
Por María Carmenza Suarez Tarquino
A propósito del nuevo sitio a donde se realiza la versión número XX del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, las instalaciones como tal quedaron muy bien montadas, y por ser un sitio más grande, se alargan las distancias entre un espacio y otro, bebidas tradicionales y escenario de concierto, comidas, creo que se debe pensar en un diseño que obligue a las personas a pasar de nuevo por las comidas así, estos puestos se verán beneficiados pues casi siempre que se sale de un evento se busca sitio para comer, que el escenario sea el eje central y lo demás esté alrededor, se debe analizar esta situación para beneficio de las comidas tradicionales y sus cocineras. Las actividades realizadas en torno al Quilombo acertadamente llamado Germán Patiño, muy didácticas e interesantes, muy concurrido, mucho apoyo del público local y personas de otras ciudades, periodistas que vienen a cubrir este festival que definitivamente cada día atrae más y más, se conoce más, no solo en Colombia, los extranjeros casi en su totalidad vienen con la referencia de otros que ya han pasado por aquí.
Sigo el tema de las edificaciones de nuestra ciudad que se encuentran en deterioro, al recorrer el Bulevar del Río, los edificios que su parte de atrás da a este espacio, también deben ser pintadas, aprovechar el auge del muralismo que ha enlucido tantos muros (valga la redundancia) para cambiar la vista, solo hay un grande y bello mural por cierto admirado por los turistas, a quien le corresponda este embellecimiento debe actuar, nuestra ciudad merece estar cada día mejor presentada, estamos recibiendo día a día muchos visitantes y debemos mostrar la mejor cara, y aún por nosotros mismos.
