
Editorial
Se ha llevado a cabo la última oportunidad para salvar de raíz la prestación del servicio del transporte masivo de una manera eficiente, que se traduzca en un mejoramiento del tiempo de transporte de los usuarios del MIO y en consecuencia de su calidad de vida. Fue esta semana en la audiencia pública celebrada por la Comision VI del Senado de la Republica, con la presencia de Senadores, el Viceministro del Transporte, la Contraloría General de la República, la Superintendencia de Salud, la fiscalía Seccional del Valle, el Presidente de Metrocali, Concejales, Transportadores, Concesionarios, Organismos Municipales de Control y Usuarios del sistema, en donde se hizo la evaluación y la proyección de la salvación del sistema.
Entre los Senadores, Concejales y participantes hubo un consenso frente a la crisi del MIO y su inviabilidad
Entre los Senadores, Concejales y participantes hubo un consenso frente a la crisis del MIO y su inviabilidad, deficiencias del transporte masivo que no se han resuelto, pero que tiene visiones diferentes para la salvación del sistema.
Para los expertos del tema que no ejercen funciones públicas, la solución está en un borrón y cuenta nueva, es decir, restructurar de nuevo el proyecto, con un nuevo diseño de troncales y pre troncales acordes con la realidad poblacional, territorial y de movilidad de los Caleños. Allí debería nacer la troncal Oriental, absurdamente mutilada en el CONPES 3504 del año 2005 y podría abrirse paso de nuevo el sistema férreo por el corredor, para que sea enlazado en un futuro con un tren de cercanías.
El Gobierno Nacional y Municipal con Metrocali a la cabeza están empeñados en que el plan de salvamento liderado por la Superintendencia de Puertos y Transportes y el último CONPES que le otorgó $90.000 millones al sistema para prestarlos a los contratistas y ejecutar unas obras, sería la salvación.
La quiebra técnica de Metrocali con el MIO es hoy una certeza demostrada
La quiebra técnica de Metrocali con el MIO es hoy una certeza demostrada,en donde la entidad no tiene los recursos para ejecutar la infraestructura necesaria de un transporte masivo eficiente, y los contratistas – concesionarios están quebrados económicamente e ilíquidos financieramente por no tener una demanda suficiente de pasajeros. El atraso de 4 años en la construcción para la entrega final de la infraestructura proyectada ha generado la incertidumbre en el principal proyecto de la ciudad.
El proyecto del plan de salvamento firmado hace 1 mes para superar la crisis del sistema entre Metrocali, la Superintendencia y la Secretaría de Tránsito no se ha cumplido en su totalidad, pues la primera condición era la cancelación definitiva de todo el transporte colectivo tradicional al 1 de Noviembre y no se cumplió y por lo tanto no se ha puesto a rodar los 867 buses comprometidos para el sistema. Los operadores – concesionarios culpan a la Secretaría de Tránsito Municipal, pronostican que la demanda seguirá bajando por la falta de vigilancia al transporte informal.
El sistema está transportando 465.000 pasajeros día que es tan solo el 52% de la demanda comprometida contractualmente y ofrecida a los Caleños, quienes ante el mal servicio del sistema optan por el transporte en motos, carros piratas, taxis, etc.
Los transportadores han confirmado que solo prestarán el servicio completo cuando aumenten los pasajeros y lleguen al punto de equilibrio desde el punto de vista económico y financiero.
Actualmente están rodando 730 buses de 805 que programan, frente a los 867 que contractualmente deberían estar operando
La Secretaría de Tránsito ha aplazado el plan de eliminación del transporte colectivo tradicional, el 15 de Noviembre harán visitas técnicas a las 13 empresas que tienen buses colectivos en la ciudad y darán 3 meses para que superen las irregularidades en la prestación del servicio, so pena de cancelar su habilitación como transportadores. Pero en el fondo el problema es garantizar que la eliminación del transporte tradicional no afecta a la comunidad, lo que por ahora se observa muy difícil y por lo tanto se ha convertido en un cuello de botella.
Actualmente están rodando 730 buses de 805 que programan, frente a los 867 que contractualmente deberían estar operando,es decir, son 137 buses los que no están ofreciendo servicio, que representan un 16% menos a lo comprometido.
El Gobierno Nacional y el Municipal siguen bajo el plan de salvamento con “aspirina”, lo que en el corto plaza podría agravar la crisis del MIO, no se vislumbra una solución de largo plazo, en el entendido de que este Gobierno no entregará los dineros necesarios a Metrocali, pues le quedan 7 meses para un nuevo documento CONPES. Por ello la vida operacional del MIO esta en vilo, proyectando una muerte agónica, hasta que los estudiantes y trabajadores de la ciudad decidan salir a la calle. ¿Será ésta la forma como los Caleños podrán arreglar su transporte?
Caliescribe reitera la firme convicción de coadyuvar en la solución definitiva a un problema que afecta al 70% de la población que se moviliza en transporte público, situación que es inaplazable.
