Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.
contaminación del aire, las aguas, los suelos, como consecuencia de la tala de los bosques, la explotación minera e ilegal, el vertimiento de residuos industriales
Con el desarrollo económico y social de la ciudad se incrementó la influencia de los caleños sobre la naturaleza y con ello el aprovechamiento cada vez mayor de los recursos naturales que se incorporan a la producción, distribución y consumo de los bienes materiales, cobrando una especial importancia los procesos de urbanización y aprovechamiento del territorio urbano y el rural, lo cual no deja de traer consecuencias negativas debido a la distorsión del balance natural de materia y de energía, que dan origen a fenómenos espontáneos como la contaminación del aire, las aguas, los suelos, como consecuencia de la tala de los bosques, la explotación minera e ilegal, el vertimiento de residuos industriales, lo cual constituye una amenaza para la salud de las personas y de las futuras generaciones.
A todo lo anterior se suma lo que hoy se conoce como el calentamiento global que está generando grandes cambios climáticos que hoy tienen al planeta en busca de alternativas de solución para mitigar por ejemplo, las sequías y las inundaciones que se presentan y afectan con mayor rigor a las comunidades.
Entretanto Cali no es ajena a dicha problemática que se agudizó con el surgimiento de numerosas invasiones, precedidas en algunos casos de incendios forestales provocados en los cerros tutelares de la ciudad, que afectan las fuentes hídricas, la fauna y la flora sensiblemente.
A lo anterior se suma la sequía que se avecina para fines del mes de septiembre que hará que la ciudad de los siete ríos reduzcan significativamente sus caudales generando probables desabastecimientos de agua.
Y aunque las autoridades del ramo indican que dicho fenómeno no es nuevo en la ciudad y no hay por qué temer por un eventual racionamiento del agua ya que se dispone de una adecuada regulación de los caudales que abastecen el consumo de la población.
El gerente de EMCALI expresó públicamente que no existe ninguna razón para no prestar el servicio de agua en toda la ciudad. Sin embargo, la experiencia práctica e histórica demuestra que las previsiones de las autoridades no siempre se cumplen y en muchos casos adquieren un matiz demagógico y especulativo con los cuales se pretende encubrir la realidad de los cambios que se producen en la naturaleza, conjuntamente con la inexistencia de una política integral de carácter ambiental que sirva para mitigar los efectos de dichos cambios y que además privilegie el interés general por encima del particular, lo que hará posible el aprovechamiento racional y equitativo de los recursos naturales que como el agua deben beneficiar en igualdad de condiciones a todos los habitantes de la ciudad, especialmente en estos momentos en que se requiere con urgencia por ejemplo, la construcción de un nuevo acueducto dado el crecimiento exponencial de su población, ligada a la protección de las fuentes hídricas, que de no hacerlo podrán hacer colapsar el sistema de suministro y abastecimiento del agua que consume la población.
incrementar su capacidad de prever y prevenir en lo posible los efectos nocivos de los cambios climáticos que debe afrontar la ciudad y los caleños
Las nuevas condiciones climáticas que se presentan con ocasión de los fenómenos de la Niña y del Niño le imponen a las autoridades del ramo incrementar su capacidad de prever y prevenir en lo posible los efectos nocivos de los cambios climáticos que debe afrontar la ciudad y los caleños en esta nueva etapa de su evolución económica, política, social y ambiental como Distrito Especial que conllevan cambios en las relaciones entre sus habitantes y la naturaleza.
Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social
El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social
