Skip to content
Archivo Caliescribe
Archivo Caliescribe
  • Confidenciales
  • Cali: Ciudad y ciudadanos
  • Reporte urbano
  • Política
  • Economía
  • Deporte
  • Columnistas
  • Archivo
  • Ver contenidos recientes
Archivo Caliescribe
5rheg

Gesta de la magna obra: VI Juegos Panamericanos de 1971

Ramiro Galindo Quintero, 29 March, 2020

Ramiro Galindo Quintero

Abogado, maestría en administración, consultor en inversiones estratégicas inmobiliarias , dirigente , en actividades subacuáticas, y en la Federación Colombiana de Raquetbol conferencista, en principios y valores éticos corporativos a nivel nacional


dbfdf
<em>Con el Presidente General Rojas Pinilla , en 1953, programando Juegos nacionales 1954 / Finca en Melgar</em>

Por solicitud de la revista digital semanal Caliescribe, he iniciado aportar la información sobre el proceso la memoria histórica de los VI Juegos Panamericanos de Cali 1971, cuyo gestor fue mi padre, DON ALBERTO GALINDO HERRERA y  ejecutor final, el doctor Jorge Herrera Barona.

Tuvieron el apoyo de 3 ex presidentes de la Republica ( Valencia, Lleras y Pastrana ) , 4 gobernadores del Valle ( Gonzales Narváez, Lozano Guerrero, Lloreda Caicedo y Rengifo Salcedo ) , 4 alcaldes de Cali ( Artemo Franco, Mimillo Sardi, Borrero Velasco y Carlos Holguín Sardi ) , decenas de senadores de la república, representantes a la Cámara, diputados, Concejales de Cali) , el Comité Olímpico Colombiano, las ligas deportivas departamentales del Valle , el liderazgo indiscutible de la Unidad de Acción Vallecaucana, con Alfonso Bonilla Aragón, Nicolás Ramos Gómez y decenas de empresarios vallecaucanos.  

Primeros movimientos del líder cívico y deportivo:

Con sus amigos de la época, jóvenes de las familias influyentes caleñas, en el Estadio de Galilea, ubicado en los terrenos que ocupa actualmente la Clínica de Occidente, en el tradicional Barrio Versalles de Santiago  de Cali, motivó e impulsó sus primeras actividades organizativas deportivas, como los Primeros Juegos Interbarrios de Cali,  echarle personalmente el carboncillo para la  pista de atletismo del Estadio Galileo, en compañía de algunos de sus grandes amigos de juventud, como por ejemplo: Don Carlos Olano Cruz y Don José Otoya; la Vuelta Atlética a Cali; la construcción de canchas de Basketball detrás del Teatro Jorge Isaacs, distinguiéndose como la futura promesa del dirigente visionario, altruista, respetuoso e integrador de las ideas de los demás, calidades y cualidades que le serían reconocidas posteriormente por todas las personas que tuvieron la fortuna de conocerlo y trabajar con él.

 Ya por ese entonces, Don Alberto, siendo un profundo investigador del conocimiento, propio de su perfil de autodidacta, amante hasta el máximo del deporte, conocedor de la historia y en especial del olimpismo, tanto antiguo como el moderno, inspirado por el Barón Pierre de Cuobertin, gestor y propulsor de los Juegos Olímpicos Modernos en 1894  que luego, el 24 de marzo de 1896, en Atenas, se llamarían “Primeros Juegos Olímpicos Internacionales de Atenas”,  según palabras pronunciadas por el Rey Jorge de Grecia, Don Alberto Galindo Herrera, escuchó,  entendió y dio inicio a “Su llamado” de ser el hombre, que a través del deporte, cimentaría las bases de transformación y desarrollo de toda una región colombiana, desde Cali, su amada ciudad que lo vio nacer y crecer por  la que al final daría su propia vida.

 El gran salto: los VII Juegos atléticos nacionales de 1954

Siendo ya un hombre adulto, pero aún muy joven, contrajo nupcias con doña Matilde Quintero Escobar, distinguida y elegante dama de la sociedad bugueña, nacida en el hermoso municipio vallecaucano de Roldanillo, de cuya unión eterna, nacieron Stella, María Eugenia, Rafael Alberto, Eduardo, Jaime y Ramiro Galindo Quintero, quien por el amor dado por sus padres, se atreve a exaltar la vida y obra de su padre, ALBERTO GALINDO HERRERA.

sdfng
<em>Con amigos entre ellos Adolfo Carvajal , primer director de Coldeportes</em>

Ën realizaciones, todo comenzó en 1950, cuando desde la Presidencia de la Liga de atletismo del Valle,  lideró con un grupo de dirigentes vallecaucanos, la idea de escoger un equipo para ganarse los VI Juegos Nacionales de 1950, en Santa Marta, como requisito para lograr la sede de los Juegos Nacionales de 1954, que le darían la plataforma para gestar una transformación del Valle del Cauca y Cali, a nivel deportiva de Colombia. Todo porque tenía los antecedentes del gran aporte que le hicieron al Valle y  Cali, los I Juegos Nacionales deportivos de Colombia en 1928.

Lo lograron con creces, como se puede observar en las fotos adjuntas, en el mismo Santa Marta, donde Jaime Aparicio logró las 6 medallas doradas en atletismo ( 100 mts, 200 mts, 400 mts, 400 mts vallas, relevos 4X100 y relevos 4X400 ).

 ¿Por qué la importancia de 1953?

 En efecto, se encontraba en la plenitud de su poder el General Gustavo Rojas Pinilla, quien a la postre sería el mecenas y pilar para el éxito de los VII Juegos Atléticos Nacionales de 1954, cuyo Director General sería Don Alberto Galindo Herrera con 37 años de edad. Es necesario hacer una corta retrospectiva de su inmensa capacidad de liderazgo tanto regional, como nacional e internacional.

Por correspondencia, escribiendo un perfecto inglés, y transmitiendo con clara visión y sólidas argumentaciones, ya había conquistado la credibilidad, confianza y amistad personal de Avery Brundage, quien entre 1952 y 1972, fuera el Presidente del Comité Olímpico Internacional (C.O.I) que apoyaría decididamente a mi padre, en su gran gesta panamericana.

En razón de lo anterior, es que los VII Juegos Atléticos Nacionales de 1954, fueron los primeros en Colombia en ser organizados, bajo todas las normas reglamentarias y competitivas exigidas por el Movimiento Olímpico Internacional. Fue en 1953, que Don Alberto Galindo, en entrevista personal concedida por el General Rojas Pinilla, le pidió su apoyo gubernamental para remodelar, adecuar y convertir a 50 metros, las antiguas Piletas Publicas Municipales, hoy Piscinas Olímpicas Alberto Galindo Herrera, en ese entonces de solo 33 mts de longitud, no aptas para ser avaladas por el COI, y la construcción de una cancha coliseo multiusos para Basquetball, Voleibol y otras disciplinas deportivas ( Hoy Gimnasio Evangelista Mora ) ; todo a cambio de una propuesta a la cual no se resistiría el General Rojas Pinilla: la participación y vinculación de las Fuerzas Armadas de Colombia, a los Juegos, con todos los derechos y deberes de un departamento. Así nace la Federación Deportiva Militar.

 Luego de lograr una impecable y rotulante organización deportiva, los VII JUEGOS ATLETICOS NACIONALES, catapultaron a Don Alberto Galindo Herrera, como el gran dirigente cívico y deportivo vallecaucano, quien en adelante no paró nunca más en la permanente y constante actividad de organizar grandes eventos deportivos.

En el Atletismo, su deporte de la juventud, tuvo el sabio acierto de impulsar al primer gran atleta colombiano, JAIME APARICIO RODEWALDT, nacido en Lima, Perú, traído a Cali desde los 5 meses de edad, hoy con el inmenso honor de tenerlo entre nosotros a sus 90 años de edad, primer campeón colombiano de oro panamericano, en la modalidad de 400 mts Vallas, en los Primeros Juegos Panamericanos de 1951, celebrados en Buenos Aires, Argentina. El propio Jaime Aparicio, en su grandeza y nobleza,  así lo reconoce.

dfbfb
<em>Con el 1er campeón panamericano y gloria deportiva Jaime Aparicio</em>

 Entre sus múltiples realizaciones deportivas  y en aquellas en las que colaboró en  la Unidad de Acción Vallecaucana, la Fundación Carvajal en compañía de Don Jaime Carvajal Sinisterra, el Centro Campestre Carvajal, Campeonato Suramericano de Atletismo, que le dieron en la practica la visión deportiva internacional, Campeonatos  Centroamericanos y del Caribe de Natación ( que le permitió visualizar mejor el área panamericana ) , por mencionar algunas de las más relevantes.

La política de puertas abiertas (en el que un subalterno, puede acudir ante el superior de su jefe inmediato) fue idea administrativa de Don Alberto Galindo en el desarrollo de su cargo en Carvajal & Cía, como Director de Importaciones y Exportaciones; para entonces era Contador Público Juramentado. 

El líder de líderes. inspiración, gesta de su magna obra: VI Juegos Panamericanos de 1971 y creación de Coldeportes ( Hoy Ministerio del deporte )

Es en el mismo 1953, que Don Alberto, ya inspirado por el Sueño Panamericano, en un inteligente y estratégico memorando de 6 páginas, resume y contiene,  las múltiples e irrefutables razones por las cuales, a SANTIAGO DE CALI le debería ser concedida la sede de los  II Juegos Panamericanos de 1955 ( Celebrados en la ciudad de Mexico D F )  , anhelo que sólo se logró,  sin poderlo ver realizado, 14 años después, el 22 de Agosto de 1967 en la ciudad de Winnipeg, Canadá, cuando le fue otorgada a CALI, la sede de los VI JUEGOS PANAMERICANOS DE 1971.

 Desde 1952 y hasta 1966, año de su partida, laboró en Carvajal & Cía, hasta convertirse en hombre de confianza de Don Manuel Carvajal Sinisterra, ilustre industrial, presidente y patriarca de la primera empresa multinacional colombiana y netamente vallecaucana. Fue en este escenario empresarial, que conoció e hizo amistad con lo más granado de los líderes sociales, políticos, religiosos, empresarios, militares, comerciantes, deportivos y de todas las demás esferas de la sociedad vallecaucana, colombiana y también internacional. Tuvo la capacidad, liderazgo y visión, de inspirar a una pléyade de líderes y dirigentes vallecaucanos, alrededor de un sueño, de una idea poderosa, que cambiaría el destino de Cali y de nuestra dulce región  vallecaucana. Por eso, fue un Líder inspirador, hacedor, motivador y ejecutor, en cortas palabras: Un verdadero Líder de Líderes.

Como Presidente de la liga de atletismo del Valle lidera con su amigo, Enrique Ortiga Sanclemente, Presidente de la Federación Colombiana de atletismo, el Campeonato Suramericano de atletismo Cali Valle 1963, fiesta deportiva suramericana  que le da un mayor conocimiento y reconocimiento internacional.

  Y en el mismo año de 1963, en la famosa discoteca de la época Saint Tropez, ubicada al frente de la hermosa construcción del Batallón Pichincha (Hoy sede del CAM), en donde se encuentra el actual Centro Cultural Jairo Varela, en pleno Paseo Bolívar, por fin, Alberto Galindo Herrera, convencido e irradiado por su sueño panamericano, convocó al grupo de amigos que a pesar de tan quijotesca y a veces absurda idea, asistieron para escuchar la propuesta de organizar y obtener la sede para Cali, de los VI JUEGOS PANAMERICANOS para 1971, la cual se le otorgaría en Winnipeg, Canadá durante la quinta versión de los mismos.

dfnfgn
<em>Con el presidente de Odepa, general Jose de Jesús Clark Florez y el Presidente de la Federacion de Atletismo, Enrique Ortiga</em>

En esa trascendental e histórica reunión,  en la que se inició la conformación del Comité Pro Sede de los Juegos Panamericanos, participó el joven y ejecutivo abogado, Jorge Herrera Barona, quien le colocó a mi padre, el remoquete del LOCO PANAMERICANO  y que irónicamente tiempo después, le tocara  la posta de manos de mi padre, en su lecho de muerte, en nuestra casa paterna del Barrio Santa Mónica, de continuar y ejecutar con lujo de detalles el más grande certamen deportivo del ciclo olímpico que se haya llevado a cabo en Colombia hasta la fecha: los VI JUEGOS PANAMERICANOS DE 1971.

 Jorge Herrera Barona, lo escribió

Fue hasta el final de su vida, también en su lecho de muerte, que Jorge Herrera Barona, en el discurso que debería pronunciar en el homenaje que le ofrecería la Unidad de Acción Vallecaucana y a la que no pudo asistir, por su ya grave estado de salud, escribió y reconoció públicamente que mi padre Alberto Galindo Herrera, había sido el inspirador y gestor de tan magna obra y que de sus manos había recibido el encargo y compromiso de sacar adelante su sueño  panamericano. Dicho escrito, le correspondió a su nieto, leerlo, de manera póstuma, durante sus propias honras fúnebres.

Gestión internacional

 El remate de excelencia de su gestión,  sumada a los múltiples viajes al exterior, financiados de su propio peculio, cuyas cuentas a veces eran insólitamente glosadas por la Junta departamental de  Deportes del Valle ( Hoy Indervalle ) , en 1964, la enmarcó con su decisión de viajar de sorpresa a Quito, Ecuador, para encontrarse con el general mexicano José de Jesús Clark Flórez,  presidente de la Organización Deportiva Panamericana – ODEPA. Allá obtuvo el  apoyo determinante de este también gran dirigente, para la pretensión de Don Alberto Galindo Herrera de obtener la sede para Cali de los Juegos Panamericanos de 1971. 

Tanto fue su compromiso con mi padre y con Cali, que aún después de fallecido, en Winnipeg, respetó el voto favorable para nuestra ciudad. Con todo a favor del Valle y de  Cali. Construyó mí padre, amistad con el Presidente del COI, el Presidente de la ODEPA, amigo de la casi totalidad de embajadores y presidentes de los Comités Olímpicos Nacionales de los países del área panamericana. Previamente lo había hecho con la sociedad caleña y vallecaucana, los Gobiernos Nacionales , municipales y departamentales.

bfgngfn
<em>Con el Presidente General Rojas Pinilla, en 1953, revisando las piscinas olímpicas, que hoy lleva su nombre</em>

Tres años de mucho trabajo, 1963 y 1966

Logró proyectar y poner a funcionar su primer gran equipo del Comité Pro Sede, que constituyeron  la estructura y soporte que le garantizarían el éxito de su misión.  Así pues, Don Alberto Galindo Herrera, a sus 46 años de edad, tenía el camino expedito.

Entre 1963 y 1966, con el respaldo irrestricto de su jefe, Don Manuel Carvajal Sinisterra, y por supuesto el de nuestra abnegada madre y esposa, empezó el arduo trabajo diario para conquistar su sueño panamericano. Tiempos sin internet, sin fax,  sin tecnología, solo telex, teléfono y máximo marconigramas de Telecom, eran las herramientas para comunicarse con los líderes del continente.

Recuerdo que en nuestra casa, por meses lo veíamos por ratos, estaba entregando su vida por su causa: la transformación y grandeza de su ciudad en el contexto mundial.

 Una hepatitis, no muy bien cuidada en su juventud, ligada a su infatigable y excesiva capacidad de trabajo y al hecho que durante 1966 solo tuvo un promedio de 3 a 4 horas de descanso diario, pues de madrugada, se levantaba a conectarse con los países del hemisferio americano, para fortalecer sus lazos de amistad con los embajadores colombianos y los presidentes de los respectivos Comités Olímpicos Nacionales, literalmente, su salud empezó a deteriorarse de manera acelerada.

En septiembre de 1966, le diagnosticaron un cáncer terminal del hígado,  del cual no se pudo volver a levantar, falleciendo a las 12:00 del mediodía del sábado 31 de Diciembre de 1966, rodeado del amor de toda su familia y como un gran hombre creyente y trascendente, antes de expirar,  pronunció sus últimas palabras, diciendo: “En mi espíritu y en mi corazón, entiendo y acepto con humildad,  la grandeza de ir a encontrarme con mi Señor”

asdgdf
<em>Esta es la vida &nbsp;y obra deportiva &nbsp;de DON ALBERTO GALINDO HERRERA, uno de los grandes vallecaucanos</em>

Legado histórico

 Esta es la vida  y obra deportiva  de DON ALBERTO GALINDO HERRERA, uno de los grandes vallecaucanos,  quien a sus 49 años, dejó un legado para la posteridad y para enseñanza de las presentes y futuras generaciones de caleños, vallecaucanos y colombianos. Entendió  que, sabiendo escuchar “el llamado” para el cual fue creado para vivir en este mundo y que, con visión, creatividad, trabajo incansable, persistencia, y liderazgo con Integridad moral, se puede transformar toda una nación.

Y lo hizo, pues los VI Juegos Panamericanos de 1971, su gran obra, transformaron la juventud de un país, una región y una ciudad; se logró al año de haber muerto, crear en 1968  COLDEPORTES, hoy Ministerio del Deporte, lo que con el Comité Olimpico Colombiano , las federaciones nacionales deportivas, las juntas departamentales de deportes y las ligas departamentales, hicieron el milagro deportivo colombiano de Colombia, hoy como potencia deportiva continental. 

 Doy gracias al Padre Eterno, y a la vida…

Por regalarme el tesoro de haber tenido un padre como Alberto Galindo Herrera, que hoy a los 53 años de su muerte, hacen el  honor a su memoria, como el Ing. Ramiro Varela Marmolejo que vivió y vio nacer , al lado de su padre. la gran obra de los VI Juego Panamericanos .

Uncategorized

Post navigation

Previous post
Next post

Esta viendo los contenidos del archivo histórico de Caliescribe entre abril 2011 y noviembre de 2023.

Ver contenidos recientes
  • November 2023 (108)
  • October 2023 (171)
  • September 2023 (162)
  • August 2023 (142)
  • July 2023 (163)
  • June 2023 (113)
  • May 2023 (116)
  • April 2023 (141)
  • March 2023 (110)
  • February 2023 (106)
  • January 2023 (94)
  • December 2022 (99)
  • November 2022 (143)
  • October 2022 (138)
  • September 2022 (97)
  • August 2022 (130)
  • July 2022 (124)
  • June 2022 (118)
  • May 2022 (109)
  • April 2022 (120)
  • March 2022 (106)
  • February 2022 (101)
  • January 2022 (104)
  • December 2021 (84)
  • November 2021 (152)
  • October 2021 (246)
  • September 2021 (209)
  • August 2021 (168)
  • July 2021 (203)
  • June 2021 (175)
  • May 2021 (177)
  • April 2021 (132)
  • March 2021 (147)
  • February 2021 (134)
  • January 2021 (87)
  • December 2020 (90)
  • November 2020 (138)
  • October 2020 (151)
  • September 2020 (135)
  • August 2020 (183)
  • July 2020 (179)
  • June 2020 (185)
  • May 2020 (177)
  • April 2020 (171)
  • March 2020 (181)
  • February 2020 (196)
  • January 2020 (127)
  • December 2019 (158)
  • November 2019 (173)
  • October 2019 (179)
  • September 2019 (167)
  • August 2019 (198)
  • July 2019 (168)
  • June 2019 (192)
  • May 2019 (167)
  • April 2019 (161)
  • March 2019 (203)
  • February 2019 (168)
  • January 2019 (162)
  • December 2018 (180)
  • November 2018 (188)
  • October 2018 (185)
  • September 2018 (221)
  • August 2018 (175)
  • July 2018 (206)
  • June 2018 (230)
  • May 2018 (237)
  • April 2018 (198)
  • March 2018 (218)
  • February 2018 (175)
  • January 2018 (169)
  • December 2017 (202)
  • November 2017 (189)
  • October 2017 (198)
  • September 2017 (224)
  • August 2017 (194)
  • July 2017 (206)
  • June 2017 (197)
  • May 2017 (196)
  • April 2017 (215)
  • March 2017 (185)
  • February 2017 (130)
  • January 2017 (108)
  • December 2016 (162)
  • November 2016 (126)
  • October 2016 (170)
  • September 2016 (149)
  • August 2016 (145)
  • July 2016 (152)
  • June 2016 (140)
  • May 2016 (114)
  • April 2016 (166)
  • March 2016 (137)
  • February 2016 (149)
  • January 2016 (168)
  • December 2015 (142)
  • November 2015 (149)
  • October 2015 (208)
  • September 2015 (168)
  • August 2015 (188)
  • July 2015 (161)
  • June 2015 (149)
  • May 2015 (161)
  • April 2015 (143)
  • March 2015 (142)
  • February 2015 (148)
  • January 2015 (161)
  • December 2014 (155)
  • November 2014 (174)
  • October 2014 (149)
  • September 2014 (149)
  • August 2014 (164)
  • July 2014 (150)
  • June 2014 (141)
  • May 2014 (170)
  • April 2014 (145)
  • March 2014 (171)
  • February 2014 (128)
  • January 2014 (120)
  • December 2013 (116)
  • November 2013 (179)
  • October 2013 (143)
  • September 2013 (146)
  • August 2013 (157)
  • July 2013 (150)
  • June 2013 (163)
  • May 2013 (155)
  • April 2013 (128)
  • March 2013 (141)
  • February 2013 (127)
  • January 2013 (112)
  • December 2012 (149)
  • November 2012 (120)
  • October 2012 (130)
  • September 2012 (189)
  • August 2012 (132)
  • July 2012 (122)
  • June 2012 (145)
  • May 2012 (134)
  • April 2012 (126)
  • March 2012 (146)
  • February 2012 (120)
  • January 2012 (137)
  • December 2011 (151)
  • November 2011 (131)
  • October 2011 (142)
  • September 2011 (124)
  • August 2011 (133)
  • July 2011 (151)
  • June 2011 (122)
  • May 2011 (141)
  • April 2011 (77)
©2026 Archivo Caliescribe | WordPress Theme by SuperbThemes