Skip to content
Archivo Caliescribe
Archivo Caliescribe
  • Confidenciales
  • Cali: Ciudad y ciudadanos
  • Reporte urbano
  • Política
  • Economía
  • Deporte
  • Columnistas
  • Archivo
  • Ver contenidos recientes
Archivo Caliescribe
4y4t4

“Padre, santificado sea tu nombre…”

Héctor de los Ríos, 23 July, 2022
P. Héctor De los Ríos L.
 
VIDA NUEVA
 

En la primera lectura escuchamos un pasaje del libro del Génesis en el que se narra cómo Dios quería castigar a Sodoma por sus muchos pecados, pero Abrahán rezó por los inocentes que pudiera haber en aquella ciudad, y Dios escuchó su plegaria.

En el Salmo 137 proclamamos la misericordia que Dios tiene con los más débiles y humildes, y le damos gracias porque atendió nuestras palabras, cuando necesitábamos su ayuda.

San Pablo les dice a los cristianos de Colosas que, gracias a su fe en el poder de Dios, cuando recibieron el Bautismo su vida cambió radicalmente, pues resucitaron con Cristo a una vida nueva, quedando liberados del poder del pecado.

Por último, en el pasaje del Evangelio según san Lucas, los discípulos le piden a Jesús que les enseñe a orar, y entonces Jesús les anima a rezar el Padrenuestro, que es la oración de petición por antonomasia. Y justo después les narra una sencilla parábola sobre la importancia de pedir a Dios, con perseverancia, lo que necesitamos. (Domingo 17 del tiempo ordinario)

LECTURAS:

Lectura del libro del Génesis 18, 20-32; Abrahán continuó:

«Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más: ¿Y si se encuentran diez?».

Contestó el Señor:

«En atención a los diez, no la destruiré».

Salmo:137, 1-2a. Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor.

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 11, 1-13

«Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos».

Él les dijo:

«Cuando oréis, decid: “Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino,…

Reflexión del Evangelio de hoy 

Existen muchos modos de orar, es decir, muchas formas de relacionarnos con Dios. Podemos darle gracias, como acabamos de hacer al proclamar el salmo 137, o podemos pedirle perdón por aquello que, en conciencia, consideramos que hemos hecho en contra de su voluntad. También, al orar, hay ocasiones en las que le transmitimos a Dios nuestro amor ‒a veces sin decir ni una palabra‒ y sentimos cómo Él, a su vez, nos transmite su Amor divino. Hay momentos en los que de nuestro corazón brotan alabanzas a Dios, pero otras veces salen quejas, porque las cosas nos van muy mal y no entendemos qué hace Él al respecto. El sabio Job, sintiéndose abandonado por Dios, le dice: «¿Cuántos son mis errores y culpas? Hazme ver mis delitos y errores. ¿Por qué me ocultas tu rostro y me tienes por enemigo?» (Job 13,23-24). En ese momento, Job no rezaba con amor sino con rabia.

Esas tres dimensiones son cruciales en nuestra vida, ya que las tres nos generan situaciones de impotencia y, a su vez, pueden proporcionarnos mucha felicidad, sobre todo la espiritual. Eso lo sabía Jesús y por eso enseñó a sus discípulos a rezar el Padrenuestro, no como una especie de fórmula que resuelve mágicamente nuestros problemas, sino como una guía para meditar cómo nos va en la vida cotidiana y así pedir a Dios que nos ayude para superar nuestros problemas y ser realmente felices.

Cuando san Pablo les dice a los colosenses que «por el Bautismo fuisteis sepultados con Cristo y habéis resucitado con Él» (Col 2,12), les está animando a profundizar en su condición de hijos de Dios Padre, actuando en su vida cotidiana según su voluntad, honrando su Nombre y viviendo su Reino. Efectivamente, cuando meditamos asiduamente sobre ello ‒en el rezo del Padrenuestro‒ e intentamos llevarlo a la práctica, entonces, con ayuda de la gracia divina, morimos a nuestra vida de pecado y renacemos a la vida en Cristo. En efecto, dependiendo de las circunstancias por las que estemos pasando, podemos relacionarnos con Dios de muy diversas formas. Pero el modo más común es la oración de petición, porque en nuestra vida cotidiana experimentamos diversas situaciones de impotencia y espontáneamente le pedimos a Dios que nos ayude. Por eso, cuando Jesús enseñó a orar a sus discípulos, lo hizo por medio del Padrenuestro, una oración de petición que abarca toda la realidad humana, cuyas tres principales dimensiones son la espiritual ‒debido a que somos templo del Espíritu Santo‒, la material ‒ya que tenemos un cuerpo‒ y la social ‒pues nos relacionamos con otras personas‒.

Hemos escuchado cómo Abraham le ruega a Dios por las personas inocentes que viven en Sodoma. Ciertamente, el bienestar es importante para vivir el Reino de Dios. Eso es lo que meditamos al rogarle a Dios que nos dé «nuestro pan cotidiano de cada día» (Lc 11,3). ¿Qué «pan» necesito yo para vivir verdaderamente bien? ¿Qué «pan» necesitan nuestros vecinos, o nuestros familiares, o las personas necesitadas? Cuando le pedimos a Dios, de todo corazón, que nos dé el pan cotidiano: nos ponemos en manos de su sabia y amorosa voluntad, para que sea Él quien ‒a su modo‒ nos provea de lo necesario para ser felices.

Todos tenemos conflictos con otras personas. Generalmente son roces sin importancia, pero a veces nos causan mucho dolor. Y este dolor se sana perdonando, no guardando rencor. Por eso Jesús nos anima a meditar sobre qué es lo que debemos perdonar a los demás y qué debe perdonarnos Dios Padre a nosotros. Y después, acabando el Padrenuestro, le pedimos a Dios que nos ayude a no dejarnos llevar por la tentación del rencor ni por ninguna otra tentación, sino que nos ayude a guiarnos por su amorosa voluntad, viviendo en armonía con el Evangelio. De aquí surge una última pregunta: ¿Qué guía realmente mi vida: las tentaciones o la voluntad de Dios?

Dado que el Padrenuestro es una oración muy importante, la rezamos muchas veces. Por eso, por desgracia, la recitamos mecánicamente, casi sin pensar lo que le estamos diciendo a Dios. De hecho, cuando rezamos esta oración durante la Eucaristía, en los rezos de Laudes y Vísperas, o en el Rosario, es difícil meditar profundamente su contenido. Por eso Jesús nos anima a reservar en nuestra agenda un tiempo para orar sosegadamente, en privado. Y nos dice que durante ese tiempo debemos entrar en un lugar íntimo, cerrando la puerta al bullicio del mundo, para que, ahí, en lo secreto, podamos orar a Dios Padre, evitando la palabrería ( Mt 6,6-7). Y, efectivamente, un buen modo de orar «en lo secreto» y sin «palabrería» es meditando pausadamente el contenido del Padrenuestro, intentando averiguar qué es lo que Dios nos comunica por medio de esta oración.

Y si esto lo hacemos periódicamente, con la perseverancia del amigo inoportuno de la parábola (cf. Lc 11,5-8), Dios nos proveerá ‒a su modo‒ lo que le pedimos, nos dará ‒a su modo‒ lo que buscamos y nos abrirá ‒a su modo‒ las puertas de su Reino de Amor. Y así seremos realmente felices.

Uncategorized

Post navigation

Previous post
Next post

Esta viendo los contenidos del archivo histórico de Caliescribe entre abril 2011 y noviembre de 2023.

Ver contenidos recientes
  • November 2023 (108)
  • October 2023 (171)
  • September 2023 (162)
  • August 2023 (142)
  • July 2023 (163)
  • June 2023 (113)
  • May 2023 (116)
  • April 2023 (141)
  • March 2023 (110)
  • February 2023 (106)
  • January 2023 (94)
  • December 2022 (99)
  • November 2022 (143)
  • October 2022 (138)
  • September 2022 (97)
  • August 2022 (130)
  • July 2022 (124)
  • June 2022 (118)
  • May 2022 (109)
  • April 2022 (120)
  • March 2022 (106)
  • February 2022 (101)
  • January 2022 (104)
  • December 2021 (84)
  • November 2021 (152)
  • October 2021 (246)
  • September 2021 (209)
  • August 2021 (168)
  • July 2021 (203)
  • June 2021 (175)
  • May 2021 (177)
  • April 2021 (132)
  • March 2021 (147)
  • February 2021 (134)
  • January 2021 (87)
  • December 2020 (90)
  • November 2020 (138)
  • October 2020 (151)
  • September 2020 (135)
  • August 2020 (183)
  • July 2020 (179)
  • June 2020 (185)
  • May 2020 (177)
  • April 2020 (171)
  • March 2020 (181)
  • February 2020 (196)
  • January 2020 (127)
  • December 2019 (158)
  • November 2019 (173)
  • October 2019 (179)
  • September 2019 (167)
  • August 2019 (198)
  • July 2019 (168)
  • June 2019 (192)
  • May 2019 (167)
  • April 2019 (161)
  • March 2019 (203)
  • February 2019 (168)
  • January 2019 (162)
  • December 2018 (180)
  • November 2018 (188)
  • October 2018 (185)
  • September 2018 (221)
  • August 2018 (175)
  • July 2018 (206)
  • June 2018 (230)
  • May 2018 (237)
  • April 2018 (198)
  • March 2018 (218)
  • February 2018 (175)
  • January 2018 (169)
  • December 2017 (202)
  • November 2017 (189)
  • October 2017 (198)
  • September 2017 (224)
  • August 2017 (194)
  • July 2017 (206)
  • June 2017 (197)
  • May 2017 (196)
  • April 2017 (215)
  • March 2017 (185)
  • February 2017 (130)
  • January 2017 (108)
  • December 2016 (162)
  • November 2016 (126)
  • October 2016 (170)
  • September 2016 (149)
  • August 2016 (145)
  • July 2016 (152)
  • June 2016 (140)
  • May 2016 (114)
  • April 2016 (166)
  • March 2016 (137)
  • February 2016 (149)
  • January 2016 (168)
  • December 2015 (142)
  • November 2015 (149)
  • October 2015 (208)
  • September 2015 (168)
  • August 2015 (188)
  • July 2015 (161)
  • June 2015 (149)
  • May 2015 (161)
  • April 2015 (143)
  • March 2015 (142)
  • February 2015 (148)
  • January 2015 (161)
  • December 2014 (155)
  • November 2014 (174)
  • October 2014 (149)
  • September 2014 (149)
  • August 2014 (164)
  • July 2014 (150)
  • June 2014 (141)
  • May 2014 (170)
  • April 2014 (145)
  • March 2014 (171)
  • February 2014 (128)
  • January 2014 (120)
  • December 2013 (116)
  • November 2013 (179)
  • October 2013 (143)
  • September 2013 (146)
  • August 2013 (157)
  • July 2013 (150)
  • June 2013 (163)
  • May 2013 (155)
  • April 2013 (128)
  • March 2013 (141)
  • February 2013 (127)
  • January 2013 (112)
  • December 2012 (149)
  • November 2012 (120)
  • October 2012 (130)
  • September 2012 (189)
  • August 2012 (132)
  • July 2012 (122)
  • June 2012 (145)
  • May 2012 (134)
  • April 2012 (126)
  • March 2012 (146)
  • February 2012 (120)
  • January 2012 (137)
  • December 2011 (151)
  • November 2011 (131)
  • October 2011 (142)
  • September 2011 (124)
  • August 2011 (133)
  • July 2011 (151)
  • June 2011 (122)
  • May 2011 (141)
  • April 2011 (77)
©2026 Archivo Caliescribe | WordPress Theme by SuperbThemes