Skip to content
Archivo Caliescribe
Archivo Caliescribe
  • Confidenciales
  • Cali: Ciudad y ciudadanos
  • Reporte urbano
  • Política
  • Economía
  • Deporte
  • Columnistas
  • Archivo
  • Ver contenidos recientes
Archivo Caliescribe
museo-panama

Los nuevos arquitectos

Benjamin Barney Caldas, 11 July, 2015


Por Benjamín Barney Caldas 

Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle. Ha sido docente en Univalle y la San Buenaventura y la Javeriana de Cali, y continua siéndolo en el Taller Internacional de Cartagena, de los Andes, y en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en Caliescribe.com desde 2011.


Como dijo de los artistas hace muchos años el conocido pintor Fernando Botero -que eran las putas de la sociedad-  los arquitectos lo son pero del poder. Sin mecenas, y apenas con clientes, es poco lo que se puede hacer aparte de ejercicios universitarios sobre temas que casi nunca se vuelven un encargo en la vida profesional, y pequeños trabajos propios.

El comunista Oscar Niemeyer hizo palacios mientras que el pro nazi Frank Lloyd Wright cientos de casas para gente común. Cuando se desmembró la Bauhaus, Walther Gropius terminó en Estados Unidos mientras  Hannes Meyer se fue para la Unión Soviética en donde no duro mucho, y sus adelantadas ideas junto con Hans Wittwer se quedaron en el papel.

Sin  la empresa de bebidas fundada por Joseph E. Seagram, un contrabandista enriquecido durante la Ley Seca, Ludwig Mies van der Rohe (en colaboración con Philip Johnson quien de seguro fue el que consiguió el encargo) se hubiera quedado en el Pabellón de Barcelona, que desde luego ya es mucho. Aldo Rossi era de izquierda pero Carlo Scarpa de derecha lo que llevó a que uno tuviera encargos importantes mientras el otro no tanto.

Es cierto que Miguel Angel sacó al Papa Sixto VI de la Capilla Sixtina para que no interrumpiera su trabajo, pero era Miguel Angel, o sea una excepción, y Howard Roark, el arquitecto héroe de “El Manantial“, 1943, de Ayn Rand es, claro, pura ficción.

De ahí que lo oportuno sea hablar de arquitectura y no de arquitectos como Santiago Calatrava que se quedaron sin encargos, demandados como él en Venecia (<ayuda-boletin@arq.com.mx>) y Valencia.

La arquitectura espectáculo promovida por los que aun creen en el “efecto Bilbao” ya nadie la quiere por tramposa y costosa, como el museo de Frank Gehry en Panamá. Salvo en Colombia donde cientos de arquitectos que se gradúan cada año guardan silencio.

Museo de Frank Gehry en PanamáPero sin mecenas, y apenas con clientes ignorantes o codiciosos, es poca la arquitectura que se puede hacer pues los dioses, los grandes comitentes de siempre, ya no precisan de templos. Por eso hay que exigir para todas las obras públicas concursos de ideas y no de imágenes y con jurados idóneos, no como los que otorgan premios a los imitadores de Zaha Hadid; o a ella.

Ya lo señaló Henry Hobson Richardson a finales del siglo XIX, pero toca repetirlo cada tanto: el primer trabajo del arquitecto es conseguirlo, o como lo dijo décadas después Marcel Breuer: “Un pintor hace algo y entonces lo vende; un arquitecto lo vende primero y después lo hace” (Winthrop Sargent: Profile of Marcel Breuer, 1971).

Vender oficio y experticia en variaciones tipológicas que obedezcan a climas y paisajes y no falsa originalidad. Pero como escribió Aldo Rossi, “no existe ninguna posibilidad de invención tipológica si admitimos que ésta se conforma mediante un largo proceso en el tiempo, y que está en un complejo vinculo con la ciudad y la sociedad” (La arquitectura de la ciudad, 1971).

Por eso es preciso ante todo estudiar y conocer lo propio, como en el Taller Internacional de Cartagena, pues la tecnología aplicada a la construcción debe combinar elementos tradicionales y novedosos para reducir la huella de carbono en edificios y ciudades, que son los mayores generadores de gases de efecto invernadero (Sophia y Stefan Beling: Sol Power, 1996).

Uncategorized

Post navigation

Previous post
Next post

Esta viendo los contenidos del archivo histórico de Caliescribe entre abril 2011 y noviembre de 2023.

Ver contenidos recientes
  • November 2023 (108)
  • October 2023 (171)
  • September 2023 (162)
  • August 2023 (142)
  • July 2023 (163)
  • June 2023 (113)
  • May 2023 (116)
  • April 2023 (141)
  • March 2023 (110)
  • February 2023 (106)
  • January 2023 (94)
  • December 2022 (99)
  • November 2022 (143)
  • October 2022 (138)
  • September 2022 (97)
  • August 2022 (130)
  • July 2022 (124)
  • June 2022 (118)
  • May 2022 (109)
  • April 2022 (120)
  • March 2022 (106)
  • February 2022 (101)
  • January 2022 (104)
  • December 2021 (84)
  • November 2021 (152)
  • October 2021 (246)
  • September 2021 (209)
  • August 2021 (168)
  • July 2021 (203)
  • June 2021 (175)
  • May 2021 (177)
  • April 2021 (132)
  • March 2021 (147)
  • February 2021 (134)
  • January 2021 (87)
  • December 2020 (90)
  • November 2020 (138)
  • October 2020 (151)
  • September 2020 (135)
  • August 2020 (183)
  • July 2020 (179)
  • June 2020 (185)
  • May 2020 (177)
  • April 2020 (171)
  • March 2020 (181)
  • February 2020 (196)
  • January 2020 (127)
  • December 2019 (158)
  • November 2019 (173)
  • October 2019 (179)
  • September 2019 (167)
  • August 2019 (198)
  • July 2019 (168)
  • June 2019 (192)
  • May 2019 (167)
  • April 2019 (161)
  • March 2019 (203)
  • February 2019 (168)
  • January 2019 (162)
  • December 2018 (180)
  • November 2018 (188)
  • October 2018 (185)
  • September 2018 (221)
  • August 2018 (175)
  • July 2018 (206)
  • June 2018 (230)
  • May 2018 (237)
  • April 2018 (198)
  • March 2018 (218)
  • February 2018 (175)
  • January 2018 (169)
  • December 2017 (202)
  • November 2017 (189)
  • October 2017 (198)
  • September 2017 (224)
  • August 2017 (194)
  • July 2017 (206)
  • June 2017 (197)
  • May 2017 (196)
  • April 2017 (215)
  • March 2017 (185)
  • February 2017 (130)
  • January 2017 (108)
  • December 2016 (162)
  • November 2016 (126)
  • October 2016 (170)
  • September 2016 (149)
  • August 2016 (145)
  • July 2016 (152)
  • June 2016 (140)
  • May 2016 (114)
  • April 2016 (166)
  • March 2016 (137)
  • February 2016 (149)
  • January 2016 (168)
  • December 2015 (142)
  • November 2015 (149)
  • October 2015 (208)
  • September 2015 (168)
  • August 2015 (188)
  • July 2015 (161)
  • June 2015 (149)
  • May 2015 (161)
  • April 2015 (143)
  • March 2015 (142)
  • February 2015 (148)
  • January 2015 (161)
  • December 2014 (155)
  • November 2014 (174)
  • October 2014 (149)
  • September 2014 (149)
  • August 2014 (164)
  • July 2014 (150)
  • June 2014 (141)
  • May 2014 (170)
  • April 2014 (145)
  • March 2014 (171)
  • February 2014 (128)
  • January 2014 (120)
  • December 2013 (116)
  • November 2013 (179)
  • October 2013 (143)
  • September 2013 (146)
  • August 2013 (157)
  • July 2013 (150)
  • June 2013 (163)
  • May 2013 (155)
  • April 2013 (128)
  • March 2013 (141)
  • February 2013 (127)
  • January 2013 (112)
  • December 2012 (149)
  • November 2012 (120)
  • October 2012 (130)
  • September 2012 (189)
  • August 2012 (132)
  • July 2012 (122)
  • June 2012 (145)
  • May 2012 (134)
  • April 2012 (126)
  • March 2012 (146)
  • February 2012 (120)
  • January 2012 (137)
  • December 2011 (151)
  • November 2011 (131)
  • October 2011 (142)
  • September 2011 (124)
  • August 2011 (133)
  • July 2011 (151)
  • June 2011 (122)
  • May 2011 (141)
  • April 2011 (77)
©2026 Archivo Caliescribe | WordPress Theme by SuperbThemes