Una pírrica recompensa de cinco millones ofrecen las autoridades para quien de información sobre los autores del vil atentado contra Diego Gómez Valverde Pachin.
Caliescribe rechaza este caso de violencia y expresa su solidaridad con la familia de Diego, la Universidad del Valle y sus compañeros.

Campaña de apoyo a Diego Gómez Valverde tras el atentado en su contra.

Por Oscar López Noguera Comunicador social periodista Universidad Javeriana.
En el año 2013 Nominado al Premio Nacional de Periodismo del Círculo de Periodistas de Bogotá. Ganador Premio Nacional de Periodismo a la Prevención de Riesgos Armando Devia Moncaleano. Ganador Premio Alfonso Bonilla Aragón Categoría Comunicación para la Ecología y el Medio Ambiente.
La semana que culmina no ha sido la mejor para Cali. Los sucesos de la violencia se siguen multiplicando y la “maratón” que desangra a esta ciudad sigue descontrolada.
Diego Gómez Valverde, Pachin, para todos los que trabajan en los medios de comunicación de Cali, el productor de siempre y el que nunca cerró las puertas de su oficina para nadie, resulto herido en un atentado en el Barrio El Ingenio.
Han pasado horas de incertidumbre, zozobra para su familia y compañeros, plantones en señal de protesta, pero por el momento las investigaciones siguen siendo exhaustivas y poco efectivas, como ocurre en buena parte de los 1700 y más homicidios, y en una cifra que poco se conoce, la de los atentados de personas que milagrosamente se salvan después de que atentan en su contra, que se han cometido este año en la ciudad,

Entrada a la sede del Canal de la Universidad del Valle, con carteles de apoyo a Diego Gómez Pachin.
Como ha ocurrido en el caso de Pachín, los móviles son sistemáticos en el accionar de la delincuencia, que se traslada de un sector a otro, en medio de sendas cámaras de vigilancia supercostosas, y de una supuesta intervención de la policía que se adelanta en Cali, y de la cual aparte de tener a unos policía durmiendo hacinados en las viejas bodegas de la licorera del Valle, y en los pasillos a los oficiales diciendo, que llegaron a reforzar, pero que no hay ni con que tanquear los carros, lo que ha generado paradójicamente es el temor ciudadano.

Campaña de donación de sangre adelantada con motivo del atentado en contra de Pachin
En medio de este caso lo que no deja de sorprender es el anuncio de una recompensa de cinco millones de pesos a quien de información que permita la captura de los autores de este atentado. Juzguen ustedes…Será que por esa suma, van a delatar a los sicarios y a quienes pagaron por este horroroso atentado?

Plantón de amigos y compañeros de Pachin en el barrio el ingenio en señal de protesta.
En una ciudad en la que a los muchachos les pagan cincuenta mil pesos por empuñar un arma al mejor postor, en donde se las alquilan por 100.000 pesos a los “duros de los parches para hacer una vuelta”, como dicen en su argot lleno de calle y olor a decadencia social. y en donde el valor de la vida cada día se pierde, podemos afirmar, que hay que meterle ganas para que Cali, cambie.
En estado crítico Diego, Pachin, metéle mas que ganas, y mientras este caso sacude a unas comunidades universitarias, periodísticas, al otro lado de la ciudad otro compañero de brega, Diego Echeverri permanece reponiéndose de cinco puñaladas que le propinaron antisociales, mientas trabajaba manejando un taxi.
Un caso con menor exposición, pero a su vez, otra estadística de esa situación que se vive en una Cali, a la que hay que destraquetizar, porque esto que pasamos es la herencia de años de vulneración de la moral de esta ciudad, en la que todo vale sin importar el precio, así sea la vida del prójimo.
Hoy en Cali hay cientos de muchachos sin oficio, que no tiene otro opción que elevar su mano con un arma, producto de un modelo de “bandolero urbano”, o traqueto, que quedo en el imaginario como el símbolo de la vida fácil, y en unas vidas en la que los fierros son un sinónimo de poder, pero a su vez que causan desolación y tristeza en las victimas.
Animo Pachin….