban la peregrinación. La pauta marcial era dominada por el inconfundible vibrante sonido del sousafón, tres trompetas acompañantes y un tamboril.

sacd
<em>Entre los hombres que acompañaban la procesión se diferenciaban de los demás dos hermanos gemelos. Caminaba uno detrás del otro</em>

El párroco, debajo del desteñido palio, llevado sobre los hombros de cuatro fieles, que protegía la custodia, vestia la característica túnica alba, acordonada en la cintura con su cíngulo y la estola ritual de celebración, llevaba a los enfermos los sacramentos católicos.

Al pasar la procesión en frente de la casa percibíamos el aroma milenario a incienso de mirra y olíbano emanando de los sahumerios que llevaban los monaguillos. Los hombres, con sus sombreros en la mano, respetando la tradición de mantener la cabeza descubierta, iban por el anden de la izquierda. Las mujeres rezanderas, caminaban al otro costado, entrelazando las cincuenta cuentas del rosario en sus dedos, siguiendo el mandato de San Pablo, como signo de adoración a la gloria de Dios, cubriendo sus cabezas con negros velos. 

Entre los hombres que acompañaban la procesión se diferenciaban de los demás dos hermanos gemelos. Caminaba uno detrás del otro. Vestían trajes de lino, de color pastel claro, corbatas anchas multicolor de moda para la época y camisas blancas almidonadas. Su corte de pelo militar, cabello rubio, ojos azul claro, nariz aguileña y blanca complexión siempre fue un misterio. Dábamos rienda suelta a la precoz imaginación infantil. A los devotos hermanos polacos los transformábamos en espías alemanes fugados, o peor, en verdugos del régimen nazi hitleriano. Alzaban su mirada a nosotros, saludándonos con sus sombreros blancos en gesto varonil. Esa aguda y penetrante mirada nos perseguía todo el día buscando en laberintos imaginarios cual había sido la verdad de su pasado en la guerra europea. 

ddv
<em>Desde ahí una bella postal enmarcaba los techos de teja roja, paredes blancas y callecitas de la antigua aldea colonial con el esplendoroso telón de fondo de verde esmeralda del valle</em>

La peregrinación se perdía en las angostas calles empinadas del antiguo barrio de artesanos. Los canticos y música se desvanecían en la medida que llegaba la marcha a la cima de la colina de la antigua capilla de San Antonio.

Desde ahí una bella postal enmarcaba los techos de teja roja, paredes blancas y callecitas de la antigua aldea colonial con el esplendoroso telón de fondo de verde esmeralda del valle serpenteado por el gran rio que regaba en época seca e inundaba los campos en período de lluvias.

Remembranzas del villorrio perdidas en la maraña desarrolladora de la bulliciosa ciudad de hoy.

Post navigation

Previous post
Next post

Esta viendo los contenidos del archivo histórico de Caliescribe entre abril 2011 y noviembre de 2023.

Ver contenidos recientes
  • November 2023 (108)
  • October 2023 (171)
  • September 2023 (162)
  • August 2023 (142)
  • July 2023 (163)
  • June 2023 (113)
  • May 2023 (116)
  • April 2023 (141)
  • March 2023 (110)
  • February 2023 (106)
  • January 2023 (94)
  • December 2022 (99)
  • November 2022 (143)
  • October 2022 (138)
  • September 2022 (97)
  • August 2022 (130)
  • July 2022 (124)
  • June 2022 (118)
  • May 2022 (109)
  • April 2022 (120)
  • March 2022 (106)
  • February 2022 (101)
  • January 2022 (104)
  • December 2021 (84)
  • November 2021 (152)
  • October 2021 (246)
  • September 2021 (209)
  • August 2021 (168)
  • July 2021 (203)
  • June 2021 (175)
  • May 2021 (177)
  • April 2021 (132)
  • March 2021 (147)
  • February 2021 (134)
  • January 2021 (87)
  • December 2020 (90)
  • November 2020 (138)
  • October 2020 (151)
  • September 2020 (135)
  • August 2020 (183)
  • July 2020 (179)
  • June 2020 (185)
  • May 2020 (177)
  • April 2020 (171)
  • March 2020 (181)
  • February 2020 (196)
  • January 2020 (127)
  • December 2019 (158)
  • November 2019 (173)
  • October 2019 (179)
  • September 2019 (167)
  • August 2019 (198)
  • July 2019 (168)
  • June 2019 (192)
  • May 2019 (167)
  • April 2019 (161)
  • March 2019 (203)
  • February 2019 (168)
  • January 2019 (162)
  • December 2018 (180)
  • November 2018 (188)
  • October 2018 (185)
  • September 2018 (221)
  • August 2018 (175)
  • July 2018 (206)
  • June 2018 (230)
  • May 2018 (237)
  • April 2018 (198)
  • March 2018 (218)
  • February 2018 (175)
  • January 2018 (169)
  • December 2017 (202)
  • November 2017 (189)
  • October 2017 (198)
  • September 2017 (224)
  • August 2017 (194)
  • July 2017 (206)
  • June 2017 (197)
  • May 2017 (196)
  • April 2017 (215)
  • March 2017 (185)
  • February 2017 (130)
  • January 2017 (108)
  • December 2016 (162)
  • November 2016 (126)
  • October 2016 (170)
  • September 2016 (149)
  • August 2016 (145)
  • July 2016 (152)
  • June 2016 (140)
  • May 2016 (114)
  • April 2016 (166)
  • March 2016 (137)
  • February 2016 (149)
  • January 2016 (168)
  • December 2015 (142)
  • November 2015 (149)
  • October 2015 (208)
  • September 2015 (168)
  • August 2015 (188)
  • July 2015 (161)
  • June 2015 (149)
  • May 2015 (161)
  • April 2015 (143)
  • March 2015 (142)
  • February 2015 (148)
  • January 2015 (161)
  • December 2014 (155)
  • November 2014 (174)
  • October 2014 (149)
  • September 2014 (149)
  • August 2014 (164)
  • July 2014 (150)
  • June 2014 (141)
  • May 2014 (170)
  • April 2014 (145)
  • March 2014 (171)
  • February 2014 (128)
  • January 2014 (120)
  • December 2013 (116)
  • November 2013 (179)
  • October 2013 (143)
  • September 2013 (146)
  • August 2013 (157)
  • July 2013 (150)
  • June 2013 (163)
  • May 2013 (155)
  • April 2013 (128)
  • March 2013 (141)
  • February 2013 (127)
  • January 2013 (112)
  • December 2012 (149)
  • November 2012 (120)
  • October 2012 (130)
  • September 2012 (189)
  • August 2012 (132)
  • July 2012 (122)
  • June 2012 (145)
  • May 2012 (134)
  • April 2012 (126)
  • March 2012 (146)
  • February 2012 (120)
  • January 2012 (137)
  • December 2011 (151)
  • November 2011 (131)
  • October 2011 (142)
  • September 2011 (124)
  • August 2011 (133)
  • July 2011 (151)
  • June 2011 (122)
  • May 2011 (141)
  • April 2011 (77)
©2026 Archivo Caliescribe | WordPress Theme by SuperbThemes