Por Oscar López Noguera Comunicador social periodista.
Cali es una ciudad impredecible. En los últimos períodos para alcaldía ha dado todo tipo de giros.
Comencemos por la alcaldía de Mauricio Guzmán. Un candidato que llegó a última hora, superó con creces a sus contendores, apoyado por una gran alianza política. Creo que muy pocos se acuerdan de quien fue su contendor más fuerte, les recuerdo Álvaro Fernando Quintero, exsecretario de hacienda del Municipio.
Es decir un candidato que supo aglutinar fuerzas políticas, y quien dejó sentado en la ciudad una costumbre política, “las campañas se hacen con poco tiempo de duración”.
Guzmán tuvo que renunciar al ser acusado de problemas con la financiación de su campaña. Fue reemplazado por Julios Cesar Martínez Payan conocido como “Yuyo” un fugaz político, que tras este cargo, no volvió a la palestra pública.
Con Guzmán comenzaba a establecerse otra premisa en política local, los alcaldes no ponen sucesores y desde ahí fue más fuerte, pues Lloreda contaba con el apoyo de Guzmán y perdió
A Guzmán lo sucedió Ricardo Cobo. Exconcejal de Cali, quien en la última semana dio un “golpe de opinión” que nadie esperaba y propuso la congelación del impuesto predial. Apoyado por un apoyo muy fuerte mediático televisivo, logró su cometido. Volteó las encuestas y dejó a Francisco José Lloreda, en su primera de una historia de derrotas. Otro, a propósito: Cobo si congeló o no el predial?
Cobo fue otro candidato que no se daba como favorito y repuntó estratégicamente. Cali mostraba su imprevisibilidad política y que se estaban abriendo paso nuevos liderazgos en sus decisiones.
De Cobo, un alcalde, que en su período le correspondieron momentos muy difíciles como la intervención de EMCALI, y que en su momento gerenciara el hoy Secretario de Tránsito Alberto Hadad, esta ciudad saltó a un periodo de alcaldes más populares, en su origen y en eu esencia y llegó John Maro Rodríguez.
Dueño de una de las audiencias radiales más fuertes en al AM, surgió con una campaña en la que se decían sus contendores que “le estaba cobrando los favores a miles de oyentes”. El sequito político se fue con la exsenadora Margarita Londoño. No había acto público en que las tarimas no se llenaran con la candidata, pero Rodríguez, ahí con su popularidad se fue adelante y se ganó todas las encuestas hasta la elección, que es la hora de la verdad.

Es más John Maro con 181109 votos, superó sumado las cuatro votaciones de sus contendores, Margarita Londoño, Gustavo De Roux, José Luis Arcila Córdoba y Rosemberg Pabón.
De John Maro y sus controversias, la ciudad les siguió dando el voto de confianza a candidatos populares y ocurrió la mayor imprevisibilidad política de Cali, un invidente ganó la alcaldía, por más palos en la rueda que le pusieron, Apolinar Salcedo.
Entre el 1 de enero de 2004 y el 11 de mayo del 2007 se tenía previsto que gobernara Salcedo, pero sería destituido por la Procuraduría General de la Nación de Colombia.
Y ahí surgió otra premisa, de tres alcaldes seguidos en Cali dos no terminaron su cargo.
Pero esto no fue motivo para que otros aspirantes compitieran y le llegó el turno a Jorge Iván Ospina, médico y exdirectoe del Hospital Universitario y exsecretario de gobierno de Cali frente a Francisco José LLoreda, en su tercer intento.
Cali siguió en la tendencia de alcaldes populares y en este caso, tras una campaña que si no se acaba, los dos candidatos estaban a punto de “acabar con todos sus logros a punta de ataques”, Ospina ganó con 225,543 y el 44,38%, Lloreda del partido ‘Cali una nueva ciudad’ con 190,172 y el 37,53%. Muy lejos de los dos primeros candidatos, aparece Bruno Díaz del Polo Democrático Alternativo con 10,639 y un el 2,09%.
Ahí se ratificó otra premisa, los candidatos de izquierda en Cali, no logran cautivar a los sectores populares en toda su dimensión.
De Ospina la ciudad dio un giro a los sectores tradicionales y empresariales y ante la opción de Rodrigo Guerrero, les dieron la espalda a candidatos de orígenes populares como Milton Castrillón y María Isabel Urrutia. Se decía en su momento que “había que cambiar las tendencias y retornar al esquema que había manejado a la ciudad, por lo menos cinco alcaldías atrás.
Hoy comenzó la cuenta regresiva para elegir el próximo alcalde. Suena mucho Angelino Garzón, pero hasta qué punto podrá convencer al pueblo caleño, que su edad y estado de salud no son una desventaja? Angelino habla como si esto ya se hubiera definido sin pelearla en las urnas, en donde si sale seria favorito, pero como Cali es impredecible.
Del actual gobierno no hay “sucesor” en concreto. Y en su más reciente salida electoral en bloque para las recientes elecciones al Congreso, no pudieron elegir a Juan Fernando Reyes Kuri.
Hay bloques políticos como el del G13, que obtuvo a la presidencia del Concejo, que podría unirse en torno a un nombre en conceso. Qué sería el afortunado, es un enigma, pero eso sí, no entraran a jugar concejales veteranos como Carlos Pinilla o Clementina Vélez. Será que se van por un joven, para lograr cautivar la imprevisibilidad política caleña?
Creo que hay perfiles, Andrés Santamaría, Michel Maya, podrían ser las cartas. Y Un candidato joven, con pilas recargadas, con mucha visibilidad en los barrios, y con propuestas más novedosa que congelar el predial, podría ser una de las fórmulas para suceder a Guerrero.
Ojo creo que la izquierda tendría un candidato interesante y quien está saliendo del “pabellón de los quemados” Wilson Arias. Y pienso que los cristianos si les cuaja podrían tener al pastor John Milton Rodríguez en el partidor. Por ahí también vero a un sacerdote, con ganas de darle la vuelta al chip de la imprevisibilidad caleña.
Otros dicen que el exdirector de AEROCIVIL, Santiago Castro, sería el candidato de la Unidad nacional, pero si podría poner de acuerdo a Dilián Francisco Toro y Roy Barreras de que lo apoyen?, bueno en medio de esta imprevisibilidad política caleña, cualquier cosa puede pasar.
Hoy veo más claro el futuro de la gobernación y de candidatos, considero que Dilian Francisca, superando sus problemas legales tomará fuerza, o en su defecto Clara Luz Roldán y que ya está moviéndose. Ubeimar y su combo están haciendo cuentas. Jorge Homero Giraldo, quedó con sed de revancha. Es decir el próximo alcalde del valle no tiene pinta de caleño.
Bueno recuerden que arrancamos abril y que hay lluvias mil, pero en Cali también comenzó a inundarse de posibles candidatos para suceder al médico Guerrero.