
Editorial
El Gobernador y la Junta Directiva deben transformar el Instituto, buscando preservar el legado de su gestora
Gloria Castro ha dedicado su vida a la cultura de Cali y su obra fundamental fue la creación del Instituto Colombiano de Ballet “Incolballet”, pero ahora inexplicablemente frente a la conveniencia del arte, un Juez de la Republica ha ordenado su retiro forzoso de la dirección de una de las Instituciones más importantes de la Cultura Colombiana, por ello el Gobernador y la Junta Directiva deben transformar el Instituto, buscando preservar el legado de su gestora. Es una oportunidad para Incolballet y para Gloria Castro.
En un sector tan importante como es la cultura, es un golpe certero contra el Valle del Cauca y la ciudad de Cali, y contra la juventud que ha tenido una oportunidad de vida con la formación artística. Ella ha tenido diferencias con docentes, alumnos, funcionarios públicos y hasta con la Ministra de Cultura, por ser una líder indiscutible, que dice las verdades y que no se acomoda al vaivén empresarial o político. Ella se la juega por sus principios, dedicación exclusiva, esfuerzo de toda una vida y ejecutorias.
Desde muy niña con su vinculación a la Escuela Departamental de Danza en Cali, gracias a su madre y al amor por el ballet, empezó a cosechar triunfos. En 10 años se hizo una gran profesional en Roma, Praga y EEUU, donde aprendió a entender que la danza requería disciplina, pasión y buena educación. Hace 36 años gesta Incolballet, donde ha sido directora, maestra y fundadora, consiguiendo que muchos de sus alumnos ingresen como bailarines profesionales en compañías internacionales.
Lidero la creación del Festival Internacional de Ballet de Cali, contando con el apoyo del Concejo por Acuerdo Municipal y también contribuyo al desarrollo de la Compañía Colombiana de Ballet, que le ha dado gran nombre artístico al País.
Convocar simultáneamente una Asamblea extraordinaria de asociados, que transforme la entida
Ante una decisión judicial, la Junta Directiva de Incolballet debe aceptar el relevo del cargo de Gloria Castro y convocar simultáneamente una Asamblea extraordinaria de asociados, que transforme la entidad y que mediante una figura jurídica, cree las funciones de Presidenta vitalicia de la Junta Directiva, de tal manera que mediante un contrato de prestación de servicios, pueda seguir desempeñando la orientación de tan importante entidad. Así Gloria Castro deberá continuar dirigiendo el área artística de su institución, sin afectar el desarrollo académico de Incolballet y por el contrario, transformar la entidad bajo el lineamiento de su gestora.
