
El Jodario
Por Gustavo Alvarez Gardeazabal
En los últimos 50 años han tratado de explicarnos por qué nos hemos engordado. Después de hablar cháchara de la comida chatarra le echan buena parte de la responsabilidad al azúcar de las gaseosas pero nadie habla de la barriga del cervecero, que viene desde antes que todos tomáramos gaseosas.
El ministro de salud, Alejandro Gaviria, ha presentado una propuesta para cobrarle impuesto a las gaseosas y destinarlo a cubrir el déficit que tienen las EPS con la salud de todos los colombianos.
El impuesto solo a las gaseosas se puede volver selectivo e injusto si no mete a la cerveza dentro de ese impuesto, porque ella es la causante de millones de barrigas en Colombia
La disculpa es preciosa, tanto que parece craneada por los mismos publicistas que le pusieron alma a Bancolombia, pero se puede volver selectiva e injusta si no mete a la cerveza dentro de ese impuesto, porque ella es la causante de millones de barrigas en Colombia y de las mismas complicaciones de salud que ocasionan las gaseosas.
El problema de la salud, lo he dicho muchas veces, es un problema de plata en donde para conseguirla han montado a lo colombiano una cadena de engaños entre las partes. El paciente y las IPS se engañan mutuamente. Las clínicas y hospitales engañan a las EPS, éstas al Fosyga y el Fosyga al Ministerio de Hacienda.
La demostración vuelve a darse por este agosto, como todos los agostos de todos los años bajo la égida Santos. El ministro, antiguo banquero, obviamente y como cada 12 meses, da en el clavo con una nueva solución económica.
Ésta a las gaseosas y las cervezas es genial porque nos pone a los barrigones a pagar el déficit de la salud. Ahora inventémonos como romper la cadena del engaño.
@eljodario
