Por José Abt
El clima de nuestro país está influenciado principalmente por una franja de bajas presiones en la zona ecuatorial, donde confluyen corrientes de aire del hemisferio norte y del hemisferio sur que entran en los trópicos y se denomina zona de confluencia intertropical.
Igualmente influyen en nuestro clima los ciclos conocidos como el Niño y la Niña, que son la causa de mayor variabilidad climática en la franja tropical del océano Pacífico y corresponde a la aparición de tiempo en tiempo de aguas relativamente cálidas (Niño) o más frías (Niña): Sistema de Información Ambiental de Colombia.
De unos años para acá, los excesos de lluvias y las sequías se les adjudican al Niño/Niña, ya que algunos políticos y la prensa hacen enunciados especulativos (habría, sería, etc.) y la ciudadanía los toman como verdades de a puño sin reflexionar e identificar el verdadero problema: la falta de acciones por parte de las autoridades municipales, departamentales y nacionales para frenar la deforestación, recuperar las cuencas hidrográficas y garantizar el servicio de acueducto a todos los ciudadanos.
Las riadas e inundaciones previas, sin el fenómeno de La Niña, han generado un proceso de mitigación rehabilitación y construcción de puentes y vías, obras de contención de cauces, construcción de diques, cierre de chorros, canales de agua, etc., representados en 39 proyectos con una inversión de 218mil millones de pesos en 18 departamentos: Unidad para la Gestión de Riesgos de Desastres.
La cifra anterior, no incluye las pérdidas directas e indirectas de los ciudadanos; los agricultores y ganaderos; el comercio y la industria.
La mayoría de los modelos predicen que las anomalías de SST permanecen débiles en los niveles de El Niño (valores de 3-meses del índice del Niño -3.4 entre 0.5 °C y 0.9 °C) durante Diciembre-Febrero 2014-15, y continuando hasta la primavera 2015 del Hemisferio Norte.
Algunos indicadores atmosféricos se han mantenido en niveles neutros en los últimos meses mientras que otros apuntan hacia un episodio débil de El Niño: Organización Meteorológica Mundial.