
Editorial
Hay un divorcio entre los ciudadanos y los politicos gobernantes.
El ascenso increíble de Donald Trump para ganar la Presidencia de los Estados Unidos, indudablemente permite prever que hay una reacción política muy grande de los ciudadanos americanos en contra del establecimiento político de ese gran país, lo que demuestra que hay un divorcio entre los ciudadanos y los politicos gobernantes. Hay que reconocer que es una rebelión política del pueblo americano.
Un Presidente electo que sin ningún conocimiento de política, con una campaña efectista dedicada a decirle a los ciudadanos americanos lo que quieren escuchar y nadie se atreve, tiene revuelta las bolsas del mundo entero, que han reaccionado ante el triunfo del candidato de la derecha republicana.
Colombia es uno de los países que está llamado a ser un caldo de cultivo para que un candidato anti establecimiento logre convertirse en alternativa
Y es precisamente eso lo que podía pasar en Colombia, que ante una situación real que se ve reflejada en todas las encuestas, donde la gestión del Presidente de la República, los Ministros, la Justicia, la educación, la salud, el desempleo, la informalidad laboral, el agro, etc, están con alta desaprobación. Es decir, la mayoría de la población está en contra del establecimiento colombiano, sólo es observar la abstención con el 63% de la población no votante, puede generar una reacción ciudadana en las próximas elecciones legislativas y presidenciales.
Y precisamente lo que Trump ha hecho en los Estados Unidos, es llevarle al votante a través del populismo, soluciones fáciles, frente a los problemas que la gente quiere escuchar, verdades sencillas y nada complejas. Pero ante todo atreverse a decir lo que los otros no dicen, son cosas que mucha gente piensa y ve reflejada la opinión del ciudadano en el hoy Presidente electo.
Definitivamente Colombia es uno de los países que está llamado a ser un caldo de cultivo para que un candidato anti establecimiento logre convertirse en alternativa del país y colocar el gran establecimiento económico y político en jaque, como lo hizo el comandante Chávez en Venezuela hace ya casi dos décadas. Amanecerá y veremos y este es el gran legado de la campaña de los Estados Unidos, que hoy empieza a recorrer con un Presidente, diametralmente opuesto a las ideas y tesis del Presidente Obama y del establecimiento americano
