Las complicaciones propias de la pandemia eran ya un escollo, pero ni el nuevo pico, ni la perspectiva de que justo en junio se disparen las cifras por cuenta de las aglomeraciones de los últimos nueve días de paro nacional, habían puesto en una situación tan crítica la realización de las Eliminatorias para Catar 2022 y la Copa América en Colombia y Argentina.
Más de 500 muertos y contagios que superan los 14 mil diarios desde hace varios días, cifras que se asemejan a los momentos más cruciales del inicio de la pandemia, preocupan a los ciudadanos, que en redes sociales han manifestado su oposición a la celebración del torneo en Colombia.
Sin embargo, la Conmebol y el propio presidente Iván Duque insisten en que la cita no corre peligro: “Vinieron muchas controversias, muchas personas empezaron a decir ‘que si se puede, que no se puede’, entonces, empiezo por la lógica, se va a jugar la Eurocopa en el mismo tiempo que se va a jugar casi la Copa América, y tienen todos los protocolos que se requieren para los equipos, sería absurdo que no se hiciera una Copa América si se está haciendo una Eurocopa… Segundo, se han venido jugando los torneos locales, el colombiano, el argentino, el brasileño… entonces ya hay una experiencia en esos protocolos”.
Pero la realidad es que, cuando faltan solo cinco semanas, el caos se desató: el paro nacional, que lleva ocho días y que, según cifras de la Defensoría del pueblo deja ya 24 víctimas mortales, por cuenta de los desmanes y las reacciones violentas que involucran a algunos miembros de la fuerza pública, hace de Colombia un país que no ofrece garantías para la realización de eventos deportivos.
¿Pruebas? Los partidos de la semana de Santa Fe, Atlético Nacional, La Equidad, La Equidad fueron programados por la Conmebol en Paraguay, mientras Atlético Junior jugará en Ecuador y Deportes Tolima lo hará en Perú. Es decir, el plan B de usar sedes neutrales en ejecución, sin mayores consultas a los clubes, discusiones con las Federaciones ni aspavientos. Al final, el laboratorio de trasladar partidos, con toda la logística, de un país a otro se ha puesto en práctica y el resultado es normalidad total. En Asunción eso significa: ¡Estamos listos!
Por eso las versiones de los últimos días sobre la posibilidad de jugar la Copa América, la primera en sede compartida entre Argentina y Colombia, en Paraguay, tienen todo el sentido. Periodistas como Javier Hernández Bonett y Hernán Peláez han coincidido en que el torneo va, en la sede que sea.
