Skip to content
Archivo Caliescribe
Archivo Caliescribe
  • Confidenciales
  • Cali: Ciudad y ciudadanos
  • Reporte urbano
  • Política
  • Economía
  • Deporte
  • Columnistas
  • Archivo
  • Ver contenidos recientes
Archivo Caliescribe
caney

El Caney dejó de ser una isla de Paz

Redaccion Caliescribe, 28 August, 2011

Barrio el CaneyEl barrio el Caney, en el extremo sur de la ciudad, tiene fama de ser residencia de numerosos lavaperros y lugartenientes de mediana monta del ahora atomizado cartel de drogas de la ciudad. Es motivo de comentarios y bromas esta característica. Aún así, para los habitantes de este otrora  distante barrio la realidad era otra. La lejanía que lo separaba de la ciudad, la Simón Bolívar que se atravesaba en la ruta de los forasteros malintencionados parecían tener al sector en una suerte de isla, en la que uno podía, incluso en altas horas de la noche, salir a dar una vuelta, como en cualquier fantasía civilizada de un ciudadano común: disfrutar de la belleza frugal de los suburbios sin necesidad de ser seguido por una camioneta llena de guardaespaldas.

Sin embargo, la colonización de las tierras cercanas, la masiva construcción de unidades multifamiliares, edificios de apartamentos, unidades cerradas y algunas cuadras sectorizadas por lotes han aumentado masivamente la densidad del sector. Lo que antes eran mangones y potreros donde aún pastaba el ganado, y que sólo una década atrás estaba poblado por caña, ahora está urbanizado o por estarlo. Este sector de la ciudad es de los que ha registrado un crecimiento urbanístico más acelerado.

La ciudad crece. Lo tenemos claro todos.  Para los habitantes del Caney, lastimosamente, esto significó dejar de estar aislados. Ahora, por supuesto, cuentan con mayores y más frecuentes medios de transporte, más tiendas, panaderías y, en general, una mayor presencia del comercio formal y hasta informal. De tal manera que uno creería que dicha arremetida de las constructoras le trajeron solo buenas migas a los habitantes del mentado barrio.

Como siempre, los efectos colaterales del aumento de la población son inmediatos y contrastantes. Los habitantes del Caney conocieron, en los últimos meses, los primeros casos regulares de robos callejeros, atracos e intimidaciones. Si bien el sector era blanco fácil y recurrente de fleteros y apartamenteros, el robo de a píe, el raponazo, era raro sino inédito.

Consultados por Caliescribe.com los vigilantes del sector denuncian que en horas de la noche se ven pasar grupos de pelados desconocidos.

“Antes eran galladas de pelados que uno sabía que eran de acá. Ahora y ni se sabe”

Nos cuenta Gonzalo Barraza, vigilante de la calle 83 con 42. Hace unos días, se viene presentando un atracador en las noches, casi que a cobrar vacuna. Los habitantes del sector creen que se les acaba de tranquilidad, ésa con la que veían salir a sus hijos a jugar en los muchos parques y zonas verdes y arborizadas que hay en el lugar. Ahora el miedo lo hace preocuparse de más. Como nos cuenta Sonia Díaz, ama de casa, habitante del Caney especial, el sector del barrio que se encuentra junto al río Meléndez.

“La semana pasada a la niña le tocó venirse corriendo hacia la casa porque unos pelados la estaban molestando en la cancha –que queda justo al frente de la casa- le cogieron el balón y no se lo querían devolver, ya se lo iban a llevar pero ella lo cogió rápidamente y se vino para acá. Le preguntamos a los pelados que sabemos que son del barrio y nos dicen que a esa gente no la conocen. Los muchachos eso siguieron caminando por la orilla del río y se fueron para ciudad 2000”

El asunto con un puente que comunica la parte trasera del el Caney con Ciudad 2000 es el punto crucial, según miembros de la comunidad. Antes la única entrada y salida del barrio era la Simón Bolívar, ahora cualquiera se puede meter por detrás y huir por ahí también.

La policía inauguró una estación en el barrio, lo cual le ha dado tranquilidad a las casas cercanas. Pero en los sectores más alejados del radio de influencia estas situaciones se siguen presentando.

“No queremos terminar tan podridos como el resto de la ciudad” Finaliza doña Sonia, a quien, según sus propias palabras, se le quitó la costumbre de salir a caminar a las 4 A.M por la cancha. Esos eran otros tiempos.

Uncategorized

Post navigation

Previous post
Next post

Esta viendo los contenidos del archivo histórico de Caliescribe entre abril 2011 y noviembre de 2023.

Ver contenidos recientes
  • November 2023 (108)
  • October 2023 (171)
  • September 2023 (162)
  • August 2023 (142)
  • July 2023 (163)
  • June 2023 (113)
  • May 2023 (116)
  • April 2023 (141)
  • March 2023 (110)
  • February 2023 (106)
  • January 2023 (94)
  • December 2022 (99)
  • November 2022 (143)
  • October 2022 (138)
  • September 2022 (97)
  • August 2022 (130)
  • July 2022 (124)
  • June 2022 (118)
  • May 2022 (109)
  • April 2022 (120)
  • March 2022 (106)
  • February 2022 (101)
  • January 2022 (104)
  • December 2021 (84)
  • November 2021 (152)
  • October 2021 (246)
  • September 2021 (209)
  • August 2021 (168)
  • July 2021 (203)
  • June 2021 (175)
  • May 2021 (177)
  • April 2021 (132)
  • March 2021 (147)
  • February 2021 (134)
  • January 2021 (87)
  • December 2020 (90)
  • November 2020 (138)
  • October 2020 (151)
  • September 2020 (135)
  • August 2020 (183)
  • July 2020 (179)
  • June 2020 (185)
  • May 2020 (177)
  • April 2020 (171)
  • March 2020 (181)
  • February 2020 (196)
  • January 2020 (127)
  • December 2019 (158)
  • November 2019 (173)
  • October 2019 (179)
  • September 2019 (167)
  • August 2019 (198)
  • July 2019 (168)
  • June 2019 (192)
  • May 2019 (167)
  • April 2019 (161)
  • March 2019 (203)
  • February 2019 (168)
  • January 2019 (162)
  • December 2018 (180)
  • November 2018 (188)
  • October 2018 (185)
  • September 2018 (221)
  • August 2018 (175)
  • July 2018 (206)
  • June 2018 (230)
  • May 2018 (237)
  • April 2018 (198)
  • March 2018 (218)
  • February 2018 (175)
  • January 2018 (169)
  • December 2017 (202)
  • November 2017 (189)
  • October 2017 (198)
  • September 2017 (224)
  • August 2017 (194)
  • July 2017 (206)
  • June 2017 (197)
  • May 2017 (196)
  • April 2017 (215)
  • March 2017 (185)
  • February 2017 (130)
  • January 2017 (108)
  • December 2016 (162)
  • November 2016 (126)
  • October 2016 (170)
  • September 2016 (149)
  • August 2016 (145)
  • July 2016 (152)
  • June 2016 (140)
  • May 2016 (114)
  • April 2016 (166)
  • March 2016 (137)
  • February 2016 (149)
  • January 2016 (168)
  • December 2015 (142)
  • November 2015 (149)
  • October 2015 (208)
  • September 2015 (168)
  • August 2015 (188)
  • July 2015 (161)
  • June 2015 (149)
  • May 2015 (161)
  • April 2015 (143)
  • March 2015 (142)
  • February 2015 (148)
  • January 2015 (161)
  • December 2014 (155)
  • November 2014 (174)
  • October 2014 (149)
  • September 2014 (149)
  • August 2014 (164)
  • July 2014 (150)
  • June 2014 (141)
  • May 2014 (170)
  • April 2014 (145)
  • March 2014 (171)
  • February 2014 (128)
  • January 2014 (120)
  • December 2013 (116)
  • November 2013 (179)
  • October 2013 (143)
  • September 2013 (146)
  • August 2013 (157)
  • July 2013 (150)
  • June 2013 (163)
  • May 2013 (155)
  • April 2013 (128)
  • March 2013 (141)
  • February 2013 (127)
  • January 2013 (112)
  • December 2012 (149)
  • November 2012 (120)
  • October 2012 (130)
  • September 2012 (189)
  • August 2012 (132)
  • July 2012 (122)
  • June 2012 (145)
  • May 2012 (134)
  • April 2012 (126)
  • March 2012 (146)
  • February 2012 (120)
  • January 2012 (137)
  • December 2011 (151)
  • November 2011 (131)
  • October 2011 (142)
  • September 2011 (124)
  • August 2011 (133)
  • July 2011 (151)
  • June 2011 (122)
  • May 2011 (141)
  • April 2011 (77)
©2026 Archivo Caliescribe | WordPress Theme by SuperbThemes