

Por Ramiro Varela Marmolejo
Ingeniero Civil de Univalle, MBA U. V., Director de Caliescribe, constructor, Ex -Congresista y Ex Concejal de Cali.
Al designar la Superintendencia de Transporte un promotor para Metrocali, operador del MIO, tiene el objetivo de llegar a un acuerdo con sus acreedores y establecer un plan de pagos aprobado por mayoría, que se tiene que cumplir forzosamente.
Si no hay acuerdo, procede la liquidación, donde hay dos créditos gigantes: el del Banco de Colombia, en primer lugar, y el de GIT masivo por la demanda, en segundo lugar.
El mayor pasivo de Metrocali es con la ciudad, por la corrupción, gran detrimento patrimonial y con los usuarios por el mal servicio, en eso que no le quepa la duda al nuevo alcalde.
Los intereses han muerto y sólo se paga el capital, en el tiempo, milagro del plan de viabilidad empresarial.

Antes se hablaba del MIO, ahora es el salvamento de Metrocali, incluido el sistema. Tenemos que andar con pies de plomo y el nuevo alcalde debe empezar a dar línea el 28 de octubre, es decir en dos semanas.
Lo primero, ordenar a Metrocali el cumplimiento de la normatividad, elevar a acuerdo municipal el diseño definitivo del sistema y su estructuración. Allí debe nacer el cierre financiero del proyecto y es el negocio de Cali. Es importante y urgente pagarle a los créditos calificados.
El alcalde Armitage debe facilitar un nuevo Presidente de Metrocali, para que empiece a trabajar el 1 de noviembre y saque la nueva estructuración del MIO, con la reestructuración de Metrocali, de la mano de la nación y sea el negocio de Cali.
*Publicado en diario Occidente , edición del 16 de octubre del 2019

