Por Humberto Giratá
El propósito de la economía es brindar los medios para que un grupo de personas vinculadas a una comunidad o una sociedad satisfaga sus necesidades básicas y por ese motivo, las autoridades deben construir indicadores que les permitan evaluar el cumplimiento de sus políticas sociales.
En Colombia la entidad encargada de la difícil misión de verificar el grado de satisfacción de la población es el DANE y periódicamente realiza la Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ENCV) sobre varios asuntos de la vida cotidiana como acceso a los servicios públicos y sociales, especialmente, la salud.
Esta medición se lleva a cabo con base en unos criterios objetivos relacionados con la infraestructura física y social, pero, a través de la encuesta se conoce la percepción de la gente acerca de sus condiciones de vida.
Naturalmente, esa percepción está determinada por los sentidos que aprehenden la realidad del entorno y los compara con el nivel de creencias que cada persona posee y la que los sociólogos llaman, el imaginario colectivo de una comunidad.
Por eso, no es sorprendente observar que en la última encuesta, en el pasado año, el 48,1% de los hogares dijo que sus condiciones de vida mejoraron en los últimos cinco años y en las cabeceras, los hogares que estiman que sus condiciones han empeorado, presentó un aumento pasando de 12,7% de hogares en 2012 a 14,1% en 2013.
El informe del Dane precisa que en 2013 el 91,3% de la población colombiana se encontraba afiliada al Sistema General de Seguridad Social en Salud – 50,8% de los afiliados estaba cubierto por el régimen subsidiado y 49,1% por el contributivo-. Explica el estudio que el resultado representa un aumento en la afiliación al régimen contributivo, frente al año 2012.
En la cabecera, el 58,7% de los afiliados estaba afiliado al régimen contributivo, mientras que en 2012 era 56,8%. En el resto, el régimen subsidiado recoge la mayor afiliación a la seguridad social en salud con el 82,6%, mientras que el contributivo alcanzó una cobertura de 17,4% de esta población.
Referente a los elementos que mejoran la percepción de la calidad de vida está la disponibilidad de contacto a través del internet y la televisión. Las personas de 5 años y más que reportaron usar internet en cualquier lugar y desde cualquier dispositivo alcanzó el 51,7% para el total nacional, dice la encuesta del Dane.
El 91,7% de hogares contaba con al menos un televisor ya sea convencional o LCD, plasma o LED. Así mismo para 2013 se pudo establecer que del total de los hogares que poseen televisor, el 77,7% posee TV a color convencional y el 28,5% tiene TV LCD, plasma o LED.
Falta mayor información sobre los aspectos encuestados, pero, la diversidad y complejidad de nuestra geografía social obliga a efectuar análisis más detallados para cada uno de los departamentos y municipios, con el convencimiento que esa información debe ser rectora de las políticas gubernamentales.