Por Ing. Claudio Borrero Quijano

El equipo de Gobierno designado por el Alcalde Guerrero Velasco tiene talla por sus buenas calificaciones profesionales, en síntesis sin notoriedades por las acostumbradas patentes políticas tradicionales, enhorabuena primaron en la selección sus records académicos y pulcros recorridos.
Superados estos cien primeros días se impondrá una política de “acoso” ciudadano causado por la mora tributaria, lamentablemente en momentos críticos de desempleo crónico, a donde ha adquirido primacía el subempleo del rebusque colectivo, la anunciada estrategia inmediata caracterizará a la actual Administración Municipal, su agresiva campaña de cobranzas para recuperar cartera morosa, es consecuencia del costumbrismo heredado de Gobiernos anteriores, que se limitaron a anestesiar con silocaína la morosidad tributaria, además de ex servidores públicos que acolitados por Concejales contemplativamente abrieron ventanilla recaudadora privada de los tributos, haciendo perder con evidente tinte de violación a los códigos la información privilegiada del Estado, razón por la cual surgió una nueva ola creciente de filtración de la base de datos a oficinas ocultas aliadas por la corrupción auspiciadoras de nuevas modalidades delictivas usurpando bienes pertenecientes al patrimonio público Municipal. Desde marzo 17 de 2.009 ordenó el ex Director de la Fiscalía Seccional de Cali, Doctor ALEJANDRO PADRÓN PARDO, allanamientos para desmantelar las detectadas acciones ilícitas, a consecuencia de la toma de decisión primero removieron al Director Padrón Pardo antes de que se cumpliera la medida adoptada.
En lo fundamental el Gobierno Guerrero Velasco cuenta para el manejo de la Hacienda Pública con la Economista Cristina Arango, quien ha liderado en su experiencia la recuperación de la acumulada cartera morosa de impuestos tributarios prediales y de industria y comercio, en cifra que supera asombrosamente los dos billones de pesos, causada en buena parte por el desastre en la Sub Dirección de Catastro, oficina que bien calificó el Alcalde como la verdadera catástrofe que exige un cambio a fondo severo e inmediato.
Si al acoso le sumamos el ímpetu del eficiente Alberto Hadad en el Tránsito, castigando el desorden cívico de conductores que acumulan a cada hora nuevas multas de perentorio pago, llegándose a superar los 72 mil millones de pesos, obviamente el acoso se acrecienta.
Si agregamos a la política agresiva e inmediata del actual Gobierno Municipal el cobro de la contribución de Valorización, que por cartera morosa de las Megaobras supera el medio billón de pesos, nos encontramos frente a un panorama complicado de manejo social pues en la mayoría de los casos existe la excusa de la pésima situación económica para la mayor parte de los contribuyentes.
El ACOSO ante la presente CRISIS ECONÓMICA de la ciudadanía calienta el ambiente severamente e incrementa la angustia colectiva con las amenazas de cobros coactivos que desembocarán en embargos contra la propiedad esencial, el techo familiar.
Después de la semana de reflexión ojala soplen nuevos aires.