Por Francisco Mejía Pardo
Ad portas del cierre de los Juegos Bolivarianos, la medalleria de Colombia supera de lejos la alcanzada en la anterior versión y lo que es más importante, la distancia con nuestro tradicional competidor Venezuela, se ha adelantado de manera protuberante y hoy no ocurre como anteriormente, donde tuvimos que definir vía foto finish, la supremacía por escasas medallas y en el último día de competencias. Vamos a cerrar una participación de oro como más de 200 medallas doradas y Venezuela con menos de la mitad, también superando ampliamente a países como Ecuador, Perú y Chile , por señalar a los más cercanos a nuestra economía.
Este escalamiento para mi gusto se debe por el lado de Colombia, a un trabajo sistemático de la dirigencia privada, deportiva, Comité Olímpico y de Coldeportes, al destinar ingentes recursos económicos para que nuestra delegación, en las variadas disciplinas, tengan los medios para equipos, entrenamiento en el exterior y premios. Valoro lo hecho por los dos últimos directores de Coldeportes ( Vallecaucana Clara Luz Roldan ) , del COC donde estuvieron nuestros coterráneos Juan F Mejia, con José Luis Echeverry y en las federaciones nacionales a los vallecaucanos Ramiro Varela en Atletismo y Edgar Ivan Ortiz en Natacion.
En otras palabras la autoestima de Colombia está al tope y la de Venezuela al piso. También esta situación de nuestra vecina hermana república, tiene una explicación y mucho que ver con el estado de ánimo nacional donde la prioridad es la sobrevivencia. El deporte en Venezuela ha sido un motivo de orgullo nacional y ahora con esta situación político-económica y social, ha pasado a un décimo nivel, las medallas lo dicen. Ha hecho que dirigentes y deportistas no se motiven por alcanzar una mejor figuración.
Al entrevistarlos han manifestado la escasez de apoyo con recursos provenientes de la empresa privada, hasta el colmo de la desnutrición como se denunció desde Santa Marta y el casi nulo apoyo recibido por el Gobierno de Maduro. Esto demuestra a las claras lo grave por lo que están atravesando y que su estado de animo y autoestima deportiva estan por el piso.
En los deportes y en las actividades del día a día, se hace necesario aclimatar la convivencia que motive la emulación y el superar las vicisitudes de la vida cotidiana. El gobierno dictatorial del hermano pais, no ha podido crear ese compromiso nacional y más con el rompimiento con la empresa privada, que siempre han colaborado con ciertas disciplinas que son emblema nacional.
Cuan satisfecho debemos sentirnos de tener hoy un país orgulloso de sus deportistas y de sus ejecutorias. Está visto que en Colombia el deporte ha sido un paliativo para la situación económica y social que vivimos y ha sido el único mecanismo que ha garantizado la unidad nacional.
