Redacción
Por los cuatro costados y al interior del perímetro urbano, tenemos desarrollos territoriales perversos con la ciudad, que afectan el normal iurbanismo de Cali.
Lenta y progresivamente la ciudad de Cali, incrementa a pasos agigantados sus problemas territoriales, que tienen que ver con la ocupación del suelo urbano y rural, sin ninguna planeación, ante la actitud permisiva de los alcaldes, dándole a esta cosmopolita gran ciudad, el tratamiento de un pueblo, con decisiones inmediatistas. Por los cuatro costados y al interior del perímetro urbano, tenemos desarrollos territoriales perversos con la ciudad, que afectan el normal iurbanismo de Cali.

Aparentemente el problema más grave en lo que se refiere a la presión ciudadana, de los dueños de la tierra, ocupantes de la misma y población flotante, en la Comuna 22, área de Pance, de la vía Cali- Jamundí, con el corregimiento del Hormiguero.
La municipalidad ha dejado crecer un problema, donde el medioambiente no se ha desarrollado integralmente; los humedales se han perdido y las inundaciones aparecerán de nuevo, ante la ausencia de la planificación sanitaria de la misma área y por supuesto, el calentamiento global.
Y nadie controla esta “invasión legalizada”, en la medida en que no hay liderazgo planificador en Santiago de Cali.
La especulación de la tierra, es lo que ha generado la profusión de planes parciales, que fueron adoptados por el Concejo de Cali y por los alcaldes respectivos, teniendo una inviabilidad desde el punto de vista de servicios públicos y del mismo desarrollo territorial. Y todo quedó blindado con un nuevo POT, sacado “magistralmente” en la administración Guerrero, donde muchos recibieron patente de corzo en sus tierras y algunas veces sin disponibilidad de agua, como lo certificó Emcali. Prácticamente se ocupó toda el área de influencia de la vía Cali – Jamundí, agresivamente estamos terminando de ocupar el área rural de Pance y ahora arrancamos con el corregimiento de El Hormiguero. Y nadie controla esta “invasión legalizada”, en la medida en que no hay liderazgo planificador en Santiago de Cali.
Se sigue contaminando el río Cauca, nadie para esta situación y de contera, los ocupantes de hecho del Jarillón rio Cauca, tampoco tendrá solución definitiva en los cuatro años de Armitage como se ha demostrado aquí en el portal.
El oriente no tiene control territorial ni ninguna área de la ciudad, se construye sin permiso, el municipio no se entera. No hay una estructura de control territorial, del CAM, los Cali, las juntas de acción Comunal o las juntas administradoras locales y la Policía, incompetencia del control de ciudad desde el punto de vista jurídico, la ciudad sigue andando al garete en cuanto al desarrollo físico.
ausencia de planes de vivienda permite que inescrupulosos hagan mal uso del manejo de la tierra, vendiendo fincas en el borde urbano por m2, sin respuesta de control por parte de la ciudadanía.

Y de otro lado el déficit habitacional de más de 100,000 viviendas, desde el punto de vista cuantitativo no logra superarse, no hay una oferta para desarrollar unos planes masivos de vivienda, especialmente de densificación, programa que prácticamente no existe en la ciudad y deberíamos de impulsarlo a través de unas de unas políticas de crédito financiero del sistema bancario. Se debe y se puede aumentar la densidad, desde los mismos predios urbanos, con unos costos ínfimos. La iniciativa privada puede ser fácilmente acompañada de una normatividad financiera nacional, que motive su desarrollo. Esta ausencia de planes de vivienda permite que inescrupulosos hagan mal uso del manejo de la tierra, vendiendo fincas en el borde urbano por m2, sin respuesta de control por parte de la ciudadanía.
Definitivamente hay una desorganización territorial muy grande y la falta de alcaldes planificadores y verdaderos líderes de ciudad, en toda su extensión, ha permitido este desastre territorial y ambiental que se nos ha armado en Cali, donde los ríos totalmente contaminados y lenta y progresivamente están mostrando su inexistencia al paso de Cali.
Alcalde ojalá piense en un futuro de la ciudad y para ello necesita reformar la oficina de planeación, con un director acorde con la competencia profesional que se requiere para asumir un reto de estos.
