
Por Luis Hernán Ocampo
Esta semana Cali fue el escenario del IV Foro Urbano Nacional, camino a la tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre vivienda y desarrollo urbano sostenible (Hábitat III) que se celebrará en Quito, Ecuador, entre el 17 y el 20 de Octubre de 2016. Los asistentes tuvimos la oportunidad de escuchar el punto de vista de funcionarios de varias entidades y de los Alcaldes de algunas ciudades capitales del país sobre desarrollo territorial, cambio climático, inequidad y pobreza urbana, entre otros temas. Fueron varias las conclusiones que quedaron de este ejercicio de cara a la conferencia global que se lleva a cabo cada 20 años.
Si hay un tema público que está hoy sobre diagnosticado, es el desorden en el que se han desarrollado las ciudades latinoamericanas en las últimas 6 décadas, en las cuáles, como se sabe, ya vivimos el 80% de la población de nuestros países. Sin embargo, en la actualidad, además de este desorden urbano, que es la génesis de decenas de problemas que afrontan hoy nuestras ciudades, enfrentamos el desafío del cambio climático cuya mitigación no dan espera, como bien lo mostró el Comité Olímpico Internacional en el video de sensibilización que muy acertadamente transmitió en la inauguración de los Juegos Río 2016.
El video trasmitido por el COI no es una exageración, a partir de este lunes 8 de agosto, la humanidad empieza a estar “en saldo en rojo” con el planeta este año, pues habrá consumido el total de lo que el planeta es capaz de renovar en un año. El año pasado el día del sobregiro fue el 13 de agosto. De acuerdo con la ONG Global Footprint Network “"Esto ocurre porque hemos emitido más dióxido de carbono a la atmósfera de lo que nuestros océanos y bosques pueden absorber, y hemos agotado pesquerías y talado bosques más rápidamente de lo que pueden reproducirse y volver a crecer” https://goo.gl/AGRqI3.
De esta forma queda claro, como dijo hace 24 años, Maurice F. Strong, secretario general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de Río de Janeiro de 1992, “la batalla global por la sostenibilidad se ganará o perderá en las ciudades”. En ese sentido, es necesario que el principal mandato que salda de Habitat III es el de que nuestras ciudades se conviertan en ecosistemas auto sostenibles. Es necesario dejar de pensar por ejemplo, que el cuidado del agua se lo debemos dejar a quienes viven cerca de las fuentes de agua, el agua la preservamos dejando de derrocharla en los hogares, y buscando métodos de reutilización, y de parte de las Administraciones planeando sistemas que en unas décadas podamos reutilizar parte del agua consumida.
En el mismo sentido debemos ir en el consumo de energía. Debemos exigirle a nuestros gobernantes que se inicie cuanto antes planes para la producción de energía auto sostenible para no tener que construir más embalses que descontrolan el ciclo natural del agua, ni usar termoeléctricas que consumen combustibles fósiles, emitiendo más CO2. En necesario que en pocas décadas podamos producir energía solar en nuestros hogares. Si bien hoy en día ya se puede, con baterías que se alimentan con paneles solares, que venden en las eléctricas del centro de la ciudad, y que funcionan igual a los que proveen de energía los cercos eléctricos en algunas fincas, el costo de implementar estos sistemas es solo asequible para familias de alto nivel de ingreso.
Como siempre lo hemos dicho en este espacio, todo es cuestión de voluntad política, ojalá los mandatarios del país la tengan para asumir el gran desafío del cambio climático e innoven en sus políticas urbanas para ganar la batalla contra el cambio climático.
Ribete: Todos los Alcaldes asistentes al IV Foro Urbano y el Director de la Fundación para el Desarrollo Integral del Pacífico, Alejandro Eder, coincidieron a su manera en una misma demanda: la centralización en Colombia asfixia la gestión territorial. Como ejemplo el Alcalde de Santa Martha se quejaba de que cómo era posible que para remodelar un centro de Salud le tocara mandar los planos a Bogotá. Eder lo explicó coloquialmente con una contundente frase que alguien le dijera alguna vez: “Dios está en todas partes, pero despacha desde Bogotá”. Gran mensaje para funcionarios del sector central como el Director de Planeación Simón Gaviria, quien seguramente en unos años estará buscando en las regiones votos para su presidencia. No debe olvidar que sus raíces están en la provincia.
