Skip to content
Archivo Caliescribe
Archivo Caliescribe
  • Confidenciales
  • Cali: Ciudad y ciudadanos
  • Reporte urbano
  • Política
  • Economía
  • Deporte
  • Columnistas
  • Archivo
  • Ver contenidos recientes
Archivo Caliescribe
dovo

Centenaria costumbre de soportar el calor de temporada

Guillermo E. Ulloa Tenorio, 23 July, 2023


Por Guillermo E. Ulloa Tenorio

Economista de la Universidad Jesuita College of the Holy Cross en Estados Unidos, diplomado en alta dirección empresarial INALDE y Universidad de la Sabana. Gerente General INVICALI, INDUSTRIA DE LICORES DEL VALLE, Secretario General de la Alcaldía. Ha ocupado posiciones de alta gerencia en el sector privado financiero y comercial.


Este año, como todos los anteriores, en el mes de julio se registran altas temperaturas. No se debe al cambio climático, como alarman los medios, sino sencillamente a la tradicional estación seca y de baja precipitación. Las marcadas épocas secas caleñas han acuñado coloquialmente el término “temperar”, significando cambiar de temperatura, y así aprovechar la agradable temperatura de la vecindad cordillerana escapando del insoportable calor de temporada.

Los corregimientos de Cali siempre han sido el destino de miles de familias caleñas que escapan la calurosa estación de estos meses. El descansadero de caballos, parada indispensable para ir al mar, del Saladito, limitando con Felidia y la Elvira siempre fueron favoritos. Pichindé, con un clima más seco y diferente vía de acceso, es predilecto de muchos. Recientemente Dapa y Calima se han convertido en privilegiados lugares.

wf4

En mi infancia el destino era La Cumbre. Doscientos años atrás, su agradable clima y bellos paisajes cordilleranos, habían conquistado los corazones de veraneantes. El trazado del ferrocarril le dio vida como municipio hace ciento diez años. Su ubicación a 1500 metros sobre el nivel del mar, la de mayor altura en el trayecto entre Cali y Buenaventura, era sitio ideal para llenar las calderas de las negras, imponentes y brillantes locomotoras a vapor, de agua, y cargar el vagón de carbón que alimentaría la caldera en su trayecto, labor supervisada por el maquinista y su fogonero. 

La expectativa del viaje a La Cumbre comenzaba unas semanas antes de salir a vacaciones escolares. La emoción se acrecentaba contando los días que faltaban. En verdes baúles empacábamos la ropa de temporada. Llegábamos a la espectacular estación maravillados por los inmensos murales de Tejada. Al oír el silbato del tren sentíamos el inolvidable palpito que la aventura comenzaba.

Después de pasar Puerto Isaac, puerto fluvial yumbeño, se iniciaba el acenso cordillerano. Pegados a las ventanillas del vagón, escuchando el traqueteo rítmico de las ruedas metálicas y extasiados por una verdadera onomatopeya, divisábamos el precipicio del rio Yumbo. Poco a poco y a medida que subíamos, las escarpadas colinas se transformaban hacia un verdor selvático. En las curvas pasábamos por esplendorosas cascadas de manantiales de aguas cristalinas y al pasar los túneles sentíamos el sahumerio del carbón. Sabíamos que estábamos llegando cuando nuevamente el silbato anunciaba el arribo. 

qwf33

Llegando éramos recibidos como en un desfile. Como las casas quedaban a lado y lado del corredor férreo observábamos la alegría de las familias veraniegas saludando y agitando las manos recibiendo los veraneantes que llegábamos para disfrutar vacaciones escolares. Veíamos a los Alban, Bieler, Corey, Calero Buendía, Calero Blum, Caicedo Burrowes, Caicedo Escobar, Escobar Escobar, Escobar Navia, Venegas, Hormaza, Abadía, Gandini, Zorrilla, Guerrero, Morales, Martínez Magaña, Zamorano de Lemos, los primeros veraneantes de origen sirio libanes, Nader, Semán y Juri, entre otros tantos veraneantes. Casi todos de más edad que yo eran amigos de mis hermanas mayores. Cuando el tren se detenía, se escuchaba un fuerte y último suspiro de vapor de la locomotora susurrando en agradecimiento el final del viaje.

Las casas de La Cumbre eran de rustica apariencia, paredes y pisos en madera, enormes balcones y un arco iris de colores. Algunas ostentaban altos techos de conos invertidos de corte europeo. Al bajar del tren, éramos recibidos en la estación por lugareños enruanados, las hermanitas de la congregación de la madre Eufemia Caicedo, quienes nos llamaban por nombre propio y, por supuesto, la agradable temperatura que inmediatamente sentíamos y agradecidos de escapar el calor infernal estacional de Cali.

Recordar esos maravillosos años confirma que “temperar” no solamente era cambiar de temperatura, sino costumbres, vestimenta, dejar volar la imaginación infantil, tal y como las cometas que los vientos de verano elevaban.

Uncategorized

Post navigation

Previous post
Next post

Esta viendo los contenidos del archivo histórico de Caliescribe entre abril 2011 y noviembre de 2023.

Ver contenidos recientes
  • November 2023 (108)
  • October 2023 (171)
  • September 2023 (162)
  • August 2023 (142)
  • July 2023 (163)
  • June 2023 (113)
  • May 2023 (116)
  • April 2023 (141)
  • March 2023 (110)
  • February 2023 (106)
  • January 2023 (94)
  • December 2022 (99)
  • November 2022 (143)
  • October 2022 (138)
  • September 2022 (97)
  • August 2022 (130)
  • July 2022 (124)
  • June 2022 (118)
  • May 2022 (109)
  • April 2022 (120)
  • March 2022 (106)
  • February 2022 (101)
  • January 2022 (104)
  • December 2021 (84)
  • November 2021 (152)
  • October 2021 (246)
  • September 2021 (209)
  • August 2021 (168)
  • July 2021 (203)
  • June 2021 (175)
  • May 2021 (177)
  • April 2021 (132)
  • March 2021 (147)
  • February 2021 (134)
  • January 2021 (87)
  • December 2020 (90)
  • November 2020 (138)
  • October 2020 (151)
  • September 2020 (135)
  • August 2020 (183)
  • July 2020 (179)
  • June 2020 (185)
  • May 2020 (177)
  • April 2020 (171)
  • March 2020 (181)
  • February 2020 (196)
  • January 2020 (127)
  • December 2019 (158)
  • November 2019 (173)
  • October 2019 (179)
  • September 2019 (167)
  • August 2019 (198)
  • July 2019 (168)
  • June 2019 (192)
  • May 2019 (167)
  • April 2019 (161)
  • March 2019 (203)
  • February 2019 (168)
  • January 2019 (162)
  • December 2018 (180)
  • November 2018 (188)
  • October 2018 (185)
  • September 2018 (221)
  • August 2018 (175)
  • July 2018 (206)
  • June 2018 (230)
  • May 2018 (237)
  • April 2018 (198)
  • March 2018 (218)
  • February 2018 (175)
  • January 2018 (169)
  • December 2017 (202)
  • November 2017 (189)
  • October 2017 (198)
  • September 2017 (224)
  • August 2017 (194)
  • July 2017 (206)
  • June 2017 (197)
  • May 2017 (196)
  • April 2017 (215)
  • March 2017 (185)
  • February 2017 (130)
  • January 2017 (108)
  • December 2016 (162)
  • November 2016 (126)
  • October 2016 (170)
  • September 2016 (149)
  • August 2016 (145)
  • July 2016 (152)
  • June 2016 (140)
  • May 2016 (114)
  • April 2016 (166)
  • March 2016 (137)
  • February 2016 (149)
  • January 2016 (168)
  • December 2015 (142)
  • November 2015 (149)
  • October 2015 (208)
  • September 2015 (168)
  • August 2015 (188)
  • July 2015 (161)
  • June 2015 (149)
  • May 2015 (161)
  • April 2015 (143)
  • March 2015 (142)
  • February 2015 (148)
  • January 2015 (161)
  • December 2014 (155)
  • November 2014 (174)
  • October 2014 (149)
  • September 2014 (149)
  • August 2014 (164)
  • July 2014 (150)
  • June 2014 (141)
  • May 2014 (170)
  • April 2014 (145)
  • March 2014 (171)
  • February 2014 (128)
  • January 2014 (120)
  • December 2013 (116)
  • November 2013 (179)
  • October 2013 (143)
  • September 2013 (146)
  • August 2013 (157)
  • July 2013 (150)
  • June 2013 (163)
  • May 2013 (155)
  • April 2013 (128)
  • March 2013 (141)
  • February 2013 (127)
  • January 2013 (112)
  • December 2012 (149)
  • November 2012 (120)
  • October 2012 (130)
  • September 2012 (189)
  • August 2012 (132)
  • July 2012 (122)
  • June 2012 (145)
  • May 2012 (134)
  • April 2012 (126)
  • March 2012 (146)
  • February 2012 (120)
  • January 2012 (137)
  • December 2011 (151)
  • November 2011 (131)
  • October 2011 (142)
  • September 2011 (124)
  • August 2011 (133)
  • July 2011 (151)
  • June 2011 (122)
  • May 2011 (141)
  • April 2011 (77)
©2026 Archivo Caliescribe | WordPress Theme by SuperbThemes