Una vez más la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Jesús. Signos, palabras, mensajes, Cristo vivo proclamado y llevado en triunfo por nuestras calles, Cristo vivo adorado y glorificado en el corazón de la Iglesia.
Author: Héctor de los Ríos
Fiesta de la Santísima Trinidad
Dios ha querido invitarnos a entrar en su misterio. Cuando señala a sus discípulos su misión en el mundo y en el tiempo les dice: Vayan, hagan discípulos a todos los pueblos y bautícenlos para consagrarlos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo
Domingo de Pentecostés
Empieza una nueva creación. Así como Dios había alentado sobre aquella figura de barro para darle la vida, Jesús da el Espíritu a los discípulos para que tengan su misma vida, una vida que se caracteriza por la reconciliación, por la capacidad de ser corderos de Dios
La ascensión del Señor
Después de la manifestación del Resucitado a María Magdalena (y después «a dos de ellos»), Jesús Resucitado se manifiesta, finalmente, a los once discípulos reunidos a la mesa y les reprende su incredulidad por cuanto no habían creído a las personas que lo habían visto resucitado.
A vosotros os he llamado amigos
En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor
La VID y los Sarmientos
Jesús presenta la comparación de la vid. En el Antiguo Testamento, la imagen de la vid indicaba el pueblo de Israel (Is 5,1-2). El pueblo era como una vid que Dios plantó con mucho cariño en las costas de los montes de Palestina (Sal 80,9-12). Pero la vid no correspondió a lo que Dios esperaba.
Yo soy el buen pastor
En aquel tiempo, Jesús habló así: «Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. Pero el asalariado, que no es pastor, a quien no pertenecen las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye, y el lobo hace presa en ellas y las dispersa, porque es asalariado y no le importan nada las ovejas.
Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo
Hoy, el Evangelio todavía nos sitúa en el domingo de la resurrección, cuando los dos de Emaús regresan a Jerusalén y, allí, mientras unos y otros cuentan que el Señor se les ha aparecido, el mismo Resucitado se les presenta
Verdaderamente, este hombre era Hijo de Dios – Domingo de ramos
Hoy, en la Liturgia de la palabra leemos la pasión del Señor según san Marcos y escuchamos un testimonio que nos deja sobrecogidos: «Verdaderamente, este hombre era Hijo de Dios» (Mc 15,39). El evangelista tiene mucho cuidado en poner estas palabras en labios de un centurión romano
El camino pascual de la alianza de Dios
Nos acercamos a la Semana Santa, y la Pasión y muerte de Jesús emergen como tema dominante para nuestra preparación para la Pascua.
Dios, fuente de perdón y salvación
Este texto es sobre la destrucción de Jerusalén y el templo, y el consiguiente exilio de la gente en Babilonia. Este evento es interpretado por los Profetas como una purificación, enviada por Dios al pueblo de Israel, que se había desviado y corrompido.
Exigencias de la verdadera conversión
Podemos sacar de este texto el último sentido de la liberación social. Dios recién ha liberado a su pueblo de la opresión de Egipto. ¿Fue éste sólo un evento político? De ninguna manera. Seguidamente, Dios convierte al pueblo de Israel en el Pueblo de Dios.
Esperar contra esperanzas humana
Abraham entregando a su único hijo, el heredero de la promesa de Dios, es un perfecto símbolo de esperanza en Dios, aun en contra de toda apariencia lógica. Dios cumple sus promesas a Su manera, aunque en nuestra manera de razonar el resultado inmediato parezca desalentador
El Espíritu empujó a Jesús al desierto, y permaneció en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás
Hoy, la Iglesia celebra la liturgia del Primer Domingo de Cuaresma. El Evangelio presenta a Jesús preparándose para la vida pública. Va al desierto donde pasa cuarenta días haciendo oración y penitencia. Allá es tentado por Satanás.
Todos te buscan
Hoy, contemplamos a Jesús en Cafarnaúm, el centro de su ministerio, y más en concreto en casa de Simón Pedro: «Cuando salió de la sinagoga se fue (…) a casa de Simón y Andrés» (Mc 1,29). Allí encuentra a su familia, la de aquellos que escuchan la Palabra y la cumplen (cf. Lc 8,21).
Nuestra herencia de la verdad
Moisés fue un profeta, esto es, una persona escogida por Dios para hablar en Su nombre. Moisés le dice a la gente que Dios continuara suscitando profetas para guiar a Su pueblo.
La urgencia de la conversión
El profeta Jonás es enviado a predicar la conversión a la gente depravada de Nínive. Para el, esto era un encargo sin esperanza. Pero el va a cumplir su deber. Y la gente de Nínive reforma sus vidas. Así es el poder de la Palabra de Dios, cuando es predicada por un profeta obediente.
Día litúrgico: Domingo II del tiempo ordinario
En aquel tiempo, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios».Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús.
La Epifanía del Señor
Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle».
La vida como llamada
A menudo las personas importantes de Israel (el Pueblo elegido de Dios), son una figura de Jesús, el futuro Mesías. Esto es muy cierto con respecto a David, Rey y Profeta en Israel.
Preparar el camino al señor
Hoy Isaías profetiza sobre el futuro mensaje del Mesías. Es un mensaje de Buena Nueva. Buena Nueva para los que sufren, los pobres, los oprimidos: su liberación está al alcance de la mano. Buena Nueva también para todo el que esté dispuesto a escuchar.
La promesa de la liberación total
En esta lectura Isaías se dirige a los judíos exiliados. Es un mensaje de esperanza y consuelo: Dios ya está preparado para liberar a Su pueblo de su servilismo, llevándoles a su libertad.
La vida como expectativa
Iniciamos un nuevo «Año litúrgico», con el tiempo de «Adviento». Este tiempo litúrgico es una época de esperanza. La esperanza cristiana implica preparación, y la preparación es hecha a través de la conversión.
Jesucristo, Rey de la misericordia
Como siempre, en este último domingo del año litúrgico celebramos la fiesta de Cristo Rey del universo. La realeza de Cristo, por supuesto, no es al modo del mundo, sino al modo del amor que congrega a la gente.
El buen uso de nuestras cualidades
La laboriosidad, afirma S. Pablo, es un valor y una virtud cristiana. Cuando se aplica a las cualidades que nos llevan, a nosotros y a los demás, por el camino del Reino, la laboriosidad es una adecuada preparación de cara al juicio del Señor.
La sabiduría cristiana ante la muerte
La mayor sabiduría del hombre se muestra en su visión de la muerte, y cómo se comporta en la muerte. San Pablo aquí nos recuerda la esencia de la sabiduría cristiana ante la muerte: inconmovible esperanza en la vida eterna y la resurrección.
La autoridad pastoral según el Evangelio
Este domingo está dedicado al estilo evangélico de la dirección pastoral. En esta primera lectura el profeta reprende a los malos sacerdotes; aquellos que ya no se preocupan por la gloria de Dios y discriminan en su servicio al pueblo.
Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón (…). Amarás a tu prójimo como a ti mismo
Nos recuerda la Iglesia un resumen de nuestra “actitud de vida” («De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas»: Mt 22,40). San Mateo y San Marcos lo ponen en labios de Jesucristo; San Lucas de un fariseo.
El sentido cristiano de la autoridad
El rey Ciro era un hombre poderoso. No era un creyente. Sin embargo, el profeta asegura en esta lectura que su poder viene también de Dios. Y que en el buen uso de este poder Dios realiza sus propios planes de liberación.
El Reino como comunión y plenitud
El tema litúrgico de hoy es el Reino de Dios como banquete, que llega a su plenitud en el cielo. Usando símbolos comunes, el profeta nos presenta el Reino como banquete.