Por Carlos José Holguín.
Se ha venido nuestro alcalde Armitage lanza en ristre contra las exageradas prebendas laborales con que cuentan algunos trabajadores de EMCALI, como si eso fuera la causa de la profunda crisis de las Empresas Municipales, paradójica actitud tratándose del adalid de los trabajadores, el empresario que mejor paga a sus empleados y que además reparte con ellos las utilidades de sus empresas.
Hay abusos surgidos de malos manejos de la empresa, politiquería, desgobierno y por supuesto mucho miedo al entonces poderoso sindicato
No me cabe duda que allí hay abusos surgidos de malos manejos de la empresa, politiquería, desgobierno y por supuesto mucho miedo al entonces poderoso sindicato. Pero reducir el complejo problema de EMCALI que surge de las pérdidas de agua potable que no se cobra por daños o robos, el no generar energía y las millonarias pérdidas en telecomunicaciones, a los odiosos privilegios de unos trabajadores, es buscar el muerto rio arriba y por supuesto que sirve para tapar la negligencia del actual gobierno en los verdaderos problemas de EMCALI.
El 17 de julio de 2015 se llevó a cabo un debate con los entonces candidatos a la alcandía sobre el futuro de EMCALI, en el cual, como fue costumbre del que sería el próximo alcalde, brilló por su ausencia.
Seguro que le habría servido mucho asistir a ese debate, pues allí si se trataron los verdaderos problemas de la empresa, que aunque fue con corte a diciembre de 2.014, las varias malas administraciones del 2.015, y la actual que no logra convencer, hacen que los problemas identificados en aquel entonces hoy en día sean más graves, lo cual muestra menos relevante las “exageradas prebendas laborales” que hoy tanto molestan a nuestro alcalde.
En aquella oportunidad estaban ya claramente identificados al menos tres graves problemas que requerían atención inmediata y una planeación prospectiva de nuevos negocios de mediano y largo plazo para energía y telecomunicaciones.
En acueducto se hablaba de pérdidas que llegaban al 40% del agua potable producida por EMCALI lo cual según cifras del presupuesto ejecutado a 2014 tenía un costo comercial de $185 mil millones de pesos, si se hubiese implementado un plan efectivo de reducción de esas pérdidas desde ese año, si quiera del 5% anual, (parece que algo se logró en el último año) podríamos estar hablando de una recuperación a la fecha de cerca de $50 mil millones, pero no, por el contrario hoy las perdidas ya llegan al 50% del agua potable producida, cuyo valor comercial puede estar por encima de los $200 mil millones de pesos.
En materia de energía en el 2014 EMCALI vendió un poco más de un billón de pesos, pero tuvo que pagar a los generadores $ 942 mil millones, el 89%, es decir hace el negocio para otro. Por ello urgía explorar nuevas fuentes de generación como la eólica o solar, o alianzas estratégicas con generadores que le permitirán una mejor negociación a EMCALI y por ende mayores ganancias en un negocio que es altamente rentable.
De modo que no nos vengan con el cuento que el problema son las prebendas laborales
Telecomunicaciones es la tapa de la olla, tiene pérdidas operacionales desde hace años, se dice que hoy por hoy arrastra una pérdida de $100 mil millones con lo cual compromete la estabilidad misma de la empresa toda, y nadie sabe, menos el Alcalde que hay que hacer, pero algo se tiene que hacer y urgente, pues el solo hecho de eliminar semejante perdida seria la verdadera redención de la empresa.
De modo que no nos vengan con el cuento que el problema son las prebendas laborales, que son odiosas e injustificadas, pero sí no se entiende o no se quiere entender la verdadera complejidad del problema, no quedara ni siquiera para pagarles bien a los empleados como tanto lo pregona el alcalde.
