
Por Arq. Diego Jose Rico Mendoza.
Experto en desarrollo turístico, ecoturismo y turismo rural.
Secretaría que posicione la ciudad, o de un instituto descentralizado con carácter empresarial que aglutine al sector privado.
Partimos de aceptar lo comentado porel Rector de la Universidad Javeriana Cali, Dr. Luis Felipe Gómez Restrepo en su columna del Diario EL PAIS de mayo de 7 de 2016, donde comenta:“Tenemos que reconocer que el modelo burocrático del aparato institucional de la Alcaldía de Cali se agotó en muchos frentes. Contamos hoy con un Plan de Ordenamiento Territorial a doce años y hay intereses por convertir a Cali en un distrito especial (…al igual que distrito turístico…).[1] Qué tanto la reforma tendrá en cuenta esos retos para contar con una estructura que no solo cambie el organigrama y el manual de funciones y procedimientos para crear una secretaría aquí, otra allá, disminuir burocracia aquí, incrementar allá? ¿Será que la reforma contará con cambios estructurales? ¿Con cambios culturales? Con la manera de aplicar las reglas del juego y la manera de jugar.”
Si tomamos como punto de partida los “ejes orientadores establecidos”[2] por la Alcaldía de Santiago de Cali para rediseñar su propuesta de reforma administrativa, podemos sustentar claramente la urgencia manifiesta de dicho proyecto, teniendo como elemento de referencia las potencialidades que presenta la Ciudad no solo como destino turístico receptor ya reconocido, sino como polo dispersor de corrientes turísticas hacia el resto de Departamento del Valle y al occidente colombiano.
El reconocimiento nacional e internacional de la ciudad de Santiago de Cali y del Valle del Cauca, como destinos turísticos se basa en la multiplicidad de atractivos que se fundamentan en la existencia de gremios turísticos organizados y colaborativos, con las posibilidades de desarrollar grandes eventos y convenciones, ofrecer productos de gran contenido ambiental, el turismo de carácter cultural y sus productos básicos como la Feria de Cali, la salsa como expresión cultural, la gran variedad gastronómica, la calidad y diversidad de establecimientos hoteleros, muchas ofertas variadas adicionales, pero sobre todo la calidad de sus gentes.
La urgente necesidad de generar procesos económicos y búsqueda de recursos de orden local, departamental, nacional e internacional, requiere de un sistema administrativo responsable y
moderno, que garantice ecuanimidad, eficiencia y eficacia en los proyectos que se emprendan.
La falta de dirigencia debidamente preparada y especializada en el tema turístico y el afán burocrático, las componendas políticas y el pago de favores, no ha permitido en general, establecer un ambiente de planificación regional y local, que responda a las exigencias del sector turístico nacional e internacional, lo que se refleja en la pobreza de resultados en las diferentes administraciones de turismo a nivel local y departamental, en los últimos años.
Haciendo un poco de historia, a raíz de la promulgación de Ley 55 de 1966 donde se declara de utilidad pública e interés social la playa de ladrilleros en el municipio de Buenaventura, surge en 1971 la Oficina de fomento y turismo del Valle de Cauca, como dependencia oficial del turismo de Cali y el Valle, la cual se transforma como Corporación Regional de Turismo del Valle del Cauca – CORTUVALLE creada por ordenanza # 14 de 1971 de la Honorable Asamblea departamental con el objetivo claro de promover, explotar y coordinar la actividad turística en el Valle del Cauca, con la figura base de ser una EMPRESA INDUSTRIAL Y COMERCIAL DE CARÁCTER DEPARTAMENTAL, con personería jurídica y capital independiente. Es pertinente resaltar que la entidad, en su calidad de empresa de carácter estatal, contaba con presupuesto propio anual por parte de la Gobernación, además de los recursos que por su trabajo organizacional de carácter empresarial, obtenía de su labor permanente.
Por una decisión“rechazada por el gremio turístico en su momento y de manera absurda y desafortunada”[3], el Gobierno departamental de esa época decide en 1995 liquidar CORTUVALLE y trasladar el manejo de actividad turística a la Secretaria de Cultura del Departamento, con unos balances por todos conocidos, extremadamente críticos en resultados para la región en el tiempo y hasta la fecha, donde la politiquería, la ausencia de presupuestos adecuados y la falta de directivos expertos en el tema no permitieron un manejo planificado adecuado del turismo, con un desbalance total en los recursos económicos, sesgados en alto porcentaje al manejo de los procesos culturales.
La oficina de turismo de Cali como tal, se desprende en su época de las acciones que se generaban desde la Oficina de turismo del Valle del Cauca y solo a mediados de los años 90, se inicia un proceso de consolidación de una oficina de carácter municipal para el manejo del turismo, la cual se cristaliza en el año 96 como una dependencia adscrita a la Secretaria de Cultura, con el nombre de Oficina de turismo de Cali, totalmente dependiente del Secretario(a) de Cultura, con grandes falencias y carencias en lo presupuestal, lo técnico, la planificación, etc., siendo esta dependencia la que ha manejado la temática particularizada del turismo hasta la fecha.
La ciudad por su ubicación geoestratégica, se convierte en un epicentro natural para la realización de eventos y convenciones y un destino turístico por excelencia. Sus características de polo receptor y emisor de corrientes y flujos, su posición frente a la cuenca del pacífico, la posibilidad de conformar un producto turístico realmente competitivo y otros innumerables aspectos, permiten definir una necesidad urgente de conformar un programa tentativo de acciones que posibiliten el desarrollo turístico local y por lógica el surgimiento socioeconómico regional a través de la actividad turística.
Esto por lógica requiere de un estamento directriz público, privado o conjunto, que ordene, administra, gerencia y planifique las potencialidades turísticas locales y regionales.
- La historia nos ha mostrado hasta la fecha, en el caso específico de Cali y el Valle del cauca, una serie de organizaciones de carácter institucional a nivel municipal o departamental, sin ninguna estructura operativa adecuada, carcomidas por la falta de profesionalismo y personal capacitado.
- Su desarrollo y conformación han estado ligados a procesos con nombramientos basados en componendas políticas y pago de favores electorales.
- Igualmente los gobiernos de turno, tanto a nivel local como departamental, nunca han visto el turismo como un sector fundamental para el desarrollo social y económico del territorio, por lo que los planes de inversión anuales son altamente escasos y destinados únicamente al pago nóminas mensuales.
- Los proyectos que se plantean en los planes de desarrollo territorial, son meramente nominales y por lo general nunca llegan a realizaciones positivas.
Todo lo anterior obliga a pensar en un proceso directivo y gerencial que permita canalizar el desarrollo turístico de la ciudad, a partir de una concertación entre el sector público, privado y la comunidad misma, que genere posibilidades de una verdadera autogestión en este campo, sugiriendo técnicamente, la creación de una organización, donde se conjuguen esfuerzos estatales y privados con un objetivo común; la SECRETARIA DE TURISMO DE SANTIAGO DE CALI.