Carlos Jimenez J
Este año 2018, reapareció en el doctor Antanas Mockus, en un plan político, como aspirante al Senado, acompañando la elección presidencial y ahora posesionándose como senador y en todas las actuaciones, ha estado muy por debajo de lo que él representa en el país, donde ha dejado un gran legado de cultura ciudadana. Inicialmente fue su inscripción como candidato al Senado de la República, estando inhabilitado por ser contratista del Estado, luego como senador electo, acompañando al candidato presidencial Petro, estuvo muy dubitativo en la campaña de Sergio Fajardo, pues se escondió muchas veces y no le aportó lo que ha debido hacer en representación de la Alianza Verde. Ahora finalmente, se posesiona el 20 de julio y lo que hace es bajarse los pantalones. Analicemos los tres aspectos, que son criticables para este político.
La última vez que los colombianos habían visto a Antanas Mockus como político, fue durante la campaña la presidencial 2010-2014, en plena plaza pública, cuando perdió frente a Juan Manuel Santos, luego se dedicó a solucionar su problema de salud (Parkinson), a su familia y se alejó durante 8 años de la vida pública, dedicándose a contratar con instituciones públicas en diferentes municipios, procesos de cultura ciudadana a través de corpo visionarios. Ahora con 66 años, reconoce su estado de salud y envía unos mensajes a la sociedad, muy controvertibles, como lo exponemos aquí
Antanas Mockus como representante legal de corpo visionarios, ONG, firmó contratos, y a pesar de que fue legalmente elegido por el Consejo Nacional electoral, la decisión de este cuerpo político es muy discutible y será dirimido ante el Consejo de Estado, después de que la sala penal del CNE, lo habilitó, a pesar de tener contratos de la corporación visionarios con entidades públicas. El con más de 540,000 votos fue elegido senador y tiene esta espada de Damocles, pero si hubiera sido Juan Pérez, ciudadano común y corriente, la gran prensa no lo hubiera dejado posesionar y había presionado para que el fallo del Consejo Nacional electoral fuera en derecho.
Ahora se baja los pantalones, como senador de la Alianza verde, en medio de la instalación del nuevo Congreso (20 de julio), para llamar la atención pedagógicamente, ante una intervención del presidente saliente del Senado, Efraín Cepeda, a quienes los senadores no lo estaban parando bolas y era tal la bulla, que no lo dejaban oír. Este no es un mecanismo, de violar las normas, para que se cumplan otras normas de protocolo, por lo que debe ser sancionado, esa es una protesta totalmente equivocada y es justificar procesos y actos que vulneran la confianza pública, con el pretexto de mejorar la situación a través de una pedagogía. Esa misma justificación han tenido algunos guerrilleros, que toman las armas con el propósito de mejorar el estado, guardando las proporciones, sería una justificación similar, donde se comete un hecho, más delicado que el que se le solicita debe ser modificado. La corporación Senado de la República, como organismo legislativo deberá estudiar a través de la Comisión de ética si hay sanciones al senador Antanas Mockus por faltarle el respeto a la corporación, que puede llegar hasta la suspensión del derecho a intervenir durante un tiempo determinado.
Es la Comisión de ética y el estatuto del congresista que debe conocer esta problemática de violaciones al régimen de incompatibilidades en inhabilidades de los congresistas, así como el comportamiento indecoroso, e irregular e inmoral que pueda algunos de los miembros de las cámaras afectar en su gestión pública, de conformidad con el código de ética expedido por el Congreso.
El vídeo con los pantalones abajo del profesor del senador Antanas Mockus, le ha dado vuelta al mundo y Colombia definitivamente sigue mostrándose como una Banana Republic.
