
Por Ramiro Varela Marmolejo
Ingeniero Civil de Univalle, MBA U. V., Director de Caliescribe, constructor, Ex -Congresista y Ex Concejal de Cali.

Tokio fue elegida para celebrar los Juegos Olímpicos del 2020, fundamentalmente por la experiencia acumulada gracias a haber realizado exitosamente los Juegos Olímpicos de 1964 y podríamos decir, guardando la proporciones lo mismo le ha pasado a Cali con los Juegos Panamericanos de 1971 y ahora el juvenil para el 2021. En el primer caso tuvieron que pasar 65 años y en el segundo 50, por ello es importante ver la plataforma que tiene ahora Tokio como ciudad, gracias al deporte y lo que debe proyectar la ciudad de Cali, para Panamericanos juveniles del 2021, en la realidad social y económica que vive nuestra ciudad.
Tokio logró ser sede de los Juegos Olímpicos del 2020, demostrando tener menos puntos débiles que los otros candidatos, (Madrid- Estambul).Pero tomó un rumbo en un nuevo modelo, 1964 logró un gran plan de renovación urbana, tren bala, aeropuerto internacional y una red metropolitana de autopistas y autovías. Para el 2020, el paradigma no tendrá que ser de ese tamaño económico, pero si con una cultura parecida a la de 1964. Su apuesta es para mejorar el medio ambiente y el paisaje urbano, de tal manera que Tokio sea un destino sostenible para el turismo internacional.
Su victoria la puso como ciudad a desarrollar el gran debate de la planificación urbanística, para avanzar hacia la innovación de la ciudad, por eso está diseñando un plan que le dé un nuevo referente, y su meta es dar mayor fortaleza a los lugares históricos y atracciones turísticas. Tokio está rezagada de recibir un poco más de 8 millones de turistas, mientras Londres recibe más de 15 millones o Hong Kong más de 20 millones o París más de 11 millones, pues más la tercera parte de visitantes extranjeros llegan a Tokio por negocios.
La apuesta también tiene que ver con el turismo deportivo. Para ello van a impulsar muchos proyectos como la maratón de Tokio y sea una nueva capital mundial del deporte, para movilizar a las personas a través del deporte. Cali lo podría hacer por tener esa marca de región ya impulsada en el país no le es difícil.

Un nuevo alcalde elegido para el 1 de enero para administrar la ciudad, debe dedicarse a arreglar la casa, que la va a encontrar sin viabilidad económica y financiera, por las deudas. Por eso se le puede dedicar al recurso humano de establecer unas plataformas comunicacionales para armar todo un modelo de ciudad nuevo en cuanto a planeación de estudios, proyectos, iniciativas, de emprendimiento y esta podría ser la gran Cali, la que pueda aspirar, gracias a los Juegos Panamericanos del 2021.
Cali debe adoptar un nuevo modelo social, con el soporte del gobierno nacional, su economía naranja y los SACUDATE, de tal manera que con los mismos recursos fortalezca la educación, impulsar la ciencia y tecnología, Instituciones educativas y universidades con un nuevo modelo educativo en favor de todos los ciudadanos jóvenes de Cali.
Y al mismo tiempo, con alianzas estratégicas globales, impulsar el nuevo eje urbano para Cali, en la franja de la línea férrea y podría en 4 años, tener contratado el tren de cercanías, programas asociativos en educación, salud, masivos de vivienda e infraestructura urbana, con financiación cooperada a largo plazo. Cali a repensar su futuro, con ejemplos internacionales, insertados en un plan general de desarrollo de largo plazo.
