*Redacción
Una de las principales preocupaciones de los políticos caleños es que el panorama en materia de burocracia y contratación para los próximos cuatro años no es muy prometedor, porque hay razones de sobra para suponer que los candidatos más opcionados para ganar la Alcaldía de Cali no les darán mucho "juego", como se dice en política.

Angelino Garzón, el más opcionado según las encuestas, se destacó como gobernador del Valle del Cauca porque entregó muy pocas cuotas políticas, solo una mínima parte de los muchos políticos que lo acompañaron en campaña tuvieron participación en su gobierno y la gran mayoría se sintieron utilizados porque trabajaron duro pero no obtuvieron la recompensa (puestos, contratos, etc.) esperada.
Esto que es un punto en contra de Angelino Garzón desde la óptica de la clase política que lo considera incumplido o "conejero" es un punto a favor frente a la ciudadanía, que ve con muy buenos ojos que los cargos públicos no se entreguen como si fueran parcelas para que un "dueño" les saque provecho.
Garzón ha dicho que no gobernará solo con sus amigos, pero como tradicionalmente ha cargado con un grupo de personas cercanas a él que lo han acompañado en los cargos en los que ha estado, los políticos no confían mucho en sus palabras y creen que si es elegido alcalde de Cali nuevamente nombrará en los principales cargos a Javier Parga, Orlando Riascos, Marco Zambrano, entre otros amigos incondicionales.
El otro candidato con opciones reales de ganar la Alcaldía de Cali es Roberto Ortiz que tampoco se ha mostrado dispuesto a dar cuotas políticas si llega al CAM. Esta es la verdadera razón por la que la maquinaria liberal no lo apoya al 100% a pesar de que es claramente el único candidato en condiciones de darle la pelea a Angelino Garzón, creen que si el 'Chontico' es elegido llegará con su propio equipo.
El tercer candidato en orden de posibilidades de ganar la Alcaldía, el empresario Maurice Armitage, es el que más desconfianza le produce a la clase política, que fue marginada del gobierno de su principal promotor, el alcalde Rodrigo Guerrero.
La filtración de información que dice que Armitage conservaría buena parte del gabinete de Guerrero si es elegido alcalde de Cali ha llenado de desconfianza a los políticos que creen que se podría repetir la historia de hace cuatro años cuando fueron utilizados para que pusieran votos pero no fueron invitados a hacer parte del gobierno local.
¿Qué tan bueno es esto? Por un lado es positivo porque nadie se adueña de las dependencias que muchas veces son explotadas como negocios particulares por una organización política, pero por el otro hace falta la experiencia de los que llevan años en la cosa política y conocen del funcionamiento de lo público.
Lo único claro es que Gane Angelino, gane Roberto o gane… Armitage, viene una época de vacas flacas para la clase política caleña.
