Desde el año 2004 el Ministerio de Educación Nacional puso en marcha un proyecto educativo denominado Plan Nacional de Bilingüismo (PNB) y en el 2006 fue oficial, conocido ahora como Programa Nacional de Bilingüismo (PNB), el cual de acuerdo al documento estándares básicos de competencia tiene como principal objetivo “lograr ciudadanos y ciudadanas capaces de comunicarse en inglés, de tal forma que puedan insertar al país en los procesos de comunicación universal, en la economía global y en la apertura cultural, con estándares internacionalmente comparables”. Siendo así el MEN espera que para el año 2019 se haya alcanzado este objetivo y que los estudiantes puedan ser evaluados con estándares de competencia comunicativa según los lineamientos del Marco Común Europeo de Referencia. La pregunta es si esto responde a una necesidad educativa del país y de Cali específicamente o si responde a cualquier otra necesidad diferente, siendo que no más del 0.1% de los colombianos hacen uso del inglés.
En otras palabras sólo está trazada la meta pero no hay como ni con que llegar.
Según la orientación dada a las instituciones educativas el “El Programa Nacional de Bilingüismo (PNB) es parte de una propuesta estratégica del Ministerio de Educación Nacional (MEN) que busca fundamentar la competitividad del país con base en el fomento de la calidad de la educación como pilar para el desarrollo económico y social”* El programa Colombia Bilingüe, como lo denomina el MEN, propone como estrategia para el bilingüismo la adopción de estándares con referencia al Marco Común Europeo y plantea que esta estrategia es una de las respuestas gubernamentales a los procesos de la globalización que implican el “fácil acceso” a la información global, la creciente movilidad de las personas por el mundo y la integración económica de grandes bloques de países. Estas tendencias históricas hacia la integración social y económica a nivel mundial han sido acompañadas por la búsqueda de la identificación del inglés como lengua franca para la comunicación internacional. Este idioma se ha presentado como una herramienta indispensable para propósitos comunicativos en los ámbitos económico, académico, político, laboral, y cultural. Pero tal importancia no se refleja en el compromiso del MEN ni de la Secretaría de Educación Municipal. En otras palabras sólo está trazada la meta pero no hay como ni con que llegar.
Un proyecto educativo tan importante a nivel nacional en el que el 100% de los profesionales y estudiantes colombianos requiere el inglés debería tener un verdadero sentido para su aplicación y no solamente quedarse en actos protocolarios de una estupenda presentación de objetivos sin tener en cuenta contextos y condiciones. No se puede pretender pensar que a través de una iniciativa como el PNB Colombia y en especial Cali se van a integrar de manera competitiva al mercado internacional con alta calidad, para eso se necesitaría más que del aprendizaje de la lengua inglesa, se deberían afianzar además procesos complementarios de calidad en todas las áreas, pues el inglés es la herramienta de comunicación pero sólo es funcional si hay un contenido pertinente el cual comunicar, se requiere de una verdadera educación de calidad que la intensificación del inglés no alcanza a satisfacer.
Cuando se habla de evaluar con estándares internacionales no cabe la duda que esa evaluación se pueda hacer, lo que si queda como interrogante es qué porcentaje de la población logrará aprobar la evaluación. Se debe tener en cuenta que la calidad no se consigue a través de la presión con procesos evaluativos, la calidad se consigue a través de procesos educativos, pero parece que se quisiera obviar los procesos y obtener resultados increíbles. No es una tarea imposible, pero si se quiere lograr se deben tener en cuenta que lo único de modelo internacional que tenemos son los estándares, pero la tecnología, los recursos bibliográficos, las aulas de clase y lo que compete al proceso de lengua extranjera aun pertenecen a modelos obsoletos en donde no se desarrolla una verdadera competencia que permita la inclusión en el mercado laboral, profesional y comercial a nivel universal.
Otro cuestionamiento que surge en el marco del PNB es la política educativa que reglamenta que el inglés es una necesidad para todos, pero esa necesidad no se logra satisfacer si se tiene en cuenta que los estudiantes que son los principales actores en el proceso no lo consideran como indispensable para la consecución de los logros que tienen para sus vidas. Los estudiantes como participantes de estas interacciones son, indudablemente, integrantes centrales en este proceso y, por tanto, se requiere abordarlos de cerca para conocer sus sentires frente al PNB, aún más conocer sus verdaderas necesidades como futuros profesionales de nuestro país.
En conclusión el PNB no responde a un mejoramiento de la calidad educativa, no responde a una necesidad de los estudiantes y tampoco se evidencia una necesidad directa para el país, y si fuera así la necesidad debería verse reflejada en la inversión para la adquisición de recursos en los planes de mejoramiento y en la reforma de los planes de estudios con una propuesta seria de bilingüismo, pero ni siquiera la evaluación Saber 11 evidencia un mejoramiento por mínimo que sea, según los resultados desde el años 2006 (inicio del PNB) hasta la fecha se observa un estancamiento, en promedio 125.000 estudiantes presentan el Icfes y ni el 25% logra un nivel similar al esperado. No se desconoce la buena intención del programa, pero si se insiste en la reorientación del mismo, para que responda realmente a una necesidad del país. Por ahora Colombia bilingüe 2019 es una utopía.
*Publicación revista Altablero, 2005
*Anexo: Estadísticaresultados pruebas de inglés Icfes saber 11 del año 2006 al 2012
ESTADISTICA RESULTADOS PRUEBASDE INGLÉS ICFES SABER 11 DEL AÑO 2006 AL AÑO 2012


