
El maestro Jairo Varela abrió el Salsódromo con los brazos abiertos
Por Karen Gálvez / Twitter: @KarenGalvez_
En la Autopista Suroriental, 1.500 metros de longitud convirtieron esta importante calle en una gran pista de baile, la Calle de la Feria recibió a todos los salsómanos y le dijo a la Feria de Cali en su versión 55: ¡Bienvenida!
La Percubanda abrió el desfile, con sonidos que evocaron el Pacifico Colombiano pasando por la clave salsera caleña hasta llegar a los sonidos de la salsa ‘bestial’.

A esta locomotora de los bailarines de la vieja guardia la escoltaba los niños entre los tres a los 10 años del grupo los ‘Chiquibabys’, demostraron que en como la ‘Capital de la salsa’, este ritmo es una herencia que se lleva desde la cabeza hasta la punta del pie.
Entre las 25 escuelas de baile se encontraban 1.300 participantes que le demostraron a los espectadores que el bailarín caleño lleva ‘fuego en los pies’. Además, los oriundos y extranjeros vieron la destreza de los niños, los jóvenes y a los bailarines profesionales que durante todo el año se prepararon para las cuatro horas que dura el recorrido del Salsódromo.
Escuelas como Nueva Juventud de la Comuna 11, Swing Latino, Pioneros del Ritmo, los integrantes de Senfol, escuela de la Comuna 7, Cali Swing, Tango Vivo y Salsa Viva; y las escuelas Star Latin, Combinación Rumbera, Cali, Rumba y Sabor, éstas tres últimas se unieron para hacer una sola coreografía, al son del bolero ‘Solamente una vez’ que como todo en Cali terminó en clave de salsa.
El Grupo Niche interpretaba éxitos como ‘Buenaventura y Caney’, ‘El hijo’, ‘Gotas de lluvia’, mientras en las graderías recordaban al hombre que inmortalizó: ¡Cali Pachanguero, Cali luz de un nuevo cielo!
Cerrando el Salsódromo aparecieron las últimas dos carrozas, donde Javier Vásquez y Willy García, exintegrantes del Grupo Niche y Son de Cali, motivaron al público a bailar, desde las graderías o en zonas donde la comunidad vibró de pie con esta fiesta salsera.
Las voces
Richie Valdés quien asumió como director de la orquesta desde la partida del maestro, señaló que “Dirigir la orquesta ha sido un honor y hoy siento más emoción, entusiasmo y a la vez, nostalgia, porque es más fuerte la ausencia y el vacío de Jairo”.
“Es un sueño ser parte de Niche, pero es duro saber que el maestro no está. Por eso, lo mejor de nosotros brillará en las calles de Cali. Es un orgullo saber que la Feria es en honor a Jairo”, manifestó Elvis Magno, uno de los discípulos del maestro Varela.
“Muy buena esa carroza en homenaje al maestro Varela, un reconocimiento a la persona que dirigió una de las mejores orquestas caleñas de talla internacional”, expresó Luis Fernando Guzmán, asistente al Salsódromo.
