
Editorial para Cali: Ciudad y Ciudadanos
Cuando faltan 9 meses para escoger en la ciudad de Cali un nuevo Alcalde y un nuevo Concejo, es decir, el próximo 25 de Octubre los caleños escogerán el sucesor de Rodrigo Guerrero y es oportuno señalarle a los electores la importancia de este juego democrático, la situación como se va a recibir el próximo municipio y nuestra realidad económica y social.
Al Alcalde decidió recuperar la gobernabilidad con la primera corporación administrativa de la ciudad y para ello “negoció” con los Concejales
Después de casi tres años de tira y afloje entre el concejo municipal y la administración Guerrero, el Alcalde decidió recuperar la gobernabilidad con la primera corporación administrativa de la ciudad y para ello “negoció” con los Concejales, nuevamente se regresó abiertamente al festín de los puestos de nómina, los contratos de supernumerarios a los contratos con fundaciones, con operadores y con “contratistas” de obras civiles. Regresamos de nuevo a la época complaciente de los cuatro años de Apolinar Salcedo y 4 adicionales de Jorge Iván Ospina. Es decir una cohabitación entre ejecutivo y cabildantes en prebendas bajo la lupa cómplice de algunos empresarios y gremios.
Regresamos a la actuación equivocada del binomio Concejo – Alcaldía que recibió Guerrero como “olla raspada” y de desorden fiscal y administrativo, que se llamó hemorragia financiera municipal en Guardas Cívicos, Estadio, Salsódromo, numerosa contratación, Sicali, etc., y que originó la quiebra económica de los principales proyectos de ciudad: MIO y Megaobras.
Caliescribe aplaudió muchas veces al Alcalde Guerrero por su actitud firme e independencia frente al Concejo Municipal, como Mockus ganaba algunas y perdía otras
Caliescribe aplaudió muchas veces al Alcalde Guerrero por su actitud firme e independencia frente al Concejo Municipal, como Mockus ganaba algunas y perdía otras, pero finalmente la ciudad estaba triunfando, porque había una separación conceptual de ejecuciones presupuestales entre la Alcaldía y el Concejo. En otras palabras, el gobierno se resistía a entregar parte del presupuesto para el manejo libre de los cabildantes. Esto fue lo que nuevamente se perdió en la ciudad y se quemó la nave de la transparencia, tan importante en todo gobierno.
En lo que si se diferencia Rodrigo Guerrero de sus antecesores es en que no busca beneficios personales, pero si para su administración y allí los Secretarios, quienes tienen delegada la contratación, se verán envueltos en gravísimos problemas, que ya se escuchan en la calle.
El próximo 31 de Diciembre entregará un Municipio inviable económica y financieramente
La cruz que ha cargado el Alcalde de la ciudad al no mirar hacia atrás y botar el espejo retrovisor, hoy lo tiene colapsado en la imagen popular al ser uno de los gobernantes de Colombia, de muy poca cercanía con la comunidad. Por no hablarle con claridad a los caleños sobre el MIO, Megaobras, la quiebra de Emcali (Termoemcali), Estadio, etc., se ha hecho co-responsable del desastre de todos esos proyectos 2004-2012 y por lo tanto el próximo 31 de Diciembre entregará un Municipio inviable económica y financieramente. Muy triste y penoso decirlo, pero es la verdad, solo es incluir los presupuestos reales de las Megaobras que faltan en el marco fiscal de mediano plazo, las obras necesarias que se requieren para salvar al MIO y el semáforo municipal queda en rojo.
Nadie podrá discutir que la recuperación fiscal del Municipio es evidente con la terminación unilateral del contrato de Sicali, el que no tocó Jorge Iván Ospina y por el que se le destituyó a Apolinar Salcedo. Los impuestos se subieron desde el 2013 y ahora para el 2015 volvieron a incrementarse por encima del catastro nacional. Pero el lastre de la movilidad de la ciudad en el transporte, que por más buses que salgan nunca se recuperará el tiempo que pierden los pasajeros con largas distancias y mientras no haya nuevas troncales, con semaforización electrónica y con un sistema verdaderamente integrado, nuestro MIO seguirá colapsado. Por esto deberá sufrir la administración, como ha estado “lagrimosa” desde Octubre de 2012 cuando el Alcalde tuvo que regresarse de Lima, ante muertos y buses quemados.
La quiebra de las Megaobras en el 2015 es una realidad (Ver columna en esta edición), donde el próximo Alcalde deberá pagar lo que éste contrate y seguramente recibirá la sentencia oficial de la nulidad de los actos administrativos que crearon las Megaobras y de allí la intervención fiscal de la Nación sobre el Municipio, será inevitable. El incumplimiento del Plan de Desarrollo ya jurídicamente se hizo evidente, cunado la Administración Municipal no pudo programar en el Acuerdo de Presupuesto del 2015, la terminación de la totalidad de las Megaobras. Por ello Rodrigo Guerrero le entregará al próximo Alcalde y Concejo, una Secretaría de Infraestructura y Valorización nuevamente quebrada como pasó en el año 1987 en la ciudad de Cali.
Los ciudadanos ojalá buenos caleños, sepan escoger el Administrador que necesita la ciudad, que se comprometa exclusivamente con el juramento de acatar
Los ciudadanos ojalá buenos caleños, sepan escoger el Administrador que necesita la ciudad, que se comprometa exclusivamente con el juramento de acatar: EL ESTADO SOCIAL DE DERECHO.
El Concejo de Cali está dividido en muchas partes, los cabildantes tradicionales que hoy son ganadores y se le toman la “sangre” al gobierno de turno siguen reinando, un grupo pequeño de Concejales que deambulan al mejor postor, unos con ideales y otros por prebendas; los jóvenes que han sido derrotados por la falta de liderazgo, que desafiaron el establecimiento al hacerse la dirección del Cabildo, pero que no pudieron co-gobernar la ciudad ni plantearse como una verdadera oposición. Es importante que el nuevo Concejo sea fortalecido con personas más allá del bien y del mal, con un criterio muy cívico, de comprobada solvencia moral y profesional.
Ciudadano usted tiene la palabra para salvar la ciudad.