Nicolás Ramos G
Existen más de 15 grupos delincuenciales, muy bien armados y según algunos pobladores la situación era mejor cuando solo estaban las FARC
Todos los medios de comunicación hablan que después del acuerdo firmado con las FARC estamos en paz y que el país marcha a las mil maravillas. Pero, para citar un ejemplo, en Nariño, en donde existen las mayores plantaciones de coca del país, existen más de 15 grupos delincuenciales, muy bien armados y según algunos pobladores la situación era mejor cuando solo estaban las FARC.
Paralelo al crecimiento por todo el país de los cultivos de coca, aumentan también los grupos armados que manejan el negocio. A lo anterior se suma otro negocio, la minería ilegal, para el cual los grupos armados cobran protección a los que la practican y está destruyendo los ecosistemas de bosques y ríos, haciendo que nuestra contribución al control del calentamiento global sea nula.

Tristemente en Santiago de Cali, la cifra es de 51 muertes por cada 100.000 habitantes, o en otras palabras, más de 1.500 asesinatos en el año
Igual el incremento de los asesinatos en las ciudades. Tristemente en Santiago de Cali, la cifra es de 51 muertes por cada 100.000 habitantes, o en otras palabras, más de 1.500 asesinatos en el año. Igual o más en otras ciudades. Agreguemos la corrupción que ronda todos los estamentos del país, públicos y muchos privados, con lo cual nos preguntamos en donde está la orgullosa conducta ética de antaño.
También se puede pensar que muchos delincuentes, al ver que los jefes de las FARC, después de 50 años de cometer todos los delitos, incluyendo los de lesa humanidad, terminan de senadores de la República, se preguntan por qué ellos no pueden aspirar a lo mismo. Ese mal ejemplo de lo firmado en la Habana es lo que los delincuentes del país ven: cometer delitos y burlar la ley es un buen negocio y se termina con todos los honores y con gran despliegue publicitario. También vieron que el plebiscito se burló o como dicen coloquialmente, el Gobierno le puso conejo a la voluntad democrática del país.
O todo eso lo corrige con entereza el nuevo gobierno o seguiremos cuesta abajo
O todo eso lo corrige con entereza el nuevo gobierno o seguiremos cuesta abajo o como bien decían los abuelos: sin barranco que nos ataje.
