Por Sebastián Gallego Jiménez
La noticia nacional de la muerte de las dos ingenieras en la ciudad de Bogotá por un conductor en estado de embriaguez, abre nuevamente el debate sobre las graves consecuencias de estos “famosos” accidentes. Lastimosamente, esta noticia se une a cientos de ellas donde lastimosamente no hay un final feliz para las partes. Ni por más estrato socioeconómico o nivel académico que se tenga, se ha logrado sensibilizar al conductor y disminuir a CERO los índices de accidentalidad de esta causa.
¿Qué se le pasará por la cabeza a un conductor en estado embriaguez para cometer tan arriesgada aventura hacia su casa? ¿Pensará en su familia? ¿Pensará en las multas o consecuencias? Mejor no lo pudo decir el famoso cantante panameño Rubén Blades en su canción Decisiones: “El borracho está convencido que a él, el alcohol no le afecta los sentidos, por el contrario, que sus reflejos son mucho más claros y tiene más control […] y el tipo se cree un James Bond”.
En Cali, según las autoridades de tránsito, se han definido como “corredores del alcohol” las siguientes vías: La Vía al Mar, la Carrera 66, el barrio Granada, La Vía Juanchito y la Vía a Menga. Esta denominación que se le hace a estas vías de Cali, es a raíz de que se encuentran en las principales áreas de rumba, y por tal, transitan la mayor cantidad de conductores en estado de embriaguez.
“Después de la velocidad, conducir en estado de embriaguez es la segunda causa de accidentes de tránsito”, según comenta Francisco Bonilla, investigador de Cisalva, en una entrevista realizada por un medio de comunicación. Además, en los primeros informes de un estudio que se está realizando en Cali con la participación de Fondo de Prevención Vial, el Instituto de Investigación y Desarrollo en Prevención de la Violencia y Promoción de la Convivencia Social, Cisalva, y la Secretaría de Tránsito de Cali, se ha encontrado conductores bajo estado de alicoramiento no solamente en los fines de semana, también de lunes a viernes.
¡Van 119 accidentes por estado de embriaguez hasta junio…y contando! (Informe de la Secretaría de Tránsito en lo transcurrido del 2013) Señores conductores, por favor, por usted, por su familia, por sus amigos, por la ciudad, no conduzca mientras este bajo los efectos del alcohol. Si usted tiene su aseguradora, consulte si tiene el servicio de conductor elegido, o por lo menos, entregue las llaves. No saque la excusa del “yo no sabía…”, “es que…”, “no me di cuenta…”, “pero es que…”. No se necesita un policía al lado para entender que cuando uno está bajo estado de embriaguez, los sentidos no están coordinados, y manejar un vehículo no es tan sencillo como coger un lápiz y escribir la letra “a”.
Sin embargo, señor Secretario de Tránsito, esta situación merece su atención, hay que sacar a los agentes de tránsito no sólo en el día a coger el pico y placa o a regular el tránsito en las horas picos, vaya a los puntos críticos y mantenga retenes, es por la seguridad de sus ciudadanos. Además, sería muy valiosa una alianza público-privada para desestimular el uso del carro en las noches para utilizar más el taxi, el MIO en horario extendido (propuesta) o el conductor elegido, etc. Otra solución es apostarle a la educación vial, podría ser muy interesante ver como la ciudadanía junto a los Bomberos, Defensa Civil, Policía, Hospitales, Universidades y Secretaría de Tránsito, incluso los mismos establecimientos de rumba, promocionan actividades de cultura vial. Las soluciones están, sólo falta que se tomen cartas sobre el asunto, pero ya basta de estas noticias, no queremos que sean nuestros familiares o amigos los que algún día estén involucrados en estos penosos accidentes.
Es que no cabe en la cabeza como la gente se sigue matando sola en un volante o termine con la vida de otra persona. En pleno siglo XXI, mundo de redes y tecnología, donde nos inventamos cosas extraordinarias, y aún no se ha podido solucionar la situación que si tomas alcohol, no puedes manejar. O será, ¿qué este “pequeño” problema público es una ecuación de expertos o un dilema filosófico que no se podrá resolver?
Para terminar, quisiera recordarles las sanciones: suspensión de licencias, cursos de sensibilización, multas económicas y consecuencias muy graves como la pérdida de vidas. Esto podemos evitarlo, nada es imposible para el ser humano, ¡Si vas a manejar, no tomes!